Capitulo 36

12.2K 446 23
                                        

-¿Que demonios hiciste?.- Me levante bruscamente del sofá.

-Pensé que era buen momento, una buena idea.- dice nervioso

-¿Buen momento? ¿Es en serio? No quiero esto, te soy muy sincera aún no logro sacar a algunas personas de mi cabeza y haciendo esto no me ayudas.- respondí.

-¿En serio tienes a ese tipo aún en tu mente? ¡Es ridículo Abbril que aún lo quieras!

-Sabes, a veces aunque quieras simplemente no puedes sacar a las personas de tu mente, porque todo te lleva a ella, no es tan simple Derek, lo siento en serio.- dije y me dirige a la puerta de salida.

-Después que sigue trabajando con la persona que más te hizo daño sigues pensando en el.- esas palabras me detuvieron de inmediato, ¿como es eso?

-¿Qué?.- respondí y volqué a mirarlo.

-¿No lo sabes no?.- dice con una sonrisa burlándose de mi

-Saber que Derek, ¡habla!.- dije y volví a estar frente de él

-Hace dos días fui a sus oficinas, entregué un informe de ventas de donde trabajo, son socios y ella seguía ahí incluso creo que es dueña y señora de las empresas. Ahora yo pregunto ¿Tanto te ama que no pudo dejar de trabajar con ella?.

Sigue trabajando con ella, sigue con Stacy después de todo, esas palabras llegaron a mi pecho como balas. Estos días, esta semana ha sido todo un martirio, Lucas no sale de mi cabeza, estoy pensando en el todo el tiempo. Pienso en que está haciendo, que está pensando, si está pensando en mi o en nosotros, si me extraña o si le duele estar separados tanto como a mí. Mi cabeza ya no soporta tantas preguntas, estoy en una crisis por él y él sigue con Stacy. ¡Que estúpida!

Solo salí del departamento de Derek mientras escuchaba que me decía que no me vaya pero no me importó, simplemente salí de allí.
Eran las 5:37 am y yo no podía dormir, vi entrar el sol por mi ventana y yo solo pensaba en Lucas en nada más que en Lucas.
Al fin y al cabo el sueño me ganó.

Dormí solo como dos horas, mi departamento está echo un desastre no tanto como mi cabeza pero equis.
Salí a visitar a mamá, últimamente esta muy preocupada por mi, estas semanas han sido un caos sin mencionar que ya no tengo estabilidad emocional.

Llegué a la casa de mis padres y simplemente entre sin preguntar, deje mi bolso en el sofá y me fui a la cocina por que escuchaba a mi madre hablar.
No debí ir sin avisar, cuando entre solo pude ver esos ojos verdes, esos grandes he intensos ojos verdes que no veía hace más de tres semanas, mi cuerpo se bloqueó simplemente quería salir corriendo pero no me respondían las piernas o quizás por realmente no quería salir corriendo si no porque quería caminar hacia él y abrazarlo, besarlo sentirlo conmigo otra vez.

-Abbril.- dice sorprendido levantándose de la silla quedando frente mío, quería retroceder pero no pude-. ¿Donde estabas? ¿Sabes lo preocupado que he estado por ti?

-Mamá vengo otro día-. Fue lo único que salió de mi boca y salí de la cocina hacia la puerta.

Sentía los pasos de Lucas tras de mi, salí de la casa y sentí el agarre de Lucas, me tomo del brazo.
Cuando me tocó literalmente el cuerpo se me erizó, no sentía sus manos hace mucho tiempo.

-Necesito que hablemos, necesito arreglar las cosas.

-No hay nada que arreglar Lucas, se acabó.

-No, no lo acepto. No voy a dejar que simplemente te alejes de mi como si nada.

-¿Sigues trabajando con ella?.-pregunté, necesito saber si es verdad.

-Si, sigo trabajando con Stacy.

-Entonces no tenemos nada de que hablar.- dije y seguí caminando Lucas otra vez me detuvo del brazo.

-No puedo dejar de trabajar con ella y no es porque quiera tener negocios con ella después de todo lo qué pasó, pero está en juego todo lo que mi padre trabajó, Abbril yo te amo, pero no puedo dejar que el esfuerzo de mi padre quede en sus manos y tampoco puedo dejar que te alejes de mi. ¡Entiéndeme! Me he vuelto incapaz de estar separado de ti, de dejarte sola.
Estoy dispuesto a empezar de cero pero no me pidas que te deje ir porque no puedo, no me pidas que renuncie a ti por qué se me hace imposible.- cada una de sus palabras me quemaba el pecho, verlo en frente mío diciendo que me ama y que es incapaz de dejarme me produce muchas cosas, siento que voy a llorar en cualquier momento-. Dime algo por favor.- suplica acercándose a mi, quedando a centímetros, siento sus manos en mi cuello y su frente chocar con la mía.

Siento que me tiembla el cuerpo por tenerlo tan cerca, cuando me doy cuenta mi brazos lo están rodeando y nuestras lenguas están en guerra, lo necesitaba, necesitaba besarlo, sentirlo, tocarlo. Es un beso desesperado, un beso que tardo casi un mes, un beso que soñé día y noche.

Nos separamos por falta de aire, mire esos ojos verdes que me hacían falta.

-Vuelve a casa.- dice abrazándome

-No puedo.- respondí y al instante se alejó

-¿por qué no?.- pregunta intrigado.

-Lucas yo firme ese divorcio, estamos separados y no puedo volver, tengo un departamento y me siento a gusto ahí.- respondí

-Yo te quiero conmigo

-No puedo, dices de empezar de cero ¿no? Bueno empecemos de cero pero yo en mi casa y tú en la tuya.

-Está bien y lo respeto, déjame llevarte a casa.

Asentí con la cabeza, subimos al auto y en el viaje ninguno hablo, en cada semáforo Lucas me miraba y yo trataba de no ponerme nerviosa y ver adelante todo el tiempo, pero él notaba mi nerviosismo, siempre lo nota.
Llegamos al departamento y subimos al ascensor, es un viaje muy largo hasta el piso número 14.
Sentía la mirada de Lucas que me quemaba y no pude evitar mirarlo, sabía lo que quería y creo que con la mirada le di luz verde.
En cuestión de segundos mi espalda estaba apoyada en la pared del ascensor, mis piernas en la cintura de Lucas, su boca fue bajando hasta llegar a mi cuello, llevé la cabeza hacia atrás para que tenga más acceso, en eso el ascensor se detiene. Mierda.

Bajamos de ascensor y vamos a mi departamento.

-Vaya es lindo-. Dice con una sonrisa, aún tiene los labios rojos del beso.

-Si lo es-. Respondí.

Sonó el celular de Lucas contesta y habla rápidamente.

-Era Sara-. Dice-. Ha estado muy preocupada por ti también y creo que la he echo sentir culpable todo este tiempo por dejarte ir.

-La extraño mucho.

-y... ¿a mi? ¿Me has extrañado?.-dice acercándose.

-Basta, tienes que irte.- dije cortando el acercamiento.

Lucas se fue y no puedo creer todo lo qué pasó, hace un mes que no lo veía y hace menos de 5 minutos estuvimos besándonos en un ascensor, no puedo evitar sonreír.

Lo extrañaba tanto, quedó su perfume en mi ropa, en mi piel, siento como mis labios palpitan por todos los besos, sentí mi cuerpo arder otra vez.
El sonido de la puerta me saco de mis pensamientos, ¿quien puede ser? ¿Lucas? Me emocione al pensar que el llamado a la puerta sea él. Corrí a abrir.

-Hola cariño-. Dice con una sonrisa.

-¿Stacy, que mierda haces aquí?.

Casada con un desconocido.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora