A diferencia de todas mis mañanas al levantarme para ir a la escuela, la mañana del martes fue inusualmente feliz. Me desperté incluso antes de que sonara la alarma de mi celular, y eso nunca me pasaba a mí, creo que es porque en alguna vida anterior que tuve fui un oso perezoso. Cuando me desperté sentía haber salido en ese mismo momento del sueño más placentero, aunque si fue así no podría decirlo ya que raramente recordaba lo que soñaba la noche anterior. Lo primero que hice fue ir al baño y lavar mi cara, luego volví a mi pieza y comencé a elegir lo que me pondría hoy, aunque jamás había mucha variedad en mi guardarropa, por lo que tomé unos jeans azules, unas lonas negras viejas y una camiseta gris con las palabras estampadas F! en el frente y un gran YOU en la espalda. Estuve a punto de comenzar a maquillarme, como si fuese una costumbre para mí, cuando recordé que ahora era Valentina, la chica desaliñada que por nada del mundo conocía lo que rímel significaba. Terminada toda la rutina de arreglarme, bajé para tomar un desayuno rápido ya que hoy debía pasar a buscar a Vicky y Pato porque después de clases iríamos al centro para jugar bowling, y no había sentido en que alguno tuviera que dejar su auto abandonado en mitad de la escuela.
Al llegar a casa de Pato, luego de haber recogido a Vicky en la suya, noté que se miraban de forma extraña, y no podría decir si era por mí o por algún secreto que ellos guardaran de mí, pero esperaba que no fuese lo segundo, no me imaginaba que nos hubiésemos distanciado tanto como para guardarles secretos al otro. Sé que esto suena hipócrita viniendo de mí, la chica que le ocultaba a sus mejores y únicos amigos acerca de su identidad secreta, pero mi caso era distinto... yo conocía demasiado bien a mis amigos como para saber que jamás aprobarían mi comportamiento, y mucho menos que fuese por venganza, ya que ellos esperaban realmente que en algún momento de mi vida dejara los sucesos pasados atrás, y diera vuelta la página, aunque yo sabía que eso era imposible, ¿Cómo dejar atrás algo que te marco de una forma tan significativa? Sé muy bien que es un imposible, y hablo desde la experiencia pues ya había tratado muchas veces hacerlo, y sin ningún éxito. Pero cuando llegamos a nuestro destino todo se normalizó, solo pude notar que se asentían el uno al otro en señal de acuerdo, ¿pero acuerdo de qué?, tal vez con el paso de las horas lo descubriría.
Cuando entramos al recinto pude notar nuevamente que todos comentaban cosas acerca de mi y Jimmy, bueno, Ignacia y él... pero esta vez habían fotos, al parecer no noté que alguno de sus amigo, o incluso algún observador oculto, tomaba fotos de nosotros, pero ya que yo era alguien sin mucha importancia en la escuela no podría ni soñar en conseguirlas para poder ver qué era lo que habían captado. En eso que voy pensando en las posibles fotos, Vicky interrumpe mis pensamientos.
-Vale, hey... ¿qué pasa contigo? Vengo comentándote algo desde que entramos y tu... como si lloviera. ¿Me escuchaste siquiera?- me preguntó mi amiga arrugando su frente.
-¿Cómo? No, lo siento... creo que aún sigo en los brazos de morfeo- y las dos soltamos una risita que llegó hasta los oídos de Pato.
-¡Hey! Siempre me dejan fuera, ¿cuál es el chiste? Yo también quiero saber- dijo Pato haciendo un puchero gracioso que nos hizo reír nuevamente.
-Vale... ella es el chiste siempre, creo que sigue en su séptimo sueños porque llevo hablándole como diez minutos y creo que ni siquiera oyó la primera palabra- contestó Vicky poniendo mala cara.
-¿Y han escuchado sobre esa chica que apareció? Como es que se llamaba...-dijo Pato, pero yo sin querer le respondí el nombre, a lo que ellos se voltearon sorprendidos hacia mí y mi amiga me preguntó
-Ignacia, sí... vaya, no sabía que prestabas tanta atención, al menos no parecías hacerlo antes-
-Bueno, en realidad no lo hacía pero ya sabes, ayer entré temprano a la sala y de lo único que hablaban era sobre eso, entonces ¿Cómo evitar escuchar siquiera el nombre? No es que me pueda volver sorda cuando yo lo quiera-
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Juegos traviesos
Teen Fiction-Una mujer y veinte hombres encerrados en una habitación no suena nada bien, aunque desearía poder decir que esa es la peor parte. Pero no, aunque después de todo yo me busqué llegar hasta este punto, y más aún, conseguir lo que será el peor final p...
