TRES

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Aunque me alegraba profundamente que Mindy hubiera vuelto a ser feliz, algunas cosas en ella no dejaban de resultarme raras.
Una de ellas era que parecía tener una especie de laguna mental desde aquel aborto hasta el día de la boda. Todo lo ocurrido en ese lapso se había borrado de su memoria.

Como si nunca hubiese sucedido.

Lo otro que llamaba mi atención era que, de un momento a otro, había movido el piano hasta la bodega (antes estaba en la sala). Todos los días pasaba alrededor de una hora allí, argumentando que debía sacarle el jugo* a sus talentos.

Solía llevar bocadillos a sus prácticas, a pesar de que a la hora de once* tenía tanta hambre como siempre.

Mi hipótesis era que había vuelto a quedar embarazada.

Pero, en cualquier caso, seguían habiendo cabos sin atar.



*Sacar el jugo: aprovechar algo al máximo.

*Hora de once: equivale a la hora del te.

La de metalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora