8.- Negativa

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Amaia

—Como que no tienen madera suficiente, la mitad del terreno que encierra el nido es la arboleda más tupida a 10 datidunks a la redonda, y no es poca —dije enfurecida frente a ella, si no hubiera aprendido a controlar mis poderes probablemente ahorita estaría ardiendo.

—No exageres sobrina, los Aidiki, los Mejeri, los Olaus y todas las familias tienen uno igual, la madera no dura para siempre, cualquiera pensaría que con 18 ciclos recordarías todos los árboles que hay que derribar cada ciclo para mantener el cerco que limita el nido —respondió mi tía Damalia—. Entre que un árbol nace y esta listo para ser cortado toma más de media daquiñi, y recuerda que también aprovechamos sus frutos, por eso no cortamos ninguno que tenga menos de una daquiñi de edad.

¿Una daquiñi? por favor, todos los árboles que han cortado en lo que llevo viva llevaban más tiempo en pie que yo, o cierto una daquiñi equivale a 12 ciclos de hari, asi que alcanzamos la adultez aproximadamente a los 2 daquiñis de edad.

—Aun así podrían cortar buena parte de la arboleda sin romper esa norma de sustentabilidad —me quejé.

—Amaia tranquila —me dijo.

—Pero no la cantidad que nos pides.

—¿Que tanto podrían darnos?

—Una delifacia de eso tal vez —mantuvo silencio un minuto—. Y dudo que los Aidiki estuvieran dispuestos a darte mucho más que eso —una delifacia, delifacia significaba una parte de doce, era muy poco, si queríamos que el experimento funcionará, necesitabamos ser capaces de construir zonas de cría de buen tamaño, pues si no era asi no alcanzaría.

—Supongo que tu tía tiene razón darnos más que eso en un ciclo de hari podría dejar muy frágiles las arboledas en pocos ciclos, además es bastante trabajo talar esa cantidad y buscar comida a la vez —mi mente seguía pensando, aun cuándo terminaramos el cerco este necesitaría árboles nuevos para mantenerse, asi que no solo nos tomaría tiempo lograrlo, si no que necesitaríamos a muchos los nidos dándonos madera para mantenerlo.

—¡Eso es! —grité y di un salto vertical.

—¿Qué ocurre?

—Si con los árboles aquí podemos armar un cerco con una delifacia del tamaño objetivo entonces debemos reunir a más grupos para construir otro cerco primero, pero en el cuál no criaremos animales será una plantación, pocos árboles se vuelven grandes afuera porque los animales se los comen cuándo son pequeños, por eso hay pocas arboledas fuera de los nidos, una familia o 2 podrían encargarse de extraer la madera necesaria, de ahí con que mantendríamos el cerco de animales, tomará tiempo pero si conseguimos unir a unas 15 o 17 familias podemos lograrlo.

—¿Y ya pensaron en cuanto tiempo tomará para que logren abastecer a todos con su proyecto? —pregunto mi tía.

—Bueno, añadiendo el tiempo necesario para que las arboledas inicien a producir, tal vez nos tome 16 ciclos que el primer cerco de crianza produzca suficiente para la familia que se encargue de él y 2 ciclos más para que alcance para abastecer al grupo de la arboleda —inició a explicar Brais pero lo interrumpí.

—Pero ya que solo se necesitaría una arboleda de gran tamaño para abastecer a varios cercos de crianza, me parece que en 2 daquiñis podremos alimentar a 24 familias, en donde antes solo podían vivir 2.

—Es mucho tiempo Amaia, estas segura que piensas invertir tu vida en eso.

—Si lo logramos ya no habrán tantas peleas territoriales, tendremos suficiente comida para todos —expliqué—. Creó que vale la pena, Brais sígueme vamos con los Aidiki — dije y empecé a correr para tomar impulso antes de iniciar a volar, sabía que mi tía continuaría intentando disuadirme si me quedaba y no pensaba cambiar de opinión.

Los Primeros SoberanosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora