¿Solo un beso?

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!ADVERTENCIA!

ESTE CAPITULO TIENE CONTENIDO SEXUAL (ACA FONDUE PARA EL CAPI) POR LO QUE SI NO TE GUSTA LEER ESTE TIPO DE COSAS TE RECOMIENDO QUE SOLO LEAS HASTA DONDE EMPIEZAN LOS PUNTITOS Y ESPERES HASTA EL OTRO CAPITULO. SIN MÁS QUE DECIR, ESPERO QUE LES GUSTE. MIL GRACIAS POR TODO SU APOYO.




-¿Cómo lo recordaste?- cuestionó Camila mientras servía la deliciosa pasta de Wong

-¿Recuerdas el beso con Mosine?

-Sí- dijo ella rodando los ojos.

-Al igual que su padre, ella tiene la habilidad de bloquear y regresar recuerdos- explicó su maestro tomando asiento- por eso me beso, es... su forma de hacerlo.

-¿Por eso temblabas como insecto moribundo?

-Vaya comparación- alegó él alzando una ceja- aunque sí, el exceso de recuerdos suprimidos fue algo duro de recibir, casi como una descarga eléctrica.

-Debió ser horrible- apoyó ella tomando su mano.

-Valió la pena- objeto Stephen plantando un beso en los labios de la joven.

Un carraspeo los interrumpió; Wong se encontraba recargado en el marco de la puerta con un bowl en las manos

-¿Cuánto tiempo llevas ahí?- pregunto Stephen

-Unos 10 minutos- respondió con naturalidad Wong acercándose a la mesa.

Los tres cenaron amenamente, charlando sobre trivialidades.

El resto de la semana, Camila se dirigía al santuario saliendo del trabajo, llegando a casa muy tarde y evitando a toda costa la mirada de reproche por parte de su madre, con quien había tratado de hablar varias veces, siempre terminando en el mismo punto.

El sábado en la mañana, decidió salir muy temprano a correr encontrándose con Strange en el camino.

-Has mejorado- alago el hechicero- hoy podemos ir a la biblioteca.

-sí...- respondió Camila nerviosa- o podríamos hacer otra cosa

-¿Qué tienes en mente?

-¿Tener una cita normal?- susurró ella, pensando que Strange no la escucharía.

-¿Acaso hay algo normal?- cuestionó Stephen con burla.

-Hay un festival medieval- insinuó la chica- podríamos ir y distraernos unas horas.

-Soy el hechicero supremo, no puedo distraerme- argumento Strange provocando un puchero en la castaña- pero también soy solo Stephen Strange, supongo que Wong podrá hacerse cargo unas horas.

Ambos se dirigieron al santuario donde se encontraba Wong. Utilizaron la rotonda para llegar a Londres; la ciudad rebosaba de alegría, cientos de personas caminaban por el lugar disfrazadas de diversas criaturas participando en torneos medievales o asistiendo a los diversos actos.

-Deberíamos cambiar de atuendo- sugirió Stephen creando una ilusión

-Tienes razón- concordó Camila imitando su acción.

Ambos se tomaron de la mano al estar de acuerdo en que lucían de la forma adecuada para el festival, recorrieron el lugar deteniéndose en un establecimiento de comida al "estilo medieval" y posteriormente participaron en un torneo de lucha con espadas, donde Stephen salió victorioso, ganando un cáliz para su amada.

Al llegar el atardecer todos los visitantes se reunieron para dar inicio al baile de mascaras.

-"Queridos invitados, les pedimos pasen al área de maquillaje"- solicito el encargado del evento por altavoz.

Stephen se dirigió a la carpa de "caballeros" mientras Camila tomo rumbo a la de "doncellas"

Cuando salieron ambos se miraron expectantes. Los brazos de Stephen resplandecían con increíbles escamas escarlata combinadas con dorado, mientras su rostro se encontraba cubierto por una máscara de dragón. Por su parte Camila portaba un vestido rojo con ligeros toques de oscuridad en la parte baja y una máscara de ave fénix.

-¿Debería temerte?- cuestionó la chica seductoramente.

-Soy fuego- recitó Strange- podrías quemarte.

-Y renacer de las cenizas- objetó ella con orgullo.

Stephen sonrió, hizo una reverencia y estiró su mano- ¿Me permite este baile bella dama?- cuestionó él.

-Sera todo un placer- aceptó la castaña tomando su mano.

Al entrar a la carpa se encontraron con cientos de personas bailando al ritmo de una música lenta y encantadora, algo que hacía juego con la maravillosa decoración del lugar. Se posicionaron al centro de la pista y ambos se dejaron llevar por el ambiente. Salieron del festival antes de media noche, riendo como un par de niños.

-Quedémonos esta noche- pidió Stephen señalando la sección de habitaciones.

Camila sonrió dando su consentimiento. Se instalaron en la habitación la cual estaba adaptada en una cabaña, con dos camas y varios candelabros que iluminaban el sitio.
🔥🔥🔥

Camila se dispuso a cambiarse el vestido, encontrándose con la dificultad del corset - ¿Me puedes ayudar?- preguntó ella con timidez..

Stephen se acercó, desanudando los listones de la prenda. Cuando llego a la mitad recorrió con sus dedos la espalda de Camila, quien se estremeció al contacto. Giro para poder besarlo; al principio fue un beso cargado de ternura, conforme los segundos pasaron el beso subió de intensidad. Stephen acarició la cintura de la joven deteniéndose en su abdomen pidiendo permiso para continuar. Camila bajo a su cuello, besando con delicadeza para posteriormente dejar una mordida ligera, acto que provoco que Strange perdiera la poca cordura que le quedaba. Deshizo rápidamente los listones restantes a la par que la chica sacaba la túnica, ambos quedando completamente expuestos de la cintura hacia arriba. Stephen admiró a la joven, la tomo en brazos para depositarla en la cama, dejando un rastro de besos en su cuello, bajando a su abdomen.

Deslizo la falda por sus piernas. Camila suspiró cuando él se poso sobre ella, aprovechando para acariciar su espalda mientras el descendía, deteniéndose en sus pechos, acariciándolos con ligeros movimientos circulares. Su mano bajo hasta la única prenda que quedaba, quitándola y lanzándola lejos.

Camila soltó un gemido cuando Stephen acarició su intimidad, estimulando su clítoris. Ella aprovecho para retirar el pantalón y el bóxer del hechicero, quien la miro con una mezcla de ternura y picardía al sentir sus manos acariciar su trasero. Estiro su mano y abrió el pequeño empaque que contenía el preservativo, logrando que la chica sonriera con complicidad. Plantó un beso mientras se acomodaba en su entrada, empujando con cautela hasta entrar por completo en ella, quien se aferro a su espalda, dejando algunos rasguños con cada embestida. Camila sintió un escalofrió recorrer su espalda, seguido de una sensación extasiante que la hizo enredar sus piernas a la cintura de Strange, quien también se encontraba cerca del orgasmo.

Antes de que él continuara, la castaña cambio de posición, quedando arriba y tomando el control. Movió sus caderas lenta y rápidamente, alternando el ritmo mientras Strange mordía su labio y soltaba pequeños gruñidos, para culminar aferrado a la cintura de Camila, a la par que ella se retorcía de placer una vez más.

Stephen le dio un último beso en el cuello antes de salir de ella, retirar el preservativo y tumbarse a un lado, acunándola en sus brazos. Camila se acurrucó y sonrió.

A pesar de ser una noche fría ambos se encontraban en una atmósfera calurosa, digna de los disfraces tirados en el suelo. El ave fénix y el dragón, ambos provocando un incendio en esa habitación.

Hola de nuevo, ¿que les pareció el capitulo?

Espero que les haya gustado, es la primera vez que escribo lemon por lo que si tienen alguna sugerencia sera bien recibida. Muchas gracias por leer mi historia, por sus comentarios y por sus estrellitas.

Sueños (Dr. Strange)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora