Capitulo 5

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CAPITULO 5

Richard entró en la habitación que era de Trudi, ahora que los chicos se fueron podrian ampliar su "habitacion de juegos"

Daniel entró y medio titubeó antes de entrar.

-Que haces aquí? le preguntó a Richard

-Planeba una nueva habitacion de juegos, seria divertido traer mas juguetes nuevos.

-Es la habitación de mi hija, yo planearé hacer lo que quiera con ella.

-¡Vaya! el gatito quiere ser tigre.

-Vete al carajo, le contestó Daniel enojado mientras daba media vuelta para salir.

-¿Dónde mierda te crees que vas? nadie me da la espalda, le gritó Richard mientras lo arrinconaba contra la pared.

-Esto te sucede cuando me das la espalda, carcajeó Richard apretando su pecho contra la espalda de Daniel. Una ereccion comenzó a florecer en el trasero de Daniel.

-¡Suéltame!

-¿Acaso olvidas nuestro tiempo juntos? ¿lo bien que la pasábamos juntos en aquel hotelucho de mala muerte?  porque yo no lo he olvidado, recuerdo cada maravilloso momento y añoro que vuelva a suceder.

-Estás enfermo Richard, le espetó Daniel tratando de zafarse del fuerte agarre de Richard

-Era perfecto, le susurró Richard en la oreja

-Hermoso, hasta que conociste a esa puta a la que llamas esposa, porque es bien puta puedo asegurártelo. Me la follé un montón de veces, me dió ese virginal culo que tuvo miles de veces muchos años. A la mía también la follo por detrás, y sabes en quien pienso cuando la tomo violentamente?

Daniel gimió ahogadamente sumergido en los recuerdos, no le importaba la puta de su mujer, nunca le importó, él sólo quería ser normal, lo que ellos tenian no era normal, él no era gay, pero Richard lo tomó a la fuerza aquella vez en los baños del orfanato y le gustó, no quería que le gustase pero luego de eso ansiaba la polla de Richard en su culo mas de una vez, la deseaba muy profundo como ahora, no se resistió cuando Richard desesperado le bajó los pantalones y bajándose la bragueta se enterró hasta las pelotas en su culo, Daniel gritó por la intromisión sin estar lubricado, dolía, infiernos si dolía, pero a Richard le gustaba así, le daba placer ser sádico. Comenzó a bombear violentamente, el ruido de carne contra carne era fuerte en la habitación.

-Dime cuanto te gusta, jadeó Richard.

-Mucho, me gusta mucho sollozó Daniel.

-Dime cuanto anhelaste mi polla en tu culo.

-La anhelé por muchisimos años jadeó Daniel.

-Eres mi puta Daniel, siempre lo fuiste, ahora arrodíllate y chúpamela.

Daniel se arrodilló y tomó la polla de Richard bien profundamente, relajó la garganta cuando Richard se puso violento, su pene palpitó en su profunda humedad, le dió arcadas cuando Richard eyaculó, Daniel intentó alejarse pero Richard enojado le dijo: -Trágatela toda, que no caiga ni una gota. Y Daniel obedeció, y Richard lo folló una hora, o dos, ya no estaba seguro, le dolía el culo y queria que terminara, pero Richard queria recuperar los años perdidos, los años que deseó enterrarse en su culo y lo castigaba por ello, se sentia desgarrado...pero mierda si no lo disfrutaba.

Cuando Richard acabó por quinta vez en su culo, se subio los pantalones, permitiéndole a Daniel levantarse por fin.

-Y ya que estamos de confesiones deberia decirte que me follé a tu mujer hace años también, dijo Daniel mientras se abrochaba el pantalón

-Lo sé, los ví, por eso tengo dudas sobre si Tom es hijo mío...

Cuando los dos se marcharon no notaron la expresión de asco que tenia un testigo oculto dentro del armario, descubrir este secreto podria abrirle grandes posibilidades de chantaje en el futuro, se alegraba a pesar de estar botando todo el almuerzo en el inodoro.

El sumisoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora