Siento que estoy a punto de colapsar. Un nudo de malestar me aprieta el pecho por lo que presencié pero, ¿por qué debo sentirme así? Yo no he hecho nada malo; simplemente estuve en el lugar equivocado, a la hora equivocada, viendo algo que jamás debí ver.
Solté un suspiro pesado y volví a clavar la vista en JungKook. Ya en serio, ¿qué estoy haciendo aquí, observándolo como si fuera una acosadora? Oculta tras una pared, lo único que me falta es un abrigo largo y gafas de sol para parecer una pervertida al acecho.
¿Qué pasaría si él se enterara de lo que vi? O peor aún, ¿qué habría pasado si, en lugar de ser yo, hubiera sido él quien los descubriera? Volví a asomarme hacia donde estaba el castaño, pero el sitio estaba vacío. Vaya... ¿a dónde se metió?
— ¡Buu! —su voz estalló justo detrás de mi oreja.
Solté un grito tan agudo que atrajo las miradas de casi todos en el pasillo. ¿En qué momento llegó a mi lado? Me llevé el susto más grande del año. Bueno, miento; el susto más grande fue aquella vez que pensé que moriría en sus manos tras haberlo golpeado.
— De casualidad... ¿me estabas espiando? —frunció el ceño, inquisitivo. Yo tragué saliva con dificultad.
— Yo... ¿¡cuándo te estaba espiando!? No hables tonterías —balbuceé, esquivándolo rápidamente para marcharme de allí.
Entré al aula de danza y me dejé caer en el suelo a esperar al resto. A los pocos minutos, vi a Jimin cruzar el umbral. Su expresión era seria, casi sombría, pero al verme, sus labios esbozaron una bella sonrisa. Caminó hacia mí y se sentó a mi lado con naturalidad.
— Buenos días —saludó dulcemente—. Ya todo está arreglado. Una vez más, disculpa por todo.
— No te preocupes —le devolví la sonrisa, aunque por dentro mi mente era un caos.
Jimin... ¿qué fue lo que pasó realmente? ¿De verdad le estás haciendo eso a tu mejor amigo? No, me negaba a creer que mi Jimin fuera así. Lo conocía hace poco, sí, pero sentía que no sería capaz; él quiere demasiado a JungKook.
Conforme pasaba el tiempo, el aula se fue llenando. El profesor entró y todos nos pusimos en pie para prestar atención. JungKook ya estaba allí, de pie al otro lado del salón junto a Hoseok. Me pregunté si estaría molesto con Jimin, o si su actitud distante se debía a mi presencia. Miré de reojo a Jimin, quien mantenía la vista fija en sus amigos.
Las palabras de Oppa resonaron en mi cabeza: "no deberías estar siempre con Jimin". Tal vez tenía razón; quizá él quiera estar con sus amigos y yo solo estoy siendo una molestia.
— Hoy formaremos a los nuevos; los integraremos en los grupos ya establecidos —informó el profesor, y los nervios me invadieron.
Al ser nueva, sabía que me asignarían a un equipo. Rogaba internamente por personas amables. Ojalá me pusieran con Wendy; todas son chicas y parecen buenas personas. ¡Sí, quiero estar en su grupo! Así finalmente tendré amigas.
— SeulGi con Wendy y las demás.
Mi corazón se hundió. Había perdido mi oportunidad. Hice un puchero involuntario y miré a mi alrededor. Efectivamente, JungKook me estaba observando. Siempre lo hace cuando hago muecas; parece mi destino que él esté ahí para burlarse de mis gestos.
— SuMin, tú estarás con Hoseok y su equipo. Sé que harán un gran trabajo juntos. Chicos, se la encargo. Cuiden de ella.
Me quedé de piedra. No podía ser cierto. El profesor no acababa de decir eso. ¡Me había dejado en el equipo de JungKook! ¿Ahora qué voy a hacer?
No me mires así, Jeon JungKook, que yo no tengo la culpa de esto.
Al terminar la clase, el profesor se despidió y la gente comenzó a desalojar el aula. Intenté escabullirme en silencio, pero la voz de Jimin me detuvo.
— ¿No vienes a comer con nosotros? —preguntó. Yo negué con la cabeza.
— ¿Por qué no? —intervino Hoseok acercándose—. Tenemos cosas que hablar. Ahora, además de ser nuestra amiga, eres parte del equipo. Me alegra mucho, me gusta cómo bailas.
Sus palabras me hicieron sonreír genuinamente; saber que apreciaba mi baile era un alivio. Pero ya había decidido dejar de interponerme entre ellos y ahora el destino me empujaba de vuelta. ¿Qué se suponía que hiciera?
— ¿Te alegras? ¿Es una broma? —soltó JungKook con veneno—. No necesitamos a nadie más en el grupo, y mucho menos a SuMin.
Me dolió. Había pronunciado mi nombre, y aunque fuera para gritarme, una parte de mí se sintió extraña. Pero el dolor fue más fuerte.
— Vamos, JungKook, ¿qué es lo que te pasa con ella? —lo cuestionó Hoseok.
— ¡Que no le caigo bien! ¡No sé cuál es su problema si yo no le he hecho nada! —exploté, gritando con la voz rota—. Estoy harta de que me trates así, ¡ya basta!
Me di la vuelta y salí del aula a toda prisa. JungKook me odiaba sin razón alguna y eso me hacía sentir miserable. Por mucho que yo dijera que también lo odiaba o que me caía mal, en el fondo sabía que no era cierto. Él me agradaba y deseaba agradarle, pero parecía una misión imposible. Sencillamente, nunca pasaría.
— Hey, ¿estás bien? —sentí las manos de YoonGi Oppa sobre mis hombros. Al alzar la vista, me encontré con su mirada cargada de preocupación.
Mis ojos estaban cristalizados, a punto de desbordarse. ¿Debería contarle? No, probablemente no era buena idea.
— Estoy... estoy bien —mentí, forzando una sonrisa.
— Ven —tomó mi mano con firmeza y me guio hacia su aula—. Dime, ¿qué pasa? —preguntó mientras acariciaba mi mejilla con una suavidad que me desarmó.
Tan cálido, tan lindo... mi Oppa era la única persona capaz de hacerme sentir protegida. Min YoonGi es imprescindible para mí; solo espero que esté siempre a mi lado. Es un gran amigo, al igual que Jimin... Jimin.
— Oppa... —lo llamé. Él guardó silencio, esperando—. Tenías razón acerca de Jimin. De verdad pasa algo entre él y la novia de JungKook.
Solté la bomba y vi cómo fruncía el ceño. Creo que él ya lo sospechaba, pero confirmar que era real fue distinto. ¿Estaba bien que se lo contara? No quería entrometerme, pero se trataba de Jimin. Es mi amigo, lo quiero y no quiero que su amistad con JungKook termine en tragedia.
— ¿Cómo lo sabes? —preguntó con voz grave.
— Los... los vi besándose. Bueno, en realidad creo que ella lo besó a él. No sé qué está pasando, ¿qué crees que deba hacer? ¿Debería hablar con Jimin?
— Claro que no —sentenció de inmediato—. Te dije que no te metieras en sus problemas. Saldrás herida, SuMin. ¿Por qué no me haces caso?
— Pero Oppa...
— Pero nada. Por favor, haz lo que te digo.
Asentí en silencio, aunque ni yo misma sabía por qué cedía tan fácil. Tampoco entendía por qué YoonGi se oponía tanto a que yo interviniera. Se acercó de nuevo y me envolvió en un abrazo. Me aferré a él con fuerza; necesitaba desesperadamente ese consuelo.
— Vaya... —unas palmadas sarcásticas rompieron el silencio—. Una alumna y su profesor en este tipo de relación. No pensé que vería algo así de ti, SuMin.
Esa voz. JungKook.
JungKook se pasa, jajajaj
No habia actualizado porque estaba esperando la nueva portada, pero creo que se va a demorar mas en estar lista. Así que aquí esta el capítulo, espero les guste.
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This Love; jjk
FanfictionA JungKook le encantaba molestarme, y a mí me encantaba él. Portada: @_xYoungOnce. Publicada: 16-05-2019
