Capítulo IV: Descontrol

37 2 3
                                        

No dormir en toda una noche es agotador.  Y lo es aún más si fuerzas a tu mente a levitar cosas. Estuve cambiando toda la noche entre una lata, un lápiz, un libro. Iba en aumento, aunque no tenía destreza aún y las cosas seguían volando sin control cuando me desconcentraba un poco. Sin embargo, me sentía distinto... Ya el dolor no era tan punzante. Y con los objetos pequeños no existía dicho dolor.  

- ¡Cielos, son las 7!

Salí corriendo, iba más tarde que nunca al instituto y llegué justo a tiempo de que la clase empezara. Todos los asientos estaban ocupados. Hasta Garry estaba con otra persona.  El único asiento que estaba disponible... Era el que estaba junto a Sky West.

- Señor Forest, ¿sería tan amable de sentarse? - Dijo la profesora de Química mientras copiaba las fórmulas que usaríamos durante el año. - Ya es suficiente con que haya llegado tarde.

- Sí señorita, discúlpeme.

Me senté al lado de Sky y su mirada se desvió hacia mi, justo como en el primer día. Seguía siendo extraño para mí, su mirada no infundía miedo, sino curiosidad. Sin embargo esta mirada fue distinta, la acompañaba un gesto con su mano con la que se quitaba el cabello del rostro... Ambos nos volteamos a copiar la clase y por un momento la miré de nuevo, intentando ser lo más disimulado posible, llevaba una linda blusa color turquesa, junto a una falda blanca bastante cómoda y bonita a primera vista. Al acabar la primera hora de clase en química, fui a caminar con Garry mientras el tiempo de descanso pasaba.

- Cuéntame de ti Garry, ¿a qué más te dedicas?

- Pues, me gusta bastante dibujar, la música también me apasiona, no solo la guitarra es lo único que sé tocar. - Dijo intentado ser lo más modesto posible. - Pero siempre me preguntas tú,  ¿qué hay de ti, Dylan? ¿Qué te gusta hacer? 

- Pues como vivo solo, no hago mucho, me gusta bastante programar, me gustaría graduarme de eso algún día... Ah también me encanta escribir.

- ¡¿Vives solo?! - Su cara de sorprendido era rara, seguía provocándome ganas de reír - Pero si solo tienes 15 años... ¿Dónde están tus padres?

- Bueno... Hace mucho tiempo, cuando estaba en primer año, en un instituto fuera de Inglaterra, tuve conflictos con muchos de mis profesores y varios de mis compañeros por culpa de mis padres, ya que ellos eran genios y querían que los profesores me trataran como "un dios entre mortales", así que un día les hice saber que quería vivir solo, pero sin perder comunicación con ellos. Quería ser alguien normal, así que nos mudamos a Inglaterra y ellos están viviendo en Londres mientras yo vivo aquí en este pequeño pueblo.

- Oh ya veo, fue algo fuerte...- Su expresión ya no era de sorprendido, sino más de apoyo. Empatía. Él realmente me comprendía.

En ese momento el timbre sonó y volvimos a química, yo tenía que sentarme de nuevo con Sky, y me resultaba ya un poco incómodo ya que no hablábamos, solo nos dirigiamos miradas, así que como no había nada que hacer... Tomé un largo respiro e intenté hablar.

- H.. hola, mi nombre es Dylan, Dylan Forest- Estaba muy nervioso.

- Dylan...- Dijo con esa voz tan almibarada y suave - Un interesante nombre. Ya debes saber el mío, pero por si acaso, Sky West. - Extendió su mano para estrechar la mía.

- ¡Es un placer Sky!- Estaba feliz, no sabía el porque - Por cierto, traes una linda blusa hoy.

- Gracias... es un bonito detalle que te fijes en eso... Ya que siempre estás mirándome...- Estaba sonrojada, lucía muy linda.

- Ah... Yo... - No sabía qué hacer, ni a dónde mirar.

En eso algo extraño ocurrió.

- ¡AHG! - Gritó Sky alterada - ¡Pervertido!

No entendía lo que pasaba hasta que seguí sus ojos y miré hacia abajo, ¡Su falda estaba subiéndose! Pero no la estaba tocando, la seña nerviosa de mi mano la estaba levantando, así que baje rápidamente mi mano, lo que me provocó un pequeño dolor de cabeza, de nuevo.

- ¡Lo siento! Yo no... Es decir, no quería...

No encontraba como explicar la situación, ¿qué le iba a decir? ¿Que estaba levitando su falda con mi mente? No podía, además no lo hacía a voluntad. La profesora me llamó a su escritorio y me reprendió, así que tuve que salir del salón hasta que terminara la hora. Cuando Sky salió intenté disculparme pero estaba totalmente apenado, y al parecer ella también. No me dirigió la mirada en todo el día.

Tenía que aprender a controlar esto. Era la primera vez que había podido hablar con Sky West y mis poderes lo arruinaron. Al terminar el día intenté irme a mi casa, pero Garry me llamó de la nada.

- ¡Eh! ¡Dylan!

- ¿Qué sucede?

- Hoy es viernes y escuché de un nuevo parque que abrirá sus puertas al público. Y al parecer tiene unas atracciones muy buenas, ¿no querrías venir conmigo y algunos amigos?

No me podía negar, era el primer amigo que hacía en toda la semana y en toda mi vida en el instituto. Mi excentricidad tendría que esperar, aunque anhelaba que no pasara nada extraño con mis "poderes telequinéticos" de nuevo. (Resulta extraño decir que tengo poderes).

- Vale, ¿qué estamos esperando?

Life SourceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora