BENJAMÍN
El hecho de haber follado toda la noche me tenía exhausto. Tanto que el sonido de mi teléfono me saco de mi sueño, para ver la luz del sol. Tomé el teléfono un poco desesperado, por ver la hora, pero contesté.
-Hola- respondí, y al momento aleje el teléfono de mi oído por el gritó que me tiro mi hermano.
- ¡Maldita sea, Benjamín! – me puse de pie con cuidado para no levantar a Matt - ¿Dónde estás?
Abrí un poco la ventana para darme cuenta con los ojos como plato que había sol, mucho sol, como de mañana.
-En la cabaña de papá- respondí tomando un reloj, y bien la hora 6:30 am.
Mierda.
- ¿Estas con Matt? – preguntó mi hermano.
-Sí- respondí viendo la espalda de Matt, completamente desnuda. Dormía plácidamente.
-Mierda, Benja- habló Fernando -Dile que llame a su madre, -añadió mi hermano -Está preocupada, me contaron que aviso a la policía.
Mierda.
- ¿Qué le dijeron? – pregunté acercándome a la cama.
-Que deben pasar cuarenta y ocho horas para dar a alguien como secuestro, pero lo están buscando- respondió mi hermano -Dile que la llame por favor.
-Está bien- dije y colgó el teléfono. Maldita sea al parecer casi la jodo.
Me acerqué lentamente para poder despertar a Matt, pero se veía tan lindo en esa posición, tranquilo, me daba paz. Toqué un poco su espalda, rozándola con los dedos, y poco a poco, él abrió los ojos.
-Morning- me saludó, yo solo sonreí.
- ¿Qué tal dormiste? – él se estiro un poco en la cama, levantando un poco la frazada hacía su pecho. -Mejor que nunca.
Un pequeño gesto de dolor en su rostro al terminar de estirarse me hizo pensar en el día de ayer.
-Tienes que llamar a tu madre- respondí mientras me ponía de pie, para ir a la cocina, volteé a ver a Matt, y él estaba totalmente rojo, mirando de arriba abajo.
- ¿Tengo algo malo? – pregunté mirando a mí mismo, antes de salir.
-Estas desnudo.
Entonces entendí. A pesar de haber tenido relaciones un día anterior, Matt seguía avergonzándose de pequeñas cosas que yo hacía. Me acerqué hacia él, que estaba sentado en la cama, con la frazada en las piernas, y le di un pequeño beso en la frente.
-Nada de qué preocuparte.
Y con eso, salí del pequeño cuarto rápidamente, sin recordar muy bien como habíamos llegado ahí desde el sillón, aunque también pasamos por la cocina, y cada rincón de la cabaña. Solo sonreí ante la larga noche de pasión que pasamos juntos.
MATT
Agarré la frazada y la jalé hasta mi pecho. Benjamín había abierto la ventana, haciendo que entrara un poco de aire. Entonces, tomé mi teléfono de la pequeña mesa, que estaba al costado, mi teléfono estaba junto a la luz de noche.
Tenía casi cincuenta llamadas de mi madre, siempre salgo sin avisar, y eso me meterá en problemas en cualquier momento. Una timbrada, dos timbradas, esperé llegar a la tercera, antes de escuchar el sermón de mi madre.
- ¡Tienes diez minutos para llegar a esta casa, o estarás castigado hasta que cumplas los dieciocho años! – respiré un poco.
-Buenos días, madre- contesté, ella rugió desde la otra línea, sacándome una risita.
- ¡Nada de buenos! – soltó molesta - ¿Dónde estas?
-Llegaré tarde, estoy por la carretera- respondí, mientras me ponía mi bóxer.
- ¿Carretera? – preguntó ella - ¿Qué haces en la carretera?
-En realidad, -dije poniéndome de pie, caminando hacia la cocina. -Estoy en una cabaña en medio del bosque.
Mientras daba cada paso, encontraba ropa de Benjamín y mía alrededor de toda la cabaña. Tomé la casaca que estaba más cerca, y me la puse. El olor de Benjamín invadió mis fosas nasales.
- ¡Ay, Dios mío! – comentó ella, yo volví a reír -No entiendo lo chistoso.
-Estoy con Benjamín, madre- respondí, mientras me apoyaba al borde de la puerta de la cocina, viendo a Benjamín usar la licuadora para hacer su mix de dieta, o algo así para los músculos. -No me pasara nada, estoy bien.
-Llega lo más rápido que puedas, Matt- respondió ella -Te quiero.
-Te quiero más, adiós-entonces colgué.
Entré en la cocina, y observé a Benjamín, la voz de Lana del Rey salía de la radio, mientras el ojiverde hacia el desayuno.
- ¿Te casaste de ver mi espalda? – preguntó él mientras seguía sirviendo el jugo.
- ¿Sabías que estaba aquí? – pregunté, tomando asiento en la mesa del medio.
La cocina era pequeña. Había una ventana grande, frente a la mesa. Al borde de debajo de ese espejo, estaba el lavadero, junto los cajones de madera donde Benjamín guardaba la licuadora, y donde creo estaban los otros utensilios de cocina. Todo era de madera, y tenía un toque antiguo, fuera de toda la luz del sol que entraba por la ventana.
-No eres muy sigiloso que digamos- respondió el ojiverde sirviéndome un café. Yo sonreí.
-Gracias- respondí. Él asintió mientras tomaba su jugo de un sorbo.
Había panqueques en la mesa, junto a miel. Yo agarré uno, y empecé a comer.
- ¿Te castigaron? – preguntó Benjamín sentándose frente a mí.
-Creo que sí- respondí, riendo.
- ¿Y por qué te ríes? – preguntó tomando su teléfono.
-No sé- respondí -Muchas veces mi madre me dice cosas que nunca cumple, y una de todas esas es cuando me dice que estoy castigado.
-Igual sales- respondió él riendo.
-Igual se olvida- respondí tomando el café.
Benjamín seguía respondiendo mensajes en el teléfono, y luego me miro a mí, mientras comía un panqueque.
-Te ves divertido- habló el ojiverde tomando un panqueque.
-Tengo hambre.
La mirada de Benjamín era de satisfacción, no lo podía negar, ni él, ni yo. Si su señor ego ya estaba por el cielo, con esto que le acabo de decir, ya lo tiene pasando el universo.
-Hay una reunión del equipo de la escuela hoy en la noche- comentó Benjamín, yo deje de morder para verlo. -Parece que califiqué, y quieren que vaya.
Yo sonreí, eran buenas noticias para Benjamín. Tendría algo que hacer en la escuela, y pues tendría un grupo de amigos donde apoyarse.
-Me alegro por ti- respondí sincero.
-Quiero que vengas conmigo- respondió él -Es hoy en la noche.
-Estoy castigado- aclaré mientras tomaba café.
-Siempre estas castigado, Matt.
Entonces asentí, mientras él me tomaba de la cintura otra vez, cargándome como si fuera un pequeño niño.
-Ya basta- hablé mientras me reía y él me llevaba al cuarto.
-Debemos aprovechar nuestras ultimas horas aquí- respondió el tirándome contra la cama. Yo solo sonreí, y otra vez mis labios fueron reclamados por él.
MAX
Sus piernas estaban cruzadas, mientras miraba sus uñas. Por un momento pensé que había sido ignorando, en todas mis plegarias, pero luego sus ojos azules, se conectaron con los míos, junto con un movimiento de su cabello rubio.
- ¿Ese es tu plan? – preguntó Taylor, en la misma posición.
-Sí- respondí moviendo las piernas un poco nervioso. -Creo que no hay otra forma de que Matt se fije en mí.
-No creo, Max- habló ella poniéndose de pie, y caminando hasta la ventana de la biblioteca. Sus ojos observaban a los chicos jugando básquet. -No lo sé.
Sabía lo que Taylor era capaz de hacer. Estaba claro que estaba desesperado, y acudir a una de las arpías de la escuela, me delataba. Pero nadie lo sabía, y no es que Taylor sea odiada, lo era, pero también era amada por muchos. Sabía que esto me costaría, hacer un trato con ella, es como hacer un trato con el diablo.
-Eres una chica sexy, nadie te diría que no- comenté.
-Sé que estoy buena, Max- respondió ella, sentí su mano tocar mi hombro. Sus labios muy cerca a mis oídos -No hay necesidad que me lo digas.
Entonces sentí que empujo un poco la silla donde yo estaba sentado. Como tenía ruedas, era más fácil para deslizarme.
-Pero ese chico esta con Matt- habló ella, regresando a la ventana -No puedo cambiar a un gay, ellos nacen así- su mirada de desprecio hacia mi idea era notable.
Taylor era una protectora de los homosexuales, en todo sentido. Así que la idea que le había dado probablemente le resultara desagradable.
-Benjamín no es gay, es bisexual- respondí en forma de ataque.
-Qué más da- respondió ella, caminando -No me convence.
Pude ver como sus tacos empezaron a moverse junto a sus largas piernas en dirección al pasillo que dirigía a la salida de la biblioteca, donde estábamos.
-Sé que no tienes muy buena notas para la universidad- solté, entonces Taylor paro su paso -Yo te puedo ayudar con eso.
- ¿Cómo harías eso? – preguntó dando la vuelta para verme.
-Tengo acceso a la información de cada alumno en esta escuela- respondí.
Ella volvió a tomar asiento cruzando de las piernas, junto a su vestido crema, totalmente corto.
-Tienes mi atención.
Sus dientes totalmente blancos, junto a sus labios rojos carmesí formaban la sonrisa más sexy que alguna vez he visto en mi vida. Entonces tomé la silla y me acerque a ella, mientras contaba lo que tenía en mente para concluir con Benjamín, y quedarme con Matt.
ESTÁS LEYENDO
BAD CLASSMATE [EDITANDO]
Romance¿Porqué enamorarse de una persona que realmente no vale la pena? Una persona de la cual tú sabes no tiene futuro, una persona que no le da importancia nada ni siquiera él mismo, mucho menos su familia, ¿porqué enamorarse de este tipo de persona?. Bu...
![BAD CLASSMATE [EDITANDO]](https://img.wattpad.com/cover/25139651-64-k308309.jpg)