Sakura se va por mas de tres años de la aldea de Konoha, por la misión de ofrecerse como voluntaria para ayudar al cuerpo médico de Suna con nuevas técnicas medicas.
Pero lo curioso sera que regresara acompañada de un niño. Un niño que es su hijo y...
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Cuando Sakura abrió el grifo del agua y sintió como esta tocaba su piel, un escalofrío recorrió su espalda, hasta terminar en donde esta pierde el nombre. Quizás por él alcohol recién consumido en su velada con Shino habían puesto mas sensibles sus sentidos y su piel, estaba caliente y mareada a costa del vino y del sake, así que decidió tomar un baño antes de dormir. Aprovechando que Sakumo se encontraba con Ino, decidió tardarse mas de lo permitido y tomar una larga ducha gratificante de agua fría, que bajara un poco los efectos del alcohol y bajara un instinto primitivo que ella conocía a la perfección.
Desde las gotas del agua fría que bajaban por su cabellera rosa, que escurrían por sus hombros y bajaban juguetonas por su piel hasta su clavícula, hasta aquellas dichosas que escurrían furtivas por su plano vientre hasta llegar a su intimidad.
Empezó a masajear su piel con la esperanza que ese calor interno que crecía en su vientre bajara rápidamente con el agua, que en vez de bajar su lívido mas lo aumentaba. Porque su mente jugaba con la situación, el alcohol jugaba con sus sentidos. Ya que cada gota de agua ella las asemejaba a caricias hechas por las manos grandes y ásperas de Kakashi, ya que su piel se erizaba con el recorrer de estas, ya que no sentía el líquido recorrer su cuerpo, sentía que era su ex-amante que recorría su piel en llamas exigentes de una caricia.
Apuño los ojos y se dejo sentir y hacer por su mente. Sentía como los callosos dedos de Kakashi, pasaban por su clavícula y hombros, bajando hacia sus pecho y prestándolos con derecho, tomando la punta de sus pezones y estrujándolos con las yemas de sus dedos mientras sentía su respiración agitada y caliente sobre su oreja, aunque fueran las manos de ella que los estrujaba, su mente le hacia pensar que era el.
Con delicadeza bajo sus manos por su estomago, pasando por su vientre, sonriendo por las leves cosquillas que sentía por tal sensación. El agua de la reguadera no cumplía su objetivo de bajar el calor de la mujer que se encontraba bajo de ella, ya que en vez de bajar su éxtasis, lo aumentaba mas peligrosamente.
Sakura empezó a imaginarse y a pensar en que si su ex amante se encontrase ahí, que cosas maravillosas le haría con sus dedos, su lengua, su pene: Se imagino siendo acorralada por Kakashi como tantas veces lo había hecho en ese lugar, como con que autoridad la cogía por los aires, atrapaba sus cuerpo contra la pared, acariciaba su clítoris con las yemas de sus dedos carrasposos, estos productos de tantas batallas ganadas, siendo sostenida por sus fuertes y grandes manos mientras el deslizaba su lengua en forma de penetración dentro y fuera de su vagina, confundiendo sus fluidos con el agua fría que caía sobre ellos, sentir su pene en su interior, siendo penetrada sin temor, sin recato, siendo salvajes, siendo tiernos, sentir sus piernas flaquear producto de las penetraciones que el platinado le hacia, escuchar el ruido de sus sexos al momento de las penetraciones a causa de los fluidos que estos dos despedían, sentir como en su vientre el calor aumentaba y ansiaba por salir y pedia que lo liberasen con la ayuda de la gran verga de Kakashi, que no descansaba, al contrario, por cada gemido y suplica que ella daba aumentaba el ritmo hasta que ella o los dos juntos llegaban al ansiado final y terminaban abrazados, el uno con el otro, siendo el agua la única interrupción entre ellos, que los envolvía fríamente y bajaba un poco el calor creado por el momento.