Capítulo X: Control

47 5 5
                                        

Dos semanas han transcurrido desde mi encuentro con Omega, un encuentro que tomo aún como la cosa más interesante y extraña que le ha pasado a mi efímera vida. He estado prácticando con mis poderes y generando destreza pero no sólo levitando simples objetos, sino haciéndolo más mágico. Me dispuse a realizar cartomagia y a levitar cada una de las cincuenta y dos cartas que se encuentran en la baraja, es bastante atractivo a primera vista y quizás sea mi nuevo hobby, el hacer magia.

En cuanto a mi vida, todo ha ido genial por los momentos, Sky y yo somos muy buenos amigos, Garry siempre bromea sobre nosotros y nos apena un poco, pero da igual, se convirtió en mi mejor amigo. Las clases se ponen fuertes a mediados de semestre por lo que me he enfocado también en estudiar bastante para que cuando el momento de los exámenes llegue, no me impactem demasiado. Mañana tengo un examen y ya tengo todo listo así que, ¡matemáticas, allá vamos!

En la mañana hice lo usual, asearme, desayunar pero claro, levitando lo que viene siendo, la mitad de lo que usé. Ya no tengo dolores de cabeza y el sangrado paró. Mis suposiciones con respecto a que esto era como una especie de músculo eran ciertas... Podía sentir como cada vez que levitaba mi cepillo de dientes era más sencillo, hasta el punto de ya no sentir absolutamente nada más que una sensación de muy ligero peso. Y lo mismo con mi cama. Sí, mi cama. Sentí que sería un ejercicio interesante levitarla conmigo encima y darle algunas vueltas (lentamente para no vomitar) antes de dormir.  Sin embargo, pensando en esto al salir de casa,  vino a mi cabeza lo que dijo Omega.

- "No te enfoques en solo levitar objetos, puedes levitar todo".

Así que la idea que tenía surcando mi mente desde hace días salió a flote. Intenté levitarme a mi mismo para volar, debía ser posible, porque la mente no tiene límites. Me concentré un montón, despejé mi mente y me imaginé despegando del suelo. Para mi sorpresa eso fue lo que empezó a suceder, mis pies empezaban a alzarse junto con mi cuerpo y sentía el como era levantado hacia arriba poco a poco, pero algo gracioso/doloroso sucedió (depende de quién lo observara). Perdí la concentración y levanté de más mis pies provocando de que mi cara chocara de una manera interesante contra el suelo. Al levantarme y quitarme el polvo de la ropa, miré el reloj y... Iba tarde, de nuevo.

Llegué a matemáticas corriendo, jamás había corrido tan rápido desde aquél maratón que mis padres me obligaron a correr cuando estábamos juntos, pero no importaba en este momento. Al entrar al aula pude sentir como el profesor Smith interrumpía un dialogo de la prueba para regañarme.

- Señor Forest, otra vez tarde. - Dijo frunciendo el seño.

- Lo siento profesor Smith, no volverá a pasar.

- Siempre dice eso Dylan, pase adelante, la próxima vez perderá el exámen.

El profesor Smith y yo tuvimos una pequeña amistad al empezar las clases, pero esa amistad se redujo a tratarme como un simple estudiante de primaria por mis retardos. Procedí a hacer el examen de matemáticas, estaba sencillo pero veía como los demás miraban al techo en busca de inspiración y otros hacia los lados en busca de respuestas, lo que me causaba un poco de gracia. Terminada la hora del examen fuimos a comer Garry, Sky y yo.

- ¿Qué tal te fue Sky? - Dijo Garry con su cara graciosa de preocupación.

- Pues supongo que bien... No estuvo tan difícil - Dijo Sky con esa mirada retadora- ¿Y a ti Dylan, te fue bien?

- Se puede decir que...

En eso me interrumpe Garry.

- ¡¿Enserio le preguntarás a Dylan que si le fue bien?! Es un genio, le tuvo que haber ido bien.

Life SourceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora