-¡Espera! ¿Que?.- solo miro los papales que en mis manos y trato de unir las piezas-. No puedes firmar esos papeles Abbril.
-¿No puedo? ¿Por que no? Tu lo firmaste hace tiempo Lucas. Se acabo, quiero que se acabe, ya hiciste todo lo que tenías que hacer ¿no? Ayudaste a mi padre, cobraste tu herencia, jugaste conmigo ¡Felicidades señor Kennet!-. Me seco mis lagrimas que aún caen por mis mejillas.
-¡No jugué contigo Abbril! ¡No lo hice!
-¡PUDISTE DECÍRMELO!.- grité-. Tenías que decírmelo antes que todo eso pasara, antes que me humillarán de esta manera, antes que todos lo sepan incluso tenías que decírmelo antes de que yo te amara Lucas.- solo veo que Lucas se toma de la cabeza y va de un lado a otro mientras mi corazón están en el suelo y sin darse cuenta ya lo piso varias veces.
-Abbril yo te amo, no lo dudes. No me hagas esto, ¡si está bien! Al principio cuando Walter me dijo el plan lo pensé, pensé que si eras lo peor para aceptar tal acuerdo, ¡pero eso fue antes! Después te vi, te conocí y eso cambio, me enamoré, de ti y de cada cosa que te hacer ser quien eres, me encanta todo de ti, todo tú ¡tienes que quedarte conmigo!.- solo escuchaba cada palabra de Lucas y cada una de esas palabras de alguna forma me tranquilizaron, lo tenia ahí, a centímetros mío deciento que me amaba y no podía no creerle pensé que todo iba a estar bien, pero de nuevo me equivoqué y resulta que lo peor esta por venir.
Sonó el timbre, Sara iba a abrir...
Cuando todos se enteraron de mi matrimonio secreto con Lucas Kennet, la prensa se interesó mucho en mi, era la "señora" de la nada fue un referente para todos incluso importaba que ropa vestía, como me veía en público <Lo sé es irónico ya que soy un desastre>, importaba todo. E asistido a muchas reuniones importantes acompañando a Lucas, muchos banquetes, conferencias de prensa y demás, era una figura pública y eso era aterrador.
Sara abrió la puerta y vi como las cámaras, las luces y los periodistas se me acercaban, toda la prensa estaba dentro de la casa.
-¡Señorita Wilson, ¿es verdad que se vendió por dinero?!
-¡Señorita Wilson ¿Cuanto dinero gana por estar casada con el señor Kennet?!
-¡Señor Kennet ¿Como escogió a la señorita Wilson?
¿cuánto gano? ¿Como me escogió? Solo veo como Sara y los demás empleados tratan de sacar a los periodistas y Lucas solo amenaza con denunciarlos por entrar a propiedad privada, tengo un nudo en la garganta que no importa cuánto llore sigue estando ahí, las cámaras solo graban como mis lagrimas caen sin control alguno, como sollozo y pido que esto no esté pasando.
Agarro los papales junto con el bolígrafo que estaba en la mesa y firme el divorcio.
-¡Ahí está tu divorcio! Yo no puedo con esto Lucas.- digo poniendo los papeles ya firmados en su pecho y un silencio absoluto se presentó.
Corrí hacia las escaleras sin dar vuelta atrás, los gritos de Lucas tras de mi son desesperantes pero no puedo. No puedo hacerlo.
Cerré la puerta antes de que Lucas intente entrar.
-¡Abbril ábreme! ¡Abbril por favor ábreme! ¡POR FAVOR!.- grita a lo último junto con un puño a la puerta.
-¡Quiero que te vayas Lucas por favor! ¡Por favor vete!.
-¡No me ire! Por favor mi amor, podemos resolverlo, podemos hacerlo, solo ábreme-. La voz quebrada de Lucas tras la puerta me rompe el corazón, escucharlo tan vulnerable era más doloroso aún.
-Solo quiero que te vayas.- dije sollozando, con casi nada de fuerza.
-¡Yo no me quiero ir! Te amo.- escucharlo decir esas palabras, escucharlo decir "Te amo" eran como apuñaladas pero a la vez me aliviaban. Pero tenia que pararlo, estoy con el alma herida, no solo por lo que mundo piense de mi ahora, si no por todo lo perdí con él. Me siento ahogada, siento que estoy en pozo en el cual no puedo salir y Lucas no es la salida. Tengo que sacarlo de mi vida.
-Con las últimas fuerzas que tenia, con el sollozo más doloroso.- Yo no Lucas, ya no ¡No te amo y quiero que te vayas!.- creí que mi corazón no se podía romper más de lo que estaba pero al decir esas palabras comprobé que si, se rompió mas.
No pude dormir en toda la noche, miraba el techo, salía a tomar aire al balcón pero nada funcionaba, escuchaba como Lucas salía y entraba a su habitación, como se paraba en la puerta de mi habitación por segundos y se iba.
Iban a ser las 5:00am, ya tenía mis maletas listas, todo listo para irme definitivamente de esta casa, de este acuerdo y de la vida de Lucas.
POV LUCAS:
No puede dormir nada en toda la noche, en mi cabeza retumban las palabras de Abbril, cerraba los ojos y solo la veía llorando, deshecha y se me partía más el corazón. Nunca pensé que pase algo así, en mi menta estaba vivir esta vida junto con ella y nada más. Me enamore de cada uno de sus rasgos, me enamore de su pelo cuando se levanta que es medio ondulado, me enorme de su sonrisa y de su miraba cundo está molesta, le tome tanta atención todo este tiempo, se que no le gusta la yema del huevo, que las papas fritas solo las come con Ketchup, que no le gusta la leche pero si en café, no puede dormir con medias y que se estremece cuando le tocan el estómago, que el encantan los girasoles y color amarillo, sin embrago el color favorito para pintar sus uñas es negro, que tiene muchos lunares en el hombro derecho y que aún se pone nerviosa cuando le digo cosas lindas o pervertidas, muerde su labio inferior por esos nervios. Me encanta tal y como es, y no pienso perderla.
Estuve toda la noche en idas y venidas, bajaba a la cocina a tomar algo de leche y volvía a mi habitación, pasaba por la habitación de Abbril y solo quería entrar y abrazarla, besarla y decirle que todo va a estar bien, que vamos a estar bien pero cuando intentaba abrir estaba pegada la puerta.
Mi despertador sonó a las 7:00 am, de tanto subir y bajar me terminaron agotando dormí como 3 horas, nada más.
Me levante de la cama, me duché, me vestí y salí. Pase por la puerta de Abbril, se que era inútil pero quería intentarlo una vez más. Así que me hacerte e intente abrir la puerta y está de abrió.
-¿Abbril?.- abrí un poco la puerta, pero no estaba en la cama pensé que estaba en el baño pero no estaba. Abrí su ropero estaba vacío no había nada de ella.
-¡SARA!.- baje las escaleras-. ¡SARA!
-Hijo tranquilo,- dice Sara tratando de sentarme en la mesa.
-¡No está! ¡Abbril no está Sara!
-se fue de madrugada, no quería estar más aquí.
-¡¿Que?! Y me lo dices así, Sara ¿no la detuviste? ¡Tenías que avisarme! ¡TENÍAS DE AVISARME SARA CARAJO!.
-¡No podía detenerla Lucas! Tenía todo el derecho para irse y así lo hizo.
Solo me levante de la mesa y salí de la cocina.
-¡¿A donde vas?!.- grita Sara detrás de mi.
-¡A buscarla Sara! ¡A buscarla!.
Salí de la casa, subí a mi auto y arranqué.
En todo el viaje solo pensaba en Abbril, ¿por que lo hizo? ¿Por que carajos se fue así? ¿Por que se fue?.
Llegué a la casa de los padres de Abbril, toque tanto la puerta que creí que podría tumbarla en cualquier momento. La puerta se abrió y de inmediato vi a Susana.
-Susana, perdón que venga así... pero necesito hablar con Abbril.- dije desesperado.
-Lucas me encantaría pero Abbril no está.- dice con un tono triste, como si le diera pena.
-¡Susana por favor! Necesito hablar con ella.
-¡Lucas te estoy diciendo la verdad! Puedes pasar si no quieres creerme, pero ¡mi hija no está! Llamo hace como una hora y media diciendo que se había salido de tu casa y que ahora estaba en un lugar seguro.
-Sentí un nudo en la garganta y como se me cayeron las lagrimas, de verdad amo a esta mujer.- ¿mi casa? ¡Nuestra! ¡Nuestra casa Susana!-. Di media vuelta, escuché la puerta de la casa cerrarse, subí a mi auto y una sensación de rabia y de dolor corría por mis venas, sin darme cuenta estaba dando puños al volante del auto y lastimándome los nudillos.
Pero es que tenía miedo, tenía miedo de perder a la mujer que amo.
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Casada con un desconocido.
RomanceLucas Kenet es un empresario muy exitoso, su colega y amigo el Señor Walter Wilson está en quiebra y el lo ayuda a salir de las deudas con la herencia de su difunto padre. Para reclamar aquella herencia el debe casarse y el Señor Walter le entrega a...
