Cap. 10: ¡Pánico a las afueras de Konohagakure!

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Sarada: ¿Y si esperamos una semana más? Quizá incluso mi vista mejore...

Una nerviosísima Sarada se encontraba sentada en la cocina de la residencia Uchiha.

Sakura, Sasuke y Boruto también se encontraban en aquella habitación apenas iluminada por la luz solar que se colaba a a través de la ventana.

Sakura: No. Eran 2 semanas. Ni un día más, ni un día menos.

Sarada: Mhhhhhh.

El rubio notó el temor de si amiga e irrumpió.

Boruto: Sakura-obasan. Sasuke-san ¿pueden dejarme a solas unos segundos con Sarada?

Sasuke: No.

Sakura: ¡Sasuke-kun! Por su puesto cariño. Pero no tarden. Hay que retirar la venda.

Boruto: Por supuesto.

Al retirarse el matrimonio Uchiha, el Uzumaki se arrodilló y tomó la mano de Sarada.

Boruto: Es normal que estés nerviosa. Y quiero decirte que no tienes que hacer nada que no quieras... si lo necesitas, puedo hablar con tus padres y conseguirte uno o dos días más para mentalizarte.

Sarada: No lo hagas. Se enfadarán contigo.

Boruto: Eso es lo de menos. Quiero que te sientas cómoda.

Sarada: Mhhhhh.

Boruto: Por otro lado, es por alguna razón que Sakura-obasan insiste con retirar la venda hoy. Quizá sea lo medicamente correcto.

Sarada: Sé que es lo indicado. Pero todavía soy una mocosa cobarde.

Boruto: Oye, no. No. Es normal lo que te sucede. Y me gustaría que entiendas que pase lo que pase, tus padres y yo estaremos a tu lado. No importa si es para compartir lágrimas, o risas.

Las cálidas palabras y el apretón de manos que le proporcionó el joven a Sarada le devolvieron la confianza.

Quien con una sonrisa replicó.

Sarada: No sé cómo lo haces...

Boruto: ¿Eh?

Sarada: Nada. Ya estoy lista.

Boruto: ¿Segura? Aún puedo hablar con tus padres y conseguir más tiempo.

Sarada: No. Saquemos esta cosa cuanto antes. Quiero verte.

El corazón del rubio se hinchó de alegría, y fue a dar aviso a los Uchiha de que todo estaba listo.

Mientras Sakura retiraba la venda, Sasuke se acercó a su discípulo murmurando.

Sasuke: ¿Qué fue lo que le dijiste? Estuvimos con Sakura por horas tratando de convencerla.

Boruto: La verdad. Que pase lo que pase, no estaría sola.

Sasuke: Realmente no entiendo como tú y el dobe de tu padre pueden hacer eso.

Boruto: ¿Eh?

Sakura: Bueno Sarada. Aquí va la última vuelta ¿estás lista?

Sarada: ¡Sip!

Al sacar la última venda, Boruto pudo observar como los finos blancos párpados de Sarada, desnudaban esos ojos color ónix que tanto lo absorbían.

Allí estaban.

En cuanto a belleza seguían intactos.

En cuanto a los sentimientos que le transmitían seguían igual de intensos.

BoruSara IIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora