2-Chico impaciente
**Sen**
No hay peligro a mi alrededor, perfecto. Estoy casi al límite del paso fronterizo para llegar al centro de internamiento y noto como mi adrenalina va subiendo. Aprieto el acelerador de mi moto para ir a más velocidad hasta que oigo ruidos raros provenientes del tubo de escape. Tsk! se está quedando seca de gasolina.
Por suerte no tardo en divisar una gasolinera a pocos metros y aparco cerca de los recipientes de gas sacando de mi mochila unas gafas de sol y gorra pasando mi larga trenza por el agujero de ésta. Al menos disimulo un poco mi aspecto, lo suficiente para comprar algunas cosas y seguir con mi camino. Aguantad hermanos que pronto estaré allí para sacaros. Sé que he desobedecido a nuestro padre, pero no puedo aguantar ni un minuto más sabiendo que mi familia está encerrada como animales. No merecemos este trato, somos humanos. Algo rebeldes, pero bueno, humanos al fin y al cabo.
Entro en el establecimiento viendo como el encargado de la gasolinera me mira con desconfianza mientras paseo entre las estanterías para coger algo de beber y chocolatinas. Me inclino casi arrodillándome en el suelo para ver las revistas de la última estantería cuando oigo lo que están retransmitiendo por la radio.
-"Seguimos buscando a dos delincuentes muy peligrosos pertenecientes a la familia Kuchiki. La descripción física de uno de los perseguidos es: un chico alto, de 28 años de edad, pelo negro largo, ojos azules oscuros. El otro sujeto es un hombre pasando la madurez, de complexión delgada y alto, pelo largo gris y ojos azules tirando a grises. Se requiere la colaboración de todo ciudadano que lo haya visto o tenga alguna documentación a aportar, gracias por su colaboración"-
Me incorporo lentamente apretando el bote de coca-cola que he cogido y voy hacia el mostrador donde el tendero está sujetando el auricular de su teléfono hasta que no le queda otro remedio que colgar en cuanto desanudo la katana que tengo escondida en mi espalda bajo mi ropa y la pongo en su cuello. Tch! De poco me ha servido la ropa de camuflaje, si es que no puedo ser tan atractivo.
-Yo que tú no haría eso, amigo. Saca el dinero de la caja y empieza a meterlo en mi mochila. ¡Ya!-
**Yhwach**
Me fumo mi puro tranquilamente pese al ruido estridente de todos los teléfonos de la comisaría sonando a la vez. Realmente me he acostumbrado a ese maldito sonido, así que voy a pasar de contestar ninguna llamada en mi momento relax.
-¡Comisario!!! ¡¡Llamada urgente del tramo fronterizo del centro especial!! ¡Han encontrado a uno de los Kuchiki!-
-¿¡Es Ginrei??- me emociono durante unos segundos hasta que mi subordinado niega con la cabeza haciéndome gruñir.
-No comisario, es uno de los hijos menores, Kuchiki Senbonzakura. Tiene retenido a un dependiente de una gasolinera y otros clientes que estaban en la tienda.-
-Paso de ir, está muy lejos, que se ocupe otro-
-Pero jefe....-
-Yo solo muevo mi majestuoso culo para dar caza a Ginrei. Llama a mi hijo que ha sido destinado a ese lugar y que él le coja-
-Si señor....- mi subordinado cierra la puerta ante mi pétrea mirada y expulso el humo del puro fuertemente chasqueando la lengua. Joder...ese puto Ginrei sigue escondido mejor que las ratas, pero eso lo hace más interesante. Sigue así viejo cabrón...dame caña para perseguirte hasta los confines de este mundo. Eres la presa estrella.
Sonrío al ver la fotografía del susodicho en mi panel de "tipos peligrosos". Kuchiki Ginrei lleva dando guerra al gobierno de este país desde que era un adolescente apenas y pronto fue considerado persona de alto riesgo porque no dejaba de dar problemas a los políticos. Su historial delictivo es muy amplio: blanqueo de capitales, robos a bancos a mano armada, palizas a algún ministro e interminables huelgas para defender los derechos de los hombres "especiales". Es curioso que todo este lío venga por el asunto de la genética retorcida, pero entiendo que a Ginrei no le hizo ni puta gracia saber que fue metido en un programa de "supervivencia" por si había que recurrir a hombres para mantener la especie al ser más fuertes que las mujeres. Pese a ello, el tío consiguió formar familia con una mujer y tener varios hijos igual de especiales que él. Ahora la mayoría de ellos están internados tras haber seguido los pasos de su padre y Ginrei sigue campando a sus anchas dando esquinazo a toda la policía nipona. Por eso me mandaron de España a aquí. Bueno y porque allí me despidieron por corrupción claro.
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"Chicos malos"
Hayran KurguCuando uno se ahoga, necesita respirar. Cuando nos sentimos acorralados, luchamos para escapar. Cuando nos encierran en contra de nuestra voluntad, hacemos lo imposible para sobrevivir, para buscar...nuestra efímera libertad. Envidiaremos a algunos...
