Miguel se pasa al sillón de la sala. Manuel no le dice nada porque entiende que sería muy raro seguir durmiendo juntos. Desde entonces las noches son muy silenciosas. Miguel mantiene la televisión prendida por la mayor parte de la noche, porque no puede dormir y la oscuridad solo alimenta los pensamientos destructivos que vienen amontonándose en su cabeza. Debió haberlo visto venir pero como siempre, no lo hizo.
O quizás sí y se engaño tan bien que llegó a convencerse de que todo estaba bien.
Entre el sonido distante de uno que otro auto paseándose por la ciudad, le parece escuchar algo y se sienta mirando a la puerta del cuarto. Por un segundo tiene esperanzas de poder arreglar las cosas, de que Manuel haya cambiado de opinión. Después de la tercera noche de la misma mierda, aprende a no esperar nada.
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Par de Idiotas
Ficção GeralDonde Manuel y Miguel terminan, y la convivencia en el apartamento es un infierno.
