Akira no tuvo otra que dejar el teléfono a un lado. Vaya conversación de mierda. Y él que quería estar tranquilo va y se mete en otro marrón.
La conversación había sido justa y necesaira:
-Hachiko, pero nosotros...
-He dicho que yo me encargo.
-Que no hemos hecho nada. Lo del banco, pero que no habían galras.
-Akira Kogane. -el mencionado traga saliva al oír su voz en la otra línea. -He dicho que yo me encargo. -enfatiza en su persona y deja un espacio silencioso para una respuesta.
-Vale. - murmura sin otro remedio.
No lo hay. No lo tiene.
Sabe de sobra que si alguien se encarga de los trapos sucios con clase, elegancia, fuerza bruta y ambición es Hachiko. Si algo sabe de él es que no se va a ir de rositas, ni lo va a dejar a medias. Le conoce mucho, sabe que va a cortar de raíz. No va a dejar nada a medias.
Él jamás lo haría.
Akira bufa y mira a su alrededor. Cosmo le mira desde el sofá.
-Que pasa. -sonríe y acaricia su mentón. Deja sus gafas en algún lado y se pone más cómodo. Deja las armas y alguna que otra pulsera. Tal vez incluso algún collar...
Se recoge de forma cómoda el pelo y se acerca a su cuarto, del cual provienen unos pequeños chasquiditos y un murmuro suave y enfadado.
Abre la puerta y se encuentra a un moreno de brazos cruzados y con un movimiento acelerado en la pierna. Hablando de piernas, las tiene abiertas, ocupando toda la cama con ellas.
-Qué.
-Iba a tirarmela. -continúa de brazos cruzados, con la mirada en el vacío.
-Yo también iba a follar Lean. No hagas un drama donde no lo... -y no le queda otra que evitar el ataque volador de un mechero. -Leandro, no hagas que te crucé la cara. -dice en un tono suave, con la suficiente mala hostia como para que el moreno bufe y mire el techo.
-Tío no le has visto bien. Era... era... era una puta diosa. Estaba... -se mira las manos. -Estaba en mis manos tío. Estaba a puntito. Y vas y entras tú. -Akira, quien se está quitando la ropa, se gira con el ceño fruncido.
-¿Me estás diciendo que lo he hecho a propósito? No, espera, mejor... ¿que quería veros en plena mamada? Prefiero vivirlas, gracias. -rueda sus ojos y vuelve a su asunto.
-Esta te la guardo.
-Ni que te hubieses gastado tú el dinero. -Leandro se queda callado unos segundos. Tenía razón en el fondo. Si ni siquiera había hecho nada. Él simplemente era quien lo iba a vivir. Había sido como cuando te pagan la luna de miel cuando te casas.
-Toma. -le tira el mechero en el pecho, despertandolo de su ensimismamiento. -¿Quieres algo de la cocina?
-Un cigarro... -el moreno ahora encoge sus piernas. Si antes cumplía el papel de malcriado ahora cumplía el de arrepentido. Era como vivir el duelo: ahora tocaba la fase de melancolía.
Acaban mirando la nada, ambos sentados en la cama, con el cuarto envuelto en una espesa capa de humo. Leandro da una larga calada y mira el humo por la boca. Ya tiene los ojos rojos. Han pasado del plan del cigarro a otro cigarro. Akira opta por un par de caladas. Y otra noche que le tocaría aguantarlo...
-¿Quien era el tuyo? -susurra Leandro.
-Uno moreno. Era muy guapo. - Akira suspira y acomoda el brazo que tiene tras la espalda de Leandro. Se le está durmiendo. -Tenía... tenía el pelo así, liso. -con su mano hace la forma de su cabello. -Y tenía unos rasgos muy... muy...
-Que te ponía.
-Mucho. -Leandro sonríe suavemente. Mira el techo y acomoda su cabeza en su hombro.
-Allura estaba que flipas. Tiene un culo... y una carita... y unas...
-Tetas.
-No, piernas. Aunque... también. -cuando uno sólo puede pensar con una parte de su cuerpo, sólo puede pensar con una parte de su cuerpo. No sorprende ya a nadie. -¿Tu crees que podría tener una cita con ella? -Akira sonríe al ver como sus ojos, con las pupilas dilatadas y la esclerótica pintada de rojo claro, se dirigen a él, y como recorren su cara en tropezones lentos. Akira sonríe y suspira.
-Si... yo que se. Llura es muy suya.
-Ya... - Akira comienza a acariciar el cabello rizado de Leandro. Sabe que eso le encanta. Y el mismo chico de melena azabache sabe que se va a quedar dormido si continúa así. Además, desde esa cercanía huele el olor del champú que usa, ese de frutos tropicales y crema. Normal que lo tenga tan suave. Le dan ganas de comérselo poco a poco.
-Aki... -susurra en voz bajita.
-Que. -Leandro da una calada y tira el humo poco a poco.
-Me... ¿dejas hacerme... una rápida? -Akira cierra sus ojos al oír esas palabras. Ahora quiere comérselo para vomitarlo después. -¿Aki, puedo? Es que me ha dejado con todo el calen...
-Ves al baño. Es hora de sobar ya. Estaré durmiendo. -Leandro le pasa lo que queda de cigarro y se pira al baño. -Se silencioso. -recalca esas palabras.
-Si si. -observa como si cuerpo delgado, únicamente vestido por su camiseta y su ropa interior se tambalea ligeramente debido al ciego que lleva.
Akira acaba con una almohada sobre su cara, tratando de hacer como que no escucha la respiración de Leandro en el baño.
Si se detiene a oírla lo mismo y se le pone dura.
Y no quiere.
Ni son horas ni es lugar ni tiene ganas.
Y ahora es cuando se acuerda del chico del local.
La vida a veces es injusta si.
El cuerpo de Leandro aterriza en la cama. Se encoge y cierra sus ojos.
Huele jabón y a frutas tropicales.
Que hambre, joder.
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NEON TRAFFIC // Leakira!AU // Alternative Voltron Fanfic
RandomParece mentira. Altea está más que poblada y más que avanzada. Hay recursos, hay avances y hay fiesta. Y donde hay fiesta, hay consumo. La quintaesencia, esa gran buscada por tantas mafias y tantos clanes, esa esencia ansiada que promete efectos d...
