LA ILUSIÓN QUE EL TIEMPO DA TAJANTE

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•CORAZONADAS NO CIERTAS•

...TIC-TOC...

En definitiva haría algo con ese puto reloj que le hacia recordar que el no era dueño del tiempo. Mira nada más, como el destino puede ser burlon. Puede ser grosero y despertarte con los más duros golpes de una ilusión o de un sueño que pensabas que era tuyo.

Pero el destino y el tiempo le habían demostrado que el no era dueño de nada, ni de nadie. Lo que el consideraba suyo siempre le era arrebatado de sus manos y los dioses encargados del karma le hacían recordar y le mostraban que las almas oscuras  como el no tenían  derecho a ser feliz ni a considerar nada suyo. El era sólo un títere más de las circunstancias, del destino, del tiempo.

Al principio pensó encontrar en ella un desliz del mundo de mierda en el cual vivía. Pensó que ella sí podia considerarla como "suya" por el simple echo de compartir cama, historias, vida. El se había abierto a ella de una manera que con ninguna mujer lo había echo. Aunque ella solo fuera pasajera y en sí no tenía derecho sobre ella porque era fugaz como una mariposa en primavera. Le gustaba considerarla suya, porque el la había echo mujer.

Hasta tal punto de decirle si llegaba a tener hijos (con otra persona claro esta o con ella no importaba) si era varón, quería colocarle el nombre de su padre Hatake Sakumo, y vaya que Sakura se le había adelantado en todos los aspectos, ella tuvo un hijo antes que el, formo su vida antes que el y le coloco el nombre de su padre a su hijo. Hijo de otro hombre.

La diosa Fortuna debía estar riéndose de su suerte. Escuchar el nombre de su padre en el hijo de su amante. Hijo que era de otro hombre.

-¿Kakashi? -le habló Obito sacándole de sus pensamientos y cavilaciones que el estaba teniendo con forme a su situación -¿Todo en orden? -Obito le tocó el hombro en señal que debía continuar y darle una orden a Sakura de retirarse o quedarse ya que su pequeño estaba cansado.

-¿Podrías repetirme tu nombre y tu edad? -le pregunto Kakashi al pequeño que se aferraba con fuerzas a la pierna de su madre.

Sakura lo separo de ella y colocándole delante de ella con una sonrisa y un asentir de cabeza le dio a entender que lo hiciera.

-Mi nombre es Haduno Sakumo, tengo... -comenzó a contar con sus deditos y como si fuera una cifra exageradamente grande y con un gran esfuerzo logró sacar su edad -tengo dos y diez meses, en ablil, cumplo los tlez.

-Se dice Haruno, abril y tres -le corrigió Sakura dulcemente -El seis de abril es su cumpleaños.

-Ya está en edad para ir al parvulario -Salto Guy -Creo que será compañero de mi pequeña flor de loto, mi linda y dulce Gen -con su entusiasmo típico y euforico le mostró a Sakura las fotos de su hija Maito Gen. Fruto de él y de Mitarashi Anko.

-Es muy linda Guy-sensei -le dijo nerviosa Sakura. Sakumo se quedó viendo detenidamente a Kakashi que este por igual lo examinaba de pies a cabeza. Detenidamente y fijamente.

¿Quizas el pequeño mida un metro por mucho o más? Era alto para su edad. Se miraba cuidado, limpio y bien alimentado. No había dudas que Sakura lo cuidaba con esmero. A pesar de su corta edad respondía preguntas serias y a pesar de no hablar muy bien todavía se le comprendía bien su dialecto, a pesar que no pronunciaba bien la "R". Pero tenía una pregunta ¿Quien era su padre? ¿Quien se atrevió a dejar a Sakura con su pequeño? ¿Porque el niño andaba ese feo gorro del tanuki de la película que gracias a Obito estaba cansado de ver. Pero ¿Ese lunar? Ese lunar le recordaba al suyo ubicado exactamente a tres cm de su boca, así como estaba el suyo.

NO DEBE CONOCERTEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora