Parte 15: Chico vencido

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15-Chico vencido

**Starrk**

-¿Cómo que Rei no está aquí??- grito colérico a Kira Izuru que se mantiene de brazos cruzados intentando mantener la compostura mientras yo pierdo la mía. -¿Qué mierdas me estás contando?? ¿Has dejado que alguien se lleve a mi hijo?-

-Fueron órdenes del gobierno. Ese hombre tenía derecho a llevárselo-

-¿¿Qué hombre?? ¡No hay nadie que sepa que....!!! No...es imposible, él no puede...oh joder....-

-¿Coyote-san?- el cuidador pone una mano en mi hombro al ver cómo me estoy restregando la cara que se me ha quedado fría al imaginarme lo que ha pasado. Soujun ha estado aquí. No hace falta que este hombre me lo diga, nadie más se llevaría a nuestro hijo más que él.

-¿A dónde han ido?? ¡Dímelo!!-

-Él no dijo nada...se llevó al pequeño tras firmar unos papeles, pero Rei parecía tranquilo e incluso contento...-

-¡Ese hombre no está en sus cabales! Era un interno del centro especial ¡tú lo sabes!!-

-¡y sé que si un "madre" viene a por su hijo yo no puedo negárselo!!- jadeo al escuchar esa contestación y el rubio resopla exasperado dándome una chaqueta pequeña.

-Es lo único que se olvidó Rei aquí. Espero que tengas suerte en tu búsqueda-

Maldigo varias veces mientras corro hacia el coche y conduzco como un loco a la comisaría. Pongo a mis hombres a trabajar para que rastreen por todo Karakura cualquier pista que me ponga en contacto con el actual paradero de Soujun. No temo por Rei porque tengo fe de que Soujun no le hará daño, pero sí estoy intranquilo.

-Inspector, tengo a Kuchiki Soujun al teléfono. Hemos rastreado su señal y parece que ha comprado recientemente un terminal y....-

-¿está hablando contigo? ¡No le cuelgues idiota!!- mi subordinado me mira con ojos desorbitados sosteniendo un papel con una dirección apuntada.

-E...esta es su dirección...él mismo me la ha dado amablemente...-

¿¿Le ha dado su ubicación así sin más? esto es una trampa, fijo que lo es. Conozco demasiado a ese hombre como para saber cuándo me está atrayendo a su terreno para luego apuñalarme por la espalda ¡maldita sea!!

Pongo la dirección en el GPS y conduzco hacia el centro a pocos metros de mi comisaría. Se me pone el pelo de punta de solo pensar en qué estaría tramando Soujun para alquilar un apartamento tan cerca de mi lugar de trabajo. Me está echando un pulso. Cada vez mis temores se hacen más evidentes.

Hablo con el portero del edificio y me indica exactamente el piso donde ha visto recientemente subir y bajar a un hombre moreno con un niño pequeño. Trago saliva y siento como el corazón empieza a latirme con más intensidad a medida que subo cada peldaño de las escaleras para llegar frente a la puerta del piso. Toco el timbre y a los pocos segundos oigo unos pequeños pasos corriendo hacia donde estoy. En cuanto se abre la puerta, veo a mi hijo Rei vestido con un peto azul de tirantes y sonriéndome como muy pocas veces le he visto.

-¡REI!!- le abrazo cogiéndole en brazos y le palpo el cuerpo comprobando que esté bien. Él ríe porque le hago cosquillas y su simple risa me tranquiliza lo suficiente para no temblar.

-¿estás bien hijo? ¿Te ha hecho algo?-

-Estoy bien papá, ¡estamos cocinando!-

-¿Cocinando?-

-Mamá y yo. Estamos haciendo arroz- ¿acaba de decir mamá?? Me pongo de pie nuevamente y Rei tira de mi mano para pasar un pequeño pasillo que desemboca en un saloncito con una cocina americana adosada donde encuentro al hombre que no ha dejado de aparecérseme en sueños durante estos años, vestido con un yukata oscuro y un delantal atado a la cintura mientras cocina. En cuanto Soujun se gira y me mira, siento que todo mi cuerpo se paraliza y abro los ojos, estupefacto ante su actual aspecto. Su cabello oscuro ahora es más corto, con las puntas rozándole el cuello sugerentemente. Está más pálido que la última vez que le vi en el parto, con unas ojeras algo llamativas, pero curiosamente feliz. Con una sonrisa...que no se asemeja a las sonrisas oscuras y malévolas que me dedicaba hace tiempo, sino pura...demasiado relajado y terroríficamente amable.

"Chicos malos"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora