SuMin
¿¡Por qué no me dijiste nada!?
Te voy a matar 🔪 Acabo de enterarme por alguien más, no lo puedo creer. Pensé que éramos amigos. Me dueles, Min YoonGi, me dueles profundamente 💔
08:35 am
Oppa😘
¿Ya terminaste el drama? 😒
08:35 am
SuMin
¡No! 😡 Aún tengo mucho que decir, pero estoy en clase. Te salvas solo por eso 😈
08:35 am
Oppa😘
Entonces presta atención a la clase. Hablamos más tarde.
08:36 am
¡No podía creerlo! Esto era, oficialmente, una traición de alto calibre. ¿Cómo se atrevía a guardarse algo así?
Te voy a matar, Min YoonGi; juro que lo haré. Si aceptó el puesto, significa que planea quedarse, o al menos eso quiero suponer. Nadie pierde su tiempo siendo profesor por un par de meses para luego largarse del país otros cinco años... ¿verdad? ¡Se va a quedar y ni siquiera me lo dijo a mí! Qué dolor, de verdad.
Sacudí la cabeza para apartar los pensamientos sobre él y concentrarme en la clase. Sabía que seguramente mi rostro había reflejado todas las maldiciones y muecas que le dediqué mentalmente a mi amigo, pero cuando levanté la vista, me encontré con algo inesperado: unos ojos cafés me observaban con fijeza.
¿Desde cuándo me miraba así? JungKook estaba sentado al otro lado del salón, con las piernas estiradas y la espalda apoyada contra la pared, en una postura idéntica a la mía. Me sostenía la mirada con una curiosidad casi impertinente. Si no fuera porque mi propia espalda chocaba contra el muro, habría mirado hacia atrás buscando a otra persona, porque no había forma de que yo fuera el objetivo de su atención. Pero no había duda: me miraba a mí.
Arqué las cejas y ladeé la cabeza, dándole a entender que me había dado cuenta y que, obviamente, su escrutinio me molestaba. Entonces vi sus labios moverse. No emitió sonido, pero pude leer perfectamente la palabra que tanto le encanta usar conmigo y que yo detesto con toda mi alma: "Tonta".
Acto seguido, soltó una burla silenciosa y desvió la vista hacia la profesora, quien seguía sumergida en un monólogo eterno del cual yo no había captado ni una sola frase. Solo esperaba que no fuera nada vital para el examen.
En cuanto terminó la primera clase, salí disparada. Necesitaba encontrar el aula de piano; si mi querido Oppa estaba solo, aprovecharía el momento para ejecutar mi venganza.
—Muévete.
Esa voz me detuvo en seco. Me giré con el ceño fruncido, encontrándome de nuevo con él. ¡Este chico definitivamente desayuna ganas de pelear!
Había espacio de sobra en el pasillo para consultar el tablón de anuncios, donde estaban pegados los números de salones y los horarios de los profesores. Pero no, él tenía que pararse exactamente donde estaba yo. Justo encima de mí.
—Estoy viendo, espera un momento —respondí, devolviendo mi atención al cartel ignorando su presencia.
Aula 5: Piano. Profesor: Min YoonGi.
Te tengo. Me giré bruscamente, olvidando por completo que cierto castaño irritante seguía pegado a mis espaldas. Casi termino estampada contra su pecho; por suerte, mis reflejos actuaron a tiempo.
—¿Ya terminaste? —preguntó él, alzando una ceja mientras chasqueaba la lengua con fastidio—. Menos mal, me estabas tapando la vista. Muévete de una vez, no puedo ver nada si estás ahí estorbando.
Cálmate, SuMin. No le des el gusto. Sabía perfectamente que lo hacía solo para sacarme de mis casillas, ¡y vaya que lo lograba!
Caminé hasta el salón de piano. La puerta estaba cerrada, pero al mirar por el pequeño cristal de la parte superior, lo vi. Estaba allí, sentado frente al instrumento, inmóvil. Parecía observar las teclas con una mezcla de respeto y devoción, como si el piano fuera lo único real en su mundo.
—Ya te tengo, desgraciado —susurré al entrar.
Corrí hacia él con la intención de darle un buen golpe de broma, pero me esquivó con una agilidad sorprendente. ¿Desde cuándo tenía reflejos? Si siempre ha sido un vago de primera.
—¿Ya terminaste tus clases? —preguntó con calma.
Asentí, aunque técnicamente me faltaban dos horas de danza, pero tenía un hueco libre y prioridades que atender. Suspiré al ver el piano de cerca. ¿Por qué este objeto era siempre lo más importante para YoonGi? A veces sentía que lo quería más que a su amiga del alma. Mientras me perdía en mis pensamientos, mis manos se movieron por inercia hacia su cabeza, jugando con sus mechones. Me encantaba hacer eso; su cabello siempre había sido increíblemente suave.
—Ya, no hagas eso, me estás despeinando —se quejó, aunque no se apartó. Yo simplemente hice un puchero
—Pensé que ya se te había olvidado esa manía.
—Claro que no. Además, no te quejes, que han pasado años desde la última vez que pude hacerlo. Lo extrañaba.
—Shh —bufó él, aunque suavizó la expresión—. ¿Y bien? ¿Me vas a contar?
Parpadeé, confundida. —¿A qué te refieres?
—No te hagas la boba. Te hablo del tal Park Jimin, ese que supuestamente es tu novio —sentenció arrugando el entrecejo—. ¿Por qué no me habías dicho nada de eso?
—Porque no soy su novia —solté de golpe. Al ver su confusión, traté de explicarme—: Fue... ni siquiera sé cómo terminé metida en esto. Mira, Jimin es un chico muy...
—Tierno y amable, ¿verdad? —completó él, repitiendo mis propias palabras de la mañana con un tono burlón.
—Sí, exacto. El punto es que parece tener algún problema con la novia de JungKook...
—¿JungKook?
—Sí, el chico que venía con él esta mañana. ¿Me vas a dejar terminar? —asintió con resignación—. Bien. Entonces...
—Espera —¡ahhh, no me dejaba hablar!—. ¿Me estás diciendo que tu amigo, el de cara de inocente, tiene un "problema" con la novia de su mejor amigo y tú estás en medio de todo ese lío?
Puesto así, sonaba bastante mal. Incluso dejaba a Jimin en una posición cuestionable. Me invadió la curiosidad: ¿qué clase de problema tendrían Jimin y Rosé? Por lo que sabía, ella se burlaba de él por ser "aburrido" y no tener novia, pero... ¿por qué tanto interés en su vida?
—No creo que sea de esa manera —murmuré, dejando escapar mis pensamientos sin querer.
—¿Cómo que no? ¿Qué clase de problema crees que tienen un chico y una chica? Te apuesto lo que quieras a que uno de los dos siente algo por el otro —soltó YoonGi con total naturalidad.
Me quedé helada. ¿Qué estaba diciendo? Esa chica era la novia de JungKook y Jimin era su amigo. Era imposible... ¿o no?
—Mejor salte de eso —continuó él, recuperando su tono protector—. No tienes por qué cargar con problemas ajenos, ¿me escuchas? Dile a ese tal Park que se las arregle solo, que para eso es un hombre.
—Está bien, está bien... —me detuve en seco. ¡Un momento! Yo había venido aquí con un propósito—. ¡Espera! ¡Min YoonGi, casi me haces olvidarlo! ¡Te voy a matar por no decirme lo de la Academia!
—Ay, no... aquí vamos otra vez.
ESTÁS LEYENDO
This Love; jjk
Fiksi PenggemarA JungKook le encantaba molestarme, y a mí me encantaba él. Portada: @_xYoungOnce. Publicada: 16-05-2019
