Capitulo 22

13.9K 719 12
                                        

Oriana

Julian me ha pedido que duerma con él en su cuarto, la verdad no me molesta la idea. Él acomoda sus cosas en su lugar y yo desempaco mi maleta, él pide que me sienta a gusto y ponga mis cosas junto a las de él. La cena que preparó Anne estaba buenisima, de verdad que se esmeró. Nos la pasamos hablando ella y yo de España y nuestra cultura mientras Phillip y Julian escuchaban nuestras emocionadas palabras. Se me hizo extraño que Anne fuese española y se llamara así, luego me explico que su familia es alemana, vivieron un tiempo en españa, y alli fué donde ella creció, hasta que tuvo que volver a alemania por unos asuntos familiares, y nunca más volvio a la madre patria.

Julian nos escucho hablar encantado, Phillip nos hacia preguntas una que otra vez. Cuando terminamos y nos despedimos finalmente Julian y yo regresamos a su habitación, yo le pido entrar a la ducha y él me deja con total normalidad, no se como no esta nervioso, o sea es la primera noche que vamos a dormir juntos, y no es que este pensando en sexo, aunque con él no me molestaría pensarlo, pero igual, me dan nervios y necesito una buena ducha después del viaje.

Al bañarme y secarme, me he dado cuenta que he dejado mi ropa en la habitación, excelente, ahora tengo que salir en paños menores.

Ajusto bien una toalla alrededor de mi cuerpo, tomo un gran suspiro, giro la manilla, y veo que Julian no está, seguro ha bajado por algo, me quito la toalla y comienzo a vestirme. Esta vez mi pijama no es de estrellitas, es de lunares rojos . La verdad es que las pijamas unicolores me parecen aburridas.

Estoy terminando de colocarme la blusa de la pijama, cuando le oigo cerrar la puerta, él me mira como si yo fuese el centro de su mundo, y eso hace que mi corazon se acelere, casi lo siento salir de mi pecho, la intensidad de su mirada me traspasa, y me hace hervir la sangre, la forma en la que está caminando hacia mi: tan determinado, tan serio, me hace sentir que me derrito, y ni me ha tocado.

-Oriana...eres..hermosa, ¿Lo sabias?- coloca un mechon de mi cabello detrás de mi oreja, yo alzo la mirada para poder verle bien esos ojos cafés que me transmiten tanto. Yo solo puedo hacer una pequeña negación con mi cabeza cuando termino de escuchar sus palabras. Él me besa dulcemente y dice:

-Pues entérate, mi Oriana, eres hermosa, tanto por dentro, como por fuera...-Alzo una ceja cuando termina de pronunciar esas palabras tan sugerentes, el sonrie. Me encanta que lo haga, tiene unos hoyuelos que le hacen ver más atractivo, me he dado cuenta que amo esos hoyuelos.

-Lo siento, no he podido evitar mirar las vistas que me habéis dado, preciosa. Pero no te preocupes, no intentaré nada si no quieres...

-¿Me habéis visto vestirme?- Julian asiente. - Eres un pervertido..

-¡Claro que no! Sólo no podía evitar...dejar de mirarte mujer.- me mira lentamente desde arriba hasta bajo, aunque no me toca, su mirada deja en mi un rastro caluroso, es como que voy sintiendo en las zonas donde me mira, algo que me agita, tengo que controlarme para no parecer muy agitada, aunque en realidad lo estoy, y mientras el sigue pronunciando sus palabras- Pareces una obra de arte...- pasa su mano por un costado de mi cintura atrayendome hacia él- Eres como una escultura delicada, que debería ser apreciada.- sus palabras llegan a deshacerme por completo, este hombre me dice estas cosas y aparte noto en su mirada su sinceridad. Dicen que los ojos son las ventanas del alma, y él me ha permitido ver la suya.

-Yo..-mi voz sale en un leve suspiro- creo que te estas volviendo loco.

-Estoy volviendome loco, desde que llegaste a mi vida.- me rio, y le beso, le beso lentamente y paso mis manos por alrededor de tu cuello, él posa sus manos en mi cintura, y me sigue atrayendo más a él. Nuestro beso lento y cariñoso, se torna en algo más, en un beso apasionado, ¡Madre mía cómo besa este hombre!. Muy pronto nuestra ropa nos comienza a estorbar, y nos ayudamos mutuamente a quitarnosla, él me acuesta sobre la cama muy delicadamente, y me mira fijamente a los ojos y me besa, luego susurra entre mis labios:

-Oriana..vas a ser mía...

-Si..toda tuya- digo entre jadeos.

Julian me acaricia por todas partes, hace que mi piel se erice totalmente, se dedica a hacerme sentir comoda, pero llega un momento donde su instinto animal se apodera de él y me besa desesperadamente, y en ese beso nos unimos totalmente. Ya somos sólo uno, unidos en una nube de placer, y mientras hacemos el amor, Julian no para de susurrarme al oido :

-Eres..mía...toda..mía. ..Ich... liebe.. dich..

Al terminar me siento tan exhausta, que me acurruco en su pecho, y él me abraza. Besa mi frente y susurra:

-Ahora más nunca te dejo ir, preciosa...

-No me dejes tú tampoco..-no se de donde salen esas palabras, pero una vez dichas, caigo en un profundo sueño.

-------------------------------------------

Despierto por un ruido de una puerta, levemente abro los ojos y me encuentro con mi alemán de espaldas, vestido solamente con una toalla al rededor de su cintura. Sonrio al recordar la tremenda noche que tuvimos, y me sonrojo al notar que todavia estoy desnuda en su cama. Mi aleman favorito se voltea y sonrie ampliamente, tiene una ropa en la mano, pero igual se acerca hasta mi y deposita un beso en mis labios. Me mira a los ojos , como para asegurarse de que estoy bien.

-Buenos dias.. Ori ¿Cómo te sientes? - tengo que admitir que me encanta que se preocupe por mi. Le sonrio amablemente antes de responder:

-Estoy estupenda..solo siento que me paso un camión por encima, pero lo entiendo..-ambos reimos- fué una gran noche..

-Fué una gran noche..-él repite esas palabras, pero noto que las saborea, e incluso las repite para asimilarlo.- Contigo todo el tiempo es grandioso, quemaria todas mis neuronas para abrazarte mientras vemos esas series malisimas que te gustan..-le pellizco.

-¡No son malas!. Son divertidas.

-Ya entiedo de donde vienen tus locuras..

-Algo asi..

-Sólo no dejes que te quemen las neuronas más de la cuenta, y estaré feliz de complacerte siempre...

-Tonto..

-Tonta -yo sonrío, él sonríe. Yo me derrito otro poquito. Él, no sé. -Bueno bella durmiente, mejor vistete, te va a coger un resfriado, preciosa y no quiero que te me enfermes..

-Vale..vale..-me levanto, y joder, olvide que estaba totalmente desnuda. Este hombre me hace olvidar todo y solo concentrarme en él. Al caer en cuentas que estoy desnuda camino rapido hasta el baño, mientras lo escucho decir:

-Eres una escultura que nunca me cansaré de apreciar...acostúmbrate. Las obras de arte se exhiben, Oriana. Y yo quiero ser tu único espectador.

¡Ay! Me muero. Él no puede decir esas cosas tan raras y lindas a la vez. Él no es normal. Yo tampoco. Pero juntos aparentemente lo somos.

Después de asearme, bajamos a desayunar, para luego ir a las oficinas de la compañia aca en Alemania, estoy emocionada por ese hecho, pero un poco confundida porque no sé si Julian me presentará como la Jefa en España o como su novia, o como las dos. Ojalá sea sólo la primera. Así me evito cuchicheos.

-¿Estás lista, mi amor?- sus palabras me sacan de mis pensamientos. ¿Me ha dicho "mi amor"? Algo dentro de mi pecho se agita un poco de felicidad y una sonrisa espontánea aparece en mi rostro, es una de esas sonrisas que no cualquier cosa la quita .

-Si Señor Serrano, está usted muy guapo hoy..

-Muchas Gracias, mi novia piensa lo mismo que usted Señorita Sabatini.- reimos juntos.

-Seguro que lo hace..

-Esá usted muy hermosa hoy...creo que su novio estará celoso por todas las miradas que usted pueda atraer..- frunce un poco el ceño, me acerco y le beso.

-La única mirada que siempre quiero, es la tuya..

-Dejar de mirarte es casi imposible para mi, mujer. Eres mi rosa, no dejaré de cuidarte. Eso nunca lo olvides..-la sinceridad de su mirada me enamora, yo solo asiento, y le vuelvo a besar.

Phillip nos avisa que el auto está listo, nos despedimos de Anne, y salimos rumbo a las oficinas, aunque sigo pensando en lo tonta que este alemán me tiene.

The German (Adaptada)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora