El cielo estaba claro, de un azul que muy pocas veces se podía ver, pero eso era obvio, era otra época, otro tiempo; no había ningún indicio de la tormenta que se avecinaba...
Era la primera vez en nueve años que Camila volvía a viajar en el tiempo, y para Annya la experiencia había sido medianamente divertida, excepto por el hecho que vomito en el césped donde aterrizó. Stephen, como todo padre protector corrió a ver a su pequeña hija, al asegurarse de su bienestar, comenzó a burlarse.
Caminaron por un tiempo, disfrutando de la vista y la tranquilidad mientras Annya caminaba delante de ellos.
-Es ahí- murmuró la castaña al encontrarse con una pintoresca casita.
La familia Strange se acercó y llamo a la puerta. Camila retorció el listón de su vestido, hecho que fue controlado al sentir la cálida de Stephen.
Pronto, una mujer con un niño en brazos atendió- ¿sí?
La castaña sonrió al reconocer a la mujer de la que tanto hablaba Steve; Peggy Carter- Es un gusto conocerte, mi nombre es Camila Daín y...
-¿Cami?- la voz de Steve se escuchó al fondo seguido de su silueta.
La emoción de ambos era palpable. Steve no pudo contener las lágrimas al ver que una de sus mejores amigas, sí seguía con vida.
-Perdona la tardanza- mencionó Camila- Annya aún no se encontraba en condiciones de viajar.
-¿Annya?- cuestionó el soldado, percatándose por fin de la presencia de Stephen.
-Saluda pequeña, pensé que estabas emocionada- animó el hechicero.
Lentamente, Annya salió de detrás de su padre- Es un gusto conocerlo Capitán América.
Steve sonrió- el gusto es mío Anny, y por favor dime Steve.
-¿Pero qué hacemos aquí? Pasen- ofreció Peggy.
Annya fue la primera en entrar y rápidamente se hizo amiga de la mayor de los hijos de Steve y Peggy, al final ella tan solo le llevaba dos años de diferencia.
Peggy preparó café con ayuda de Camila y después los cuatro se dispusieron a charlar por horas; hablaron de la batalla y de la decisión de Steve, así como de la resurrección de Camila y su encuentro con la muerte.
Peggy estaba fascinada por toda la situación, sin embargo, tuvo que despedirse por una llamada urgente, dejando a Steve a cargo de ser el anfitrión.
-No puedo creer que ya seas mamá- bromeó Steve- recuerdo cuando te burlabas de la idea del matrimonio.
Camila lo empujo con ligereza- Necesitaba encontrar a la persona correcta- señaló a Stephen quien parecía muy entretenido en dejar que las dos niñas cepillaran su cabello.
-Te lo dije- Steve sonrió con orgullo, recordándole aquellas veces en las que ella decía que no había nadie indicado para ella.
Camila sonrió- Cuando me dijeron que te habías ido, me sentí horrible, pensé que nunca volvería a ver mi mejor amigo.
Steve paso un brazo sobre los hombros de la castaña- puedes venir cuando quieras, está es tu casa...
No tardaron mucho en ser arrastrados al juego de las dos niñas, y así pasaron, corriendo, brincando, riendo... nadie pudo predecir lo que le seguiría.
-Adiós tío Steve- Annya corrió a abrazarlo.
Steve correspondió- vuelvan pronto.
Stephen tomó a Annya de la mano, quedando tan solo diez minutos para volver a casa. Un crujido se escuchó en el cielo y en segundos algo impacto en el suelo...
Cuando Camila despertó se encontró con Steve inconsciente y con Stephen mal herido y en una especie de trance. A lo lejos, un extraño llevaba cargando algo.
-¡Mamá!, ¡Mami ayúdame!- el grito de Annya fue suficiente para que Camila reaccionara, no llevaba algo, sino alguien, y era su hija.
Corrió con todas sus fuerzas, mientras se apoyaba de un hechizo para retener al sujeto, más este no parecía afectarle. La desesperación se estaba apoderando de ella; abrió un portal y el sujeto entró en el, quedando justo frente a Camila.
El sujeto no tardo en disparar un arma, cuestión que no fue nada para la hechicera. Lo golpeó y lo introdujo en un portal directo al Ártico. El alivio fue inmenso al sentir los brazos de su hija. La tomo de la mano y corrió a socorrer Stephen y a Steve.
Un sudor frio recorrió su frente, un dolor agudo comenzó a atravesar su cuerpo y fue en el momento que cayó de rodillas, que se dio cuenta que alguien más había disparado, más no con un arma cualquiera, de lo contrario no habría logrado afectarle... Lo último que escucho fue la voz de Annya aterrorizada.
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Quemaba, un líquido recorría sus entrañas y era como el infierno mismo. Su mente estaba a punto de explotar... dolor, un grito desesperado y la cara de la muerte...
La castaña despertó agitada, ya no estaba en la casa de Steve, sino en el hospital de Tony Stark.
-¿Dónde está Annya?- preguntó al ver a su esposo.
Stephen la miro con ojos llorosos... No lo sé- respondió con evidente dolor; una venda recorría su cabeza y otra su brazo izquierdo.
Camila lo miro, tratando de comprender aún- ¡¿Dónde está Annya?!- gritó con desespero- ¡Annya! ¡Annya!
Stephen la detuvo en el momento que comenzó a quitarse las agujas y los aparatos- ¡Para, para!, ella no... está... yo no pude- El hechicero no pudo más, rompió en llanto- no pude protegerla, no pude...
Camila se aferró a él, ignorando el dolor físico que la reciente cirugía había causado. - Vamos a encontrarla, vamos a encontrarla...
FIN DE LA HISTORIA
Hola, ¿como están? Lo sé, aparezco después de mil años...
Antes que nada debo comentarles, este es el final del primer libro, pero tengo planeado hacer la continuación, sin embargo la segunda parte se centraría más en Annya (hija de Camila y Stephen) y en Peter Parker, y en como ambos deben encontrar el camino a casa, y llegar antes de que todo sea destruido. Claro que Camila y Stephen seguirán saliendo en la historia. De verdad sería muy lindo que pudieran seguirme acompañando en la siguiente historia.
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Sueños (Dr. Strange)
Fanfiction"Te soñé tantas veces, aprendí tanto de ti y ahora que estas frente a mí... no se que decir" Camila lleva un tiempo soñando con un hombre extraño, guiada por él a través de los sueños, ella aprendera que no todo en este mundo se rige a través de la...
