Helado De Fresas

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ACTUALIDAD

Kongphob estaba contento de quitarse la botarga, aunque estrañaria a su pequeño solecito, si tenía suerte tal vez Arthit quisiera hacer uno con el. ¿Pero que estaba pensando? El mayor nisiquiera quería hablar con él.

Aún así tenía que encontrar la manera de un suave acercamiento, por eso acepto la cita con P'Tuta, que a decir verdad le habían obligado a ello. Tal vez podría obtener información sobre se querido sol.

El camino hasta el restaurante fue un poco incómodo para ambos, en cierto momento Kongphob podía sentir agujas en la nuca, como si fuese observado.

-Nong Kongphob,- tembló al escuchar su nombre ser pronunciado con tanta fuerza y algo de miedo - ¿te gusta Ai Arthit? No intentes negarlo. Ustedes dos tienen un duelo de miradas cada vez que se cruzan, te gusta hacerlo enojar por deporte, y el piensa los castigos en razón de ti. Confiesa. - P'Tuta lo veía fijamente pero cuando creía que no lo veía giraba la cabeza como buscando a alguien.

-nos conocimos cuando niños- desconocía que tanto del pasado de Arthit era sabido por sus amigos.

-esa no fue la pregunta - Tuta le tomó la mano con intención.

-contestaré si contestas una pregunta P'- retiró su mano rápidamente sonriendo coqueto.

-bien, ¿qué quieres saber?

-P'Arthit, ¿el tiene alguien especial? ¿Alguien que le guste?

-si y si, pero no diré quien o quiénes, el se enojara conmigo, ya esta molesto por esto, si te digo lo que se dejara de hablarme... - el mayor seguía hablando y quejándose sobre el carácter explosivo de Arthit. Hasta que sintió una bola de papel golpearlo la cabeza, tanto el como Kong revisaron la dirección del proyectil pero no encontraron nada.

-ahora dime, ¿te gusta Arthit?

-si digo que si, ¿me ayudaras a conquistarlo? - después de escuchar a su superior hablar del mal carácter de su tormento, probablemente necesitará tanta ayuda como fuese posible.

-¿por qué el? Ustedes siempre están peleando, no te interesa alguien más dulce?

-tengo una promesa que cumplir... - Kongphob miro sobre el hombro de P'Tuta y sonrió satisfecho.

-pero que romántico, tomaré eso como un "si, estoy perdidamente enamorado de él" - Tuta, cubrió con su mano la solapa de su abrigo - te diré, el estaba tan molesto por esta cita que me obligo a usar esto- quito la mano y dejó ver el diminuto micrófono en su abrigo.

Pasaron la velado intercambiando experie cías escolares, de vez en cuando Tuta soltaba un piropo o comentario coqueto lo que le ganaba un nuevo proyectil en su nuca.

-N'Kongphob, tienes un novio muy violento, - se pasaba los dedos por la cabeza revisando la zona impactada. - si alguna vez eres víctima de la violencia doméstica, avisame. - un nuevo proyectil impactan a en su nuca.

P'Tuta le transmitía información de vez en cuando de donde y como se encontraba Arthit, por supuesto a escondidas del líder de los hazer, gracias a esto, Kongphob se aparecía frente al mayor cuando menos se lo esperaba, siempre con un bocadillo, un dulce o una deliciosa bebida fría.

VARIOS AÑOS ATRÁS
Kongphob sabía ya que a su P' más favorito le gustaban los dulces, sobre todo la leche rosa, el la había probado antes y no le gustaba nada, le parecía una bebida demaciado dulce. También sabía que le gustaban las comida picante y muy condimentada, Kong prefería sus preciadas comidas de bebé.

Disfrutaba las tardes cuando llevaban a los niños del albergue al parque, les compraban helados. Arthit siempre elegía fresas y chocolate, Kong elegía solo chocolate, podía pasar horas mirando a Arthit degustar su helado.

-P' cuando te cases conmigo te voy a comprar todo el helado del mundo.
-No puedes hacer eso, vas a quedarte pobre
-pero yo quiero hacerte feliz
-entonces comprame una fábrica de helado

En sus juegos de infantes esa idea era lo más romántico que alguien podía hacer.

ACTUALIDAD
Arthit casi sentía miedo de caminar solo por la facultad, Kong parecía encontrarlo en cada sitio.

-P'Arthit! - Escuchó su nombre al otro lado del pasillo. ¿Por qué siempre lo encontraba cuando la facultad estaba vacía? - te traje helado P', hace mucho calor y pensé que te gustaría -

-no me gusta el helado-se esforzó en mostrar su mejor cara de molestia, pero de verdad le apetecía una paleta helada. Kong sintió el corazón pesado.

-pensé que aún te gustaba, fresas y chocolate... - la cara de cachorro regalado del menor oprimía su corazón.

-bien, solo por que no me gusta que se desperdicie la comida - Arthit tomo el helado que le ofrecía tratando de no parecer muy feliz.

-¿por qué haces esto Kongphob?-estaban solos en el pasillo, todos estaban pendientes de la competencia de la Luna y la Estrella de la universidad, quizás era un buen momento para lanzarse a sus brazos y... Arthit piensa con claridad, se reprendió a sí mismo.

-prometí que cuando nos casaramos te compraría todo el helado del mundo.- otra vez con sus ideas locas, las mejillas del mayor se tiñeron de rojo intenso.

-hay dos problemas con tu promesa 0062- cambio su semblante por una imagen fría como el helado que deboraba.

-no estamos casados y yo pedí una fábrica de helado. - murmuró con amargura y superioridad.

-eso se puede arreglar P'... - el cerebro de Kong maquila a las ideas más perversas que se pudieran imaginar.

-como? - tenía miedo de preguntar.

-casate conmigo- Kong estaba demacrado cerca de él, el mayor retrocedió todo lo que puedo hasta chocar con el muro a solo unos centímetros detrás de él.

-Kongphob! - este niño si que estaba loco o le faltó oxígeno al nacer.

-¿no deberias estar preparándote para el concurso?- bien Arthit no suenas nervioso. Cambio rápidamente el tema, su corazón latía rápido, no es que fuese la propuesta de matrimonio más romántica...

-¿vendrás a verme ganar? - el menor se alejo un par de pasos de Arthit, observó las mejillas coloradas de este y sonrió satisfecho.

-jamás podrás ganar - no era su intención rentarlo, pero estaba muy molesto aún. El mayor no podía olvidar que Kong le rompió el corazón cuando eran pequeños.

-¿y si lo hago? ¿Me darás algo?

-claro que no. No estas en posición de exigir e nada.

-solo es una propuesta, si pierdo te dejaré en paz, si gano me darás algo. - su cerebro y su corazón discutían por esa propuesta, su cerebro quería que perdiera y su corazón quería que ganará.

-amm- solo asintió con la cabeza mientras el menor se alejaba, dejándolo con un fuerte dolor de cabeza y ganas de besarlo como hacían los adultos.

SoleilDonde viven las historias. Descúbrelo ahora