Capítulo 39

22K 688 222
                                        

Lucas:

Estaba en la oficina, haciendo unos papeles importantes para los negocios y suena mi celular.

-¿Hola?

-¡Cariño!.- dice Sara detrás del teléfono-.

-Hola Sara, ¿qué pasó todo esta bien?.- pregunté.

-Si cariño, todo bien solo quería decirte que Abbril quería que todos cenemos juntos en la noche, fue a casa de su madre para invitarlos.

-¡Vaya! ¿Algo especial?.- Me sorprendí al escuchar a Sara, Susana y Walter son muy agradables pero no les gusta aceptar invitaciones.

-No lo sé cariño, solo te aviso.- dice.

-¡Gracias Sara! Nos vemos.

Apenas colgué el celular y seguí ordenando mis papeles cuando suena mi celular nuevamente.
Lo tomo y veo el nombre de Susana, quizás me está llamando por la invitación de Abbril a cenar.

-¡Susana!.- contesté.

-¡Lucas mi hija!.- dice detrás de teléfono, su voz se escuchaba rara-. ¡Mi hija, mi hija Lucas!

-¡Susana tranquila! ¿Qué pasa?.- estaba desesperada y luego me di cuenta que lloraba.- ¿Susana qué pasó? ¡Susana contéstame! ¡¿QUÉ PASÓ?!

-¡Se llevó a mi hija!.- dice entre el llanto y el sollozo-. ¡Se la llevó!

-¿De qué estás hablando? ¿De qué hablas? ¡Dime! ¡DIME SUSANA POR DIOS!

-Stacy, stacy, ella.- de nuevo llora desesperada-. Se llevó a mi hija.- logra decir alfin.

-¿Qué? ¿Como que se la llevó? ¡SUSANA DIME!

-Vino a mi casa y me apuntó con un arma y cuando Abbril llegó se la llevó en el coche, Lucas esa mujer va a matar a mi hija.

Lo sentí como mi pecho comenzó a doler, Stacy había amenazado a Abbril delante mío, yo no le di importancia, jure que eran exageraciones de Abbril y ahora todo esto.
Salí corriendo de mi oficina, solo tomé mi celular y las llaves de mi coche, subí lo más rápido que pude al coche y fui a la casa de Susana, llegué y había mucha gente junto a la policía, Susana y Walter estaban hablando con los policías.

-¡Susana!.- grite a metros de ellos-. ¡Abbril! ¡¿Sabes algo de Abbril?!

-No.- dice Susana y se toma el rostro con las manos.- Stacy dijo que iba a matar a mi hija.- dice y Walter la abraza.

-¡No, no, no, no! ¡Eso no va a pasar!

-Señor, usted es el que ha tenido más contacto con la secuestradora en este caso.- dice el policía acercándose a mi-. ¿Sabe donde pudieron ir? Estamos buscando por todas partes pero no sabes nada de ella.

-¿En que coche se fueron? ¡¿En que coche de fueron Susana?!.- pregunté estaba desesperado, no soporto la idea de que algo le pueda pasar.

-¡¡En el de Abbril!! ¡En el de Abbril se fueron!.- Me dice Susana.

Yo no sé cómo pensé en ese momento, simplemente temblaba, me dolía el pecho, tenía miedo, miedo de que le pase algo, miedo de perderla, miedo de no volver a ver esos ojos que me encantan, miedo de no escuchar su voz otra vez. Pero mi cabeza reaccionó, me acorde que el coche de Abbril tiene un GPS. Tome mi celular con las manos temblorosas, abrí el GPS del coche de Abbril y ahí estaba.
Subí a mi coche con Susana de copiloto, Walter estaba con los policías muy detrás, manejé lo más rápido que pude, sentía que mientras más me acercaba a ella, ella se alejaba el doble, me pase como 5 semáforos en rojo, no me importaba solo quería salvar a mi mujer. De pronto el auto se detuvo en una curva y el GPS se apagó, solo seguí manejando se sintió una eternidad, el GPS decía solo a 10 minutos de donde desapareció el otro pero yo sentí que fueron años y después lo vi. Vi el auto de Abbril destrozado, casi irreconocible y la vi, la vi tirada en plena carretera, boca arriba, solo sentí como me destroce, corrí hacia Abbril  junto con Susana. La tome en mis brazos, ella tenía los ojos abiertos, intenté hablarle, pero no respondía, no se movía, mi vida entera está con ella.
Me sentía como un niño, que lloraba desesperado por que no encontraba a mamá o porque se cayó jugando, verla así a mi me hacía sentir vulnerable.
La ambulancia se llevó a Abbril, yo estaba detrás de ella, en el transcurso del viaje llame a Sara para que vaya yendo al hospital.
Cuando llegamos al hospital ya estaba Sara allí.

-¿¿Qué pasó??.- dice Sara agarrandome.

En eso bajan a Abbril de la ambulancia inconsistente, Sara la vio y empezó a llorar, la seguí pero me detuvo un doctor.

-¡Por favor haga algo! ¡Es mi mujer!.- dije llorando.

El Doctor me un golpe en el hombre y camina hacia cuidados intensivos.

-¡Doctor!.- grita Sara detrás de mi, el doctor voltea a mirarla.- Está embarazada.- ¿Qué?

Sentí como mi corazón se estrujó en mi pecho solo pude mirar a Sara que devolvió la mirada con sus ojos llorosos.

-¿Mi hija está embaraza?.- pregunta Susana llorando y Sara lo vuelve a afirmar con la cabeza.

Automáticamente estoy abrazando a Sara, me iba a contar que está embarazada, me iba a decir que voy a ser papá, que ya no vamos a ser dos, sino tres.
Sara me sentó en un sillón del hospital.

-¡Todo va a estar bien hijo mío!.- dice abrazandome.

-Tienen que estar bien, ambos por qué si no, no sé qué voy a hacer.

-¡Lo estarán! Ya lo verás.. Abbril y el maní van a estar bien.- dice

-¿Maní?.- pregunté y Sara me regala una sonrisa débil.

-Conoces a Abbril y sus ocurrencias, cuando se hizo la ecografia ella dijo que el bebé parecía un pequeño maní y para ella es su maní.- sonreí débilmente porque automáticamente mi cabeza hizo que escuche a Abbril diciendo eso con una sonrisa enorme, y me llenó el pecho.

Llego mi mamá al hospital con Belén, estábamos todos y después de muchas horas de espera en el hospital al fin salieron.

-Está fuera de peligro, logramos estabilizarla. Tiene muchas heridas pero son menores, tiene rota la pierna izquierda y dos costillas, pero está bien.- dice el médico, sentí como un gran alivio al escuchar que estaba fuera de peligro.. ¿y mi hijo?

-¡Mi hijo!.- logre decir-. ¿Cómo está mi hijo? Ella está embarazada.

-Fue un accidente muy fuerte, ella llegó casi sin signos vitales, llegó muy mal. Ha sufrido muchos golpes tanto internos como externos y su embarazo no pudo contra todo eso, lo siento mucho por ustedes pero ella perdió el bebé.

Sentí como me abrazaron por detrás no sé quién lo hizo, mis piernas temblaron, me apoyé en la pared y terminé sentado en el suelo con las manos en la cabeza, tenía un nudo en la garganta y solo pensaba en cómo se lo iba a decir a a Abbril.
¿Cómo le iba a decir? ¿Cómo le iba a matar esas emociones que me contó Sara?
¿Cómo va a reaccionar?.

Casada con un desconocido.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora