Capítulo 11

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Chiara se encontraba bastante tranquila, cosa que la tenía bastante sorprendida

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Chiara se encontraba bastante tranquila, cosa que la tenía bastante sorprendida. A pesar de la situación tan incómoda en la que se encontraba, hacia algunos minutos. Mientras se preparaba para una velada que prometía el tormento de estar con un hombre al que deseaba, y que ponía en peligro todo lo que había construido.

Vestida y preparada, salió de su apartamento y se dirigió hacia el ascensor. Ya que, Raymond la estaba esperando, afuera del edificio.

Cuando llego al primer piso, el portero un chico francés de no más de veinticinco años la saludo.

Madame, debo decir que está usted preciosa, espero que disfrute de su velada.

El vestido que tenía puesto le quedaba como un guante, su impresionante escote en v hace resaltar mis pechos, las delicadas tiras que lo sostienen ni se notan. De un estampado de flores, de color rosa, verde y azul claro. Que hacen un maravilloso contraste con el fondo negro. Le queda por debajo de las rodillas y acentúa sus curvas. El vestido fue un regalo de mi madre. Ella está obsesionada con un joven y nuevo diseñador croata. Le había gustado a ella, pero era muy pronunciado y decidió comprarlo para mí.

Miro al chico y simplemente sonrió, le di las gracias y salí de la recepción del edificio. Sobre mis zapatos de tacón, color nude. Dejando tras de sí, la sutil fragancia de camelia y jazmín.

Perdida en mis pensamientos, llegó hasta donde Raymond, que me esperaba al lado de su auto con los brazos abiertos, me rodea con ellos y me aprieta a su pecho.

–Hueles a jazmín, y es muy agradable –dijo él con un tono de voz suave, apretó los brazos mientras inclinaba la cabeza y besaba sutilmente mis labios. – estas hermosa.

- Muchas gracias, tu estas muy guapo. - le digo y le regalo unas de mis sonrisas de comercial, se aparta y abre la puerta del auto.

*****

Shwolts, es un pequeño y discreto restaurante de comida orgánica. Me gusta el lugar es muy tranquilo. Cuando estoy en la ciudad, siempre vengo con Sarah a comer aquí. La prensa no rodea el lugar y es agradable comer aquí.

Lo escogí para nuestra primera cita real, por ser muy acogedor. El lugar tiene un aura muy linda.

Un mesero nos recibió en la entrada del restaurante y nos guía a una mesa, observo a mí alrededor y el lugar no esta tan lleno. La mesa que pidió Raymond está muy alegada, en el fondo del restaurante. Raymond, Aparta una silla, me la ofrece y él se sienta al otro lado de la mesa. El mesero nos entrega el menú y se retira.

Me concentro Leyendo el menú, no me decidiendo que comer esa noche.

- Quieres vino – escucho que dice Raymond.

- Si, hoy quiero tomarme una copa de vino – él sonríe y le guiño el ojo. Llama al mesero y le ordenó una botella de vino.

- ¿Cómo estuvo tu día? – pregunta.

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