Capitulo 9

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CAPITULO 9

Trudi daba vueltas en la cama tratando de dormir, los acontecimientos de los últimos días la tenían preocupada y agotada, tanto física como mentalmente, no concebía la idea de ser hermana de Tom, no podía ser posible. Para colmo de males la charla con su padre no le aclaró nada porque ni él mismo estaba seguro, sólo comentó que se acostó con Clarissa hace varios años, coincidiendo practicamente con la edad de Thomas, pero eso era todo, hubiera deseado que fuera el cretino de Christian su hermano, le daría nauseas pero lo hubiera preferido, estaba también agradecida de no ser ella hija de Richard, ese tipo le daba escalofríos, aunque ella pensó que era así, nadie le aclaró nada, solo ese idiota dijo que ella y Tom eran hermanos y nada mas, estaba confundida porque existian varias posibilidades y su padre terminó confesando que entre Richard y su madre pasó algo también, pero que no existia la posibilidad de que ella fuera hija de Richard porque fué después de su nacimiento esa pequeña aventura. Todo la tenía muy confundida, de lo que si estaba segura era de que todos eran unos degenerados que no tenían códigos y obviamente necesitaban sesión familiar con un psiquiatra.

Mirando el reloj de la mesita descubrió que ya eran las 3:00 a.m. y ella seguía sin poder dormir, lo peor era estar en la habitación de Thomas porque la estaba volviendo loca, maldita sea si no extrañaba a su sumiso, sonrió soñadoramente recordando lo dócil y obediente que Tom era, el sueño de cualquier mujer, y ese hombre la traía loquita desde que eran adolescentes aunque nunca se lo demostró.

Trató de conciliar el sueño, ya era tarde y debía dormir, vigiló que la puerta estuviera bien trabada por la amenaza de Christian, no confiaba en ese cretino, nunca lo hizo y estaba en lo cierto, por lo que pudo averiguar el tipo estaba demente.

Extrañaba a Thomas pero creía firmemente el haberlo dejado porque no se fiaba de ella misma con él cerca, posiblemente ella lo violaría pero con esa porquería de que eran hermanos no hubiera estado bien.

Terminó durmiéndose media hora después, y como era lógico, soñó con Thomas. Su Thomas estaba arrodillado, suplicándole volver, pero aunque ella corría para llegar a su lado la habitación en donde Tom la esperaba se hacia mas lejana, y ella se desesperaba por llegar junto a él pero era imposible, sus piernas se volvían pesadas y se estaba cansando de correr, de pronto toda su familia apareció y comenzaron a reirse, como si se burlaran del sufrimiento de Tom y el de ella, malditos desgraciados, Christian la abrazó fuerte, casi haciéndole daño e intentó besarla, su repugnante boca estaba a centímetros de la suya, y justo cuando posaba sus aquerosos labios la alarma del reloj sobre la mesita sonó y la despertó, que agradecida estuvo por ello, aún asi se levantó corriendo al baño a cepillarse los dientes.

Era ahora o nunca, ella averiguaría si existía la posibilidad de que fueran hermanos con Tom, tenia una amiga que era doctora, ella podría ayudarla con un ADN, sacarle las dudas de una maldita vez. Tomó unos cabellos del cepillo de Thomas, los colocó en un sobre y se dispuso a marcharse, cuando llegó a la puerta el retrato de Tom sobre una repisa la hizo detenerse, tomando el cuadro distinguió a su precioso Thomas, piel blanca, delgado pero con musculos definidos, cabello corto y medio ondulado,  ojitos celestes y labios sexys, era un ángel caído del cielo, tan adorable como él mismo. Y Trudi se prometió que no lo perdería.

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