Sarada: ¿Y si esperamos una semana más? Quizá incluso mi vista mejore...
Una nerviosísima Sarada se encontraba sentada en la cocina de la residencia Uchiha.
Sakura, Sasuke y Boruto también se encontraban en aquella habitación apenas iluminada por la luz solar que se colaba a a través de la ventana.
Sakura: No. Eran 2 semanas. Ni un día más, ni un día menos.
Sarada: Mhhhhhh.
El rubio notó el temor de si amiga e irrumpió.
Boruto: Sakura-obasan. Sasuke-san ¿pueden dejarme a solas unos segundos con Sarada?
Sasuke: No.
Sakura: ¡Sasuke-kun! Por su puesto cariño. Pero no tarden. Hay que retirar la venda.
Boruto: Por supuesto.
Al retirarse el matrimonio Uchiha, el Uzumaki se arrodilló y tomó la mano de Sarada.
Boruto: Es normal que estés nerviosa. Y quiero decirte que no tienes que hacer nada que no quieras... si lo necesitas, puedo hablar con tus padres y conseguirte uno o dos días más para mentalizarte.
Sarada: No lo hagas. Se enfadarán contigo.
Boruto: Eso es lo de menos. Quiero que te sientas cómoda.
Sarada: Mhhhhh.
Boruto: Por otro lado, es por alguna razón que Sakura-obasan insiste con retirar la venda hoy. Quizá sea lo medicamente correcto.
Sarada: Sé que es lo indicado. Pero todavía soy una mocosa cobarde.
Boruto: Oye, no. No. Es normal lo que te sucede. Y me gustaría que entiendas que pase lo que pase, tus padres y yo estaremos a tu lado. No importa si es para compartir lágrimas, o risas.
Las cálidas palabras y el apretón de manos que le proporcionó el joven a Sarada le devolvieron la confianza.
Quien con una sonrisa replicó.
Sarada: No sé cómo lo haces...
Boruto: ¿Eh?
Sarada: Nada. Ya estoy lista.
Boruto: ¿Segura? Aún puedo hablar con tus padres y conseguir más tiempo.
Sarada: No. Saquemos esta cosa cuanto antes. Quiero verte.
El corazón del rubio se hinchó de alegría, y fue a dar aviso a los Uchiha de que todo estaba listo.
Mientras Sakura retiraba la venda, Sasuke se acercó a su discípulo murmurando.
Sasuke: ¿Qué fue lo que le dijiste? Estuvimos con Sakura por horas tratando de convencerla.
Boruto: La verdad. Que pase lo que pase, no estaría sola.
Sasuke: Realmente no entiendo como tú y el dobe de tu padre pueden hacer eso.
Boruto: ¿Eh?
Sakura: Bueno Sarada. Aquí va la última vuelta ¿estás lista?
Sarada: ¡Sip!
Al sacar la última venda, Boruto pudo observar como los finos blancos párpados de Sarada, desnudaban esos ojos color ónix que tanto lo absorbían.
Allí estaban.
En cuanto a belleza seguían intactos.
En cuanto a los sentimientos que le transmitían seguían igual de intensos.
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BoruSara II
Fiksi PenggemarBoruto vuelve de un viaje de entrenamiento con Sasuke, y Sarada mantuvo un intensivo entrenamiento con el Hokage. El largo tiempo separados influirá en su relación. Junto con el destino del planeta, el cual es muy oscuro...
