1.6

277 15 2
                                    


Manejaba por la carretera que pronto se transformó en una simple calle, habían menos vehículos y los edificios de la ciudad se transformaban en pequeñas construcciones clásicas londinenses, viejos complejos de apartamentos y casas de suburbios.

-Vas muy callada-hice la observación, casi llegando a casa. Me causaba risa, no es que me molestara, solo recordé como se había comportado ayer y como ahora, presa del pánico no era capaz de decir ni una palabra-

-¿Qué quieres que diga?-dijo muy suave. Su actitud notablemente era muy diferente, tal vez era el shock o en verdad había arrancado su valentía de raíz-

-La verdad... estas mejor en silencio, pequeña – Detuve el auto a metros de mi casa, dos hombres estaban parados ahí, notablemente esperándome-¿Ahora qué?- murmuré. Me detuve a media calle- Quédate en silencio ¿me oyes?–la amenace mientras avanzaba lentamente hacia los hombres. Baje la ventana del auto y uno de ellos, con hombros anchos y un traje negro para aparentar ser elegantes, se acercó a mí, agachándose para hablar-

-Creo que Jared es muy inteligente, pues dijo que la traerías aquí si algo sucedía-sentí alivio en mis adentros que él haya sido el que los mando y no el jefe, porque así mi plan podía seguir siendo en cubierto y personal - Llévala al apartamento del muchacho, Flame-alcé una ceja hacia él y cuando me disponía a hablar, Tess rompió el silencio-

-¡No, ya no, prefiero quedarme con él a ir con otro desconocido!-Tess se empezó a sacudir en la parte trasera, seguro lastimando su muñeca atrapada en la esposa. Hablaba hacia todas direcciones, sin saber dónde estaba quien- Por favor, lo volverán a intentar, no quiero-lloraba histérica, como si pensara que la dejarían con otro Rodrigo-

-¡Calla, niña!-golpee el volante, mientras el hombre del cual no me importaba su nombre solo la miraba sin emoción en su rostro- ¡Cuando te digo que te quedes en silencio es no hablar, no gritar y mucho menos llorar! Eres jodidamente insoportable-gruñí, apretando el volante-

-Oye-la voz ronca del hombre me detuvo el ataque de rabia- sé que odias que Jez se entrometa en estas cosas, pero será mejor que la lleves con él. No querrás que contactemos al jefe-amenazó-

-Apártense, la llevaré mañana-hice sonar el motor, como una amenaza mientras con un botón en mi llavero, el portón de la cochera se abrió- Y si le dicen al jefe, no se ustedes, pero tengo buna memoria para los rostros-Mi mirada creo que dio el mensaje correcto, pero no reaccionaron como pensé-

- Flame-insistió. Vi hacia atrás, empezando a retroceder y hacer una maniobra para quedar de frente la casa, para entrar a la cochera con o sin ellos al frente- ¡Flame, llamaremos al jefe!-volvió a sonar mi motor, rugiendo- ¡No lo harías!-Mi siguiente movimiento fue darle una marcha algo rápida para el corto trayecto que daría-

-Oh, sí lo haré-dije para mí mismo, viendo como ambos se tiraban a lados contrarios, quedando a pocos centímetros del auto cuando este paso a sus lados-

-¡Maldito loco!-grito el hombre que se había quedado en silencio hasta ahora. Ya en el suelo, se le quedo viendo al auto con asombro, mientras yo los veía con el espejo retrovisor-

Apreté nuevamente el botón y el portón se cerró en sus narices. Apague tranquilamente el motor de mi auto y baje. Abrí la puerta de Tess y ella, sin estar preparada, calló al suelo colgando de la puerta. Solo se quejó del dolor, pero sin hacer ruido. La venda estaba empapada de sus lágrimas y su cuerpo aún temblaba.

- Muévete-exigí luego de liberarla de las esposas. La tomé del brazo, la puse de pue y me siguió, tropezando con todo lo que había a su paso-

-¿Me llevaras dónde otro hombre?-tartamudeo y luego dio un salto al escuchar el poderoso ladrido de Jacket. Alce mis cejas, viéndola de reojo mientras se jalaba de mi agarre, queriendo repetir sus pasos de regreso, como queriendo huir del perro-

Fuego || Z.M.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora