Un encuentro, una gala y unos ojos que la hechizaron... pero el tiempo es inclemente o eso es lo que ella se dice, no ha tenido una relación sentimental, no tiene tiempo para cosas banales, como lo es el amor, en encontrar a una persona para compart...
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Una sensación de ahogo me hizo de despertar violentamente. Al Abrir los ojos me choque con un pecho tonificado y bronceado, así encontrando la causa de mi ahogo. Sus fuertes brazos me tenían prisionera, atrapada contra su pecho.
Los recuerdos de la noche surgieron de golpe. Habían hecho el amor muchas veces. La última vez, a altas hora de la madrugada. Se movió, inquieta y fastidiada la sensación de calor que comenzaba a sentir le causaba incomodidad.
- Quieta – dice con su voz adormilada y ronca.
- Me estas asfixiando, me puedes soltar por favor – le digo.
- No, me gusta que estés en mis brazos – dice y me acerca más a él.
- Quiero darme un baño y me estoy haciendo pis.
Afloja su agarre, me doy la vuelta y lo observo.
– lo saludo y le doy un corto beso.
- Guten tag, schnucki. ¿qué vas a hacer hoy?
- Nada.
- Entonces podemos pasar el día juntos. – propone.
- Claro que sí.
- Quieres quedarte aquí, o salimos a comer algún lado.
- Que quieres tú. – le digo.
- Me encantaría quedarme en la cama contigo todo el día y mimarte. – dice mientras acaricia mi espalda – recuperar el tiempo perdido y deleitarme con tu cuerpo. Y el tiempo que no estaremos juntos.
Teníamos mucho tiempo sin estar juntos en una cama, y anoche él no perdió el tiempo. Sí que lo recupero.
- Me daré un baño, porque no pides algo de desayunar - digo mientras me levanto de la cama.
- Mejor te acompaño.
- No, después no salimos de la ducha y no comemos nada en todo el día.
- Si tú lo dices, llamara alguno de mi hombre para que traigan algo, quieres algo en especial.
- Fruta fresca, por favor.
Me tomó mi tiempo en ducharme y mientras me estaba cambiando escucho que tocaba la puerta de la entrada. Cuando fui hacia la sala, me encuentro a Raymond hablando por teléfono y el desayuno servido en la mesa.
Él se percata de mi presencia me lanza una penetrante mirada y cortó para acercarse.
llevaba pantalones de vestir negros y un jersey de Armani color gris.
- ¿Dónde conseguiste ropa? – dije mientras lo observa
- Uno de mis hombres la trajo. – me dio un corto beso en los labios y me jalo hacia la mesa.