Zayn se quedó en total silencio, sin saber qué decir o sin querer hacerlo. Mientras, Dalessandro sonreía cínicamente hacía Zayn y luego hacía mí, al parecer había logrado su objetivo, nublar a Zayn y yo, sin entender. Desconocía cualquier tema que estos dos podían llegar a tocar—Bueno, ya debo irme. Gracias por recibirme, me quedaría más tiempo si no tuviese una junta muy importante—escuche decir al muy idiota, ja—nadie te ha invitado acá—reproche haciéndolo reír, irritandome más.
Lanzó un beso hacia mi dirección y pasó por un lado de Zayn quien aún se encontraba en silencio pero esta vez mirándome profundamente, ¿Qué estaba pasando por su mente en estos momentos?, nadé cómo perrito hasta las escaleras y salí fuera de la piscina, busqué el paño que se encontraba situado cerca y lo lié a mi cuerpo. Estaba furiosa con Zayn, no había dicho algo al respecto desde que Dalessandro había dicho aquello, necesitaba entender el por qué de tantas cosas y nunca conseguía las respuestas.
—Me parece que las ratas te comieron la lengua—caminé hacía él—específicamente esa que acaba de irse y te ha dejado pasmado—viré los ojos y entré, ya no me quedaban ganas de seguir en la piscina por lo tanto fui hasta mi habitación con la intención de vestirme nuevamente. Zayn me había comprado tantas cosas de las cuales ni me había enterado. Por ejemplo, este extraño y muy lindo traje de baño color coral. Antes me había bañado en ropa sin darme cuenta de esos detalles.
Sequé mi cuerpo con la toalla liada a mi cuerpo y busqué uno de mis viejos conjuntos para estar en casa, y entre mi búsqueda, conseguí mis antiguas botas que usaba para jugar entre el barro, aquellos grandes charcos creados por las fuertes lluvias que tanto amaba y extrañaba.
Pasé un trapo pequeño y húmedo sobre ellas para limpiar cualquier suciedad, y me los probé. Ya me estaban quedando un poco chiquitas, las perdería y siento que eso será una fuerte y fea pérdida para mí, ¡Tenían tantas historias! Qué ni el sol, la luna y estrellas podrían contar. Modelé frente al espejo y me sobresalte al escuchar la puerta abrirse, era Zayn—hola—dijo y me miró de arriba abajo. Una de sus esbeltas pero cansadas sonrisas se escapó y pasó una mano por su cuello, ouhm. Esa era la señal de incomodidad, algo ocultaba e iba a decirlo.
Me acerque a la cama y me senté en total silencio, Zayn hizo lo mismo y me crucé de brazos, dándole a saber que estaba impaciente—bueno... No sé por dónde empezar—dijo mientras suspiraba— ¿A qué se refería Dalessandro sobre meterte preso y sobre mi edad?—fui directa con mis dudas y me miró algo sorprendido por la fuerza de mis palabras—eso es lo que no encuentro cómo explicarte... Sabes, hay una ley sobre nuestra relación—dijo e junté todas mis fuerzas para no desmayarme al escuchar "nuestra relación"—el hecho de que seas menor de edad, te ampara una ley. Qué sí mantienes una relación con alguien mayor y tú madre puede demandar y meterme preso por "Pedofilia"—contuve lagrimas, sabía por donde iba—y bueno, Dalessandro ha dejado más que claro sus intenciones, demandarme. Tiene el poder de lograr cualquier cosa, y más si se sabe que eres huérfana y no hay alguien en específico. Podría hasta llegar en comunicarse con las hermanas Iglesias...—suspiró nuevamente y por mi parte, estuve callada y con las manos totalmente congeladas por los nervios—pronto seré mayor de edad—intenté buscar algo positivo mientras mi mirada se encontraba fija en un solo lugar, no quería ver otra cosa que la insignificante puerta blanca del armario—no hay tiempo ____, y lo sabes. Lo siento. —sentí el tacto de sus manos sobre mi pierna, ¿Lo sentía? ¿Qué me estaba dejando saber con aquellas palabras? Lo miré con el ceño fruncido, ahora me encontraba más que aterrada y confundida. Mucho más que antes.
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SUBASTADA. (ZAYN MALIK) TERMINADA
FanficTodos hablan de que sus vida son difíciles y se quejan de ella, mientras que la mía era un completo desastre, era una huérfana a la que abandonaron justo un día después de haber cumplido un año de edad dejándome en un orfanato llamado ''Las hermanas...
