Wonwoo cayó otra vez. En las redes de la tristeza donde pocas veces se puede salir sin heridas o cicatrices. Todos los días se lamentaba por lo más absurdo posible, por cosas que ni él mismo manejaba pero que salían mal. Se sentía absurdo.
Dejó de comer.
Dejó de dormir por las noches para hacerse costumbre quedarse dormido por el agotador llanto silencioso.
Dejó de sonreír como poca gente lo veía.
Y sobre todo.
No habían pasteles en su vida.
No ordenaba, su casa era más polvo que otra cosa, sus libros eran lo único que lo distraían. Y había recolectado tantos conocimientos en tan poco tiempo, que siempre se escapaban de él y su mente, tanto que seguro no conocía ni su propio nombre. Era un hombre muerto en vida, eso lo destrozaba. No abre las cortinas de su ventana, no come, no sale, no mira a nadie a los ojos. Sólo miraba a los ojos a la tristeza que lo consumía. La tristeza que antes ignoraba, ahora lo arrastró hasta un pozo donde no salía nada bueno. Podía sentir su vida consumirse en ella, sentir su cuerpo debilitarse pero sobre todo su mente cansarse, sentir que nada podía seguir igual, que su vida se iba, y regresaba hacia dónde nunca había salido.
Se sentía tan destruido que no se daba cuenta siquiera de que debía dormir, que debía comer.
Tanto que ya se desmayaba a veces por la fatiga, y el cansancio. Era ese el nivel de tristeza. Pero nadie lo notaba, porque nadie lo conocía, porque nadie se acercaba con una sonrisa grande para poder hacerlo feliz por una milésima de segundo. Nadie le decía "Hola, ¿Cómo estás" sin sonar falso u obligado. Y tampoco le interesaba. No le interesaba el mismo, ni un amigo, ni su familia. Sólo el hecho de vivir como la porquería. Vivir ensimismado en lo que le gustaba cosa que no incluía ni siquiera comer o dormir.
Porque en esas instancias, se dedicaba a llorar.
Que sí.
Eso sí era lo que sí quería.
Porque era la única forma de despertar sus ganas de seguir viviendo, desahogándose por alguien que ya no existe. Por alguien que pasó al pasado con la tierra sobre él. De todas formas, él lloraba. Pasaba el tiempo y el pasado seguía carcomiendo cada parte de él, sus recuerdos bonitos o los malos, los momentos vividos y los anhelados.
Pero no importaba.
Esos momentos podían imaginarse con lágrimas que seguían siendo estrellas.
Con lágrimas que de a poco llegaban a esa persona que ahora tenía una galaxia a parte.
Nada podía salir mal entre las lágrimas.
¿A quién le cuesta llorar cuando está destruido?
Cuando sientes que la vida no soporta más, cuando tienes una vida que no tiene nada más que penas. Llorar quizás era lo mejor y lo más saludable, en vez de formar sonrisas detrás de todo.
Mostrarse triste no significaba algo malo, al contrario. Era lo humano, lo menos cuestionable. Y cambiar no era un reproche, significa avanzar.
Pero cuesta.
Todos lo saben.
Si avanzas y miras al futuro, te arriesgas de olvidar el pasado.
Si vives el presente, pierdes el norte.
Y sí miras el pasado, no disfrutarás el presente.
Es tan complicado, pero tan fácil de elegir.
Que no te das ni cuenta de cuando lo haces.
No te das cuenta cuando quedas estancado, tampoco sabes como rayos quedas en el pasado mientras todos siguen con sus vidas normales. No es necesario darse cuenta tampoco, tarde o temprano llega el momento donde sabes que algo no cuadra.
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My little star; Meanie
FanficDos personas, y varias estrellas que brillan sobre ambos... Ambos tenían que degustar del dulce sabor de las estrellas. Con la luna sobre ellos y un par de pasteles en sus manos. 🍰Meanie (Mingyu y Wonwoo) 🍰Historia original. 🍰No se permiten ada...