Momentos.

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-Ya po, Emily -me animó la Ale otra vez- ¿vai a jugar?

¿Que tan malo puede ser?

-Dale, vamos -le dije tomando la mano al Javier que tenia estirada para levantarme.

Ya era, voy a dejar de sobrepensar, solo hay que vivir nomas. A darle con todo, quien no arriesga no gana!

Llegamos al centro de la cancha donde estaban las alianzas divididas, los loquitos de la otra alianza estaban mirando el cuadrado mientras calculaban como meterse. Mientras que los de la nuestra hablaban y se coordinaban como mantenerse ahí durando los 10 minutos.

Pruebas culias y está. Pero como soy necia y competitiva de aquí yo no me salgo hasta ganar ctm.

-Miren, si cuatro suben a las chiquillas en sus hombros y se ponen en cada esquina ahorramos espacio y se pueden meter mas personas dentro -opinó una mina del curso.

Me caía mal, pero me imagine lo que proponía y no iba a funcionar para tener tantas personas.

-Yo creo que las chiquillas podemos ponernos como canguros y que quedemos puestas como para afuera como una barrera, y adentro rellenar con más personas arriba de los hombros po -opine ganandome que a varias personas les gustara la idea.

-Hagamos eso, recuerden que los pies deben estar dentro del cuadrado o no los contaran -nos advirtió la Ale- VAMOS CABROS!!

Di la idea porque queria meterme adentro del cuadrado, porque como era flaca iba a usar menos espacio, pero no, empezó la cuenta regresiva y todos empujaron a todos y quede fuera.

-Emy ven -me dijo el Javier abriendo sus brazos y siquiera lo pensé cuando me lancé.

y puta... debi saltar mas lento porque con el salto brusco literal mi intimidad chocó con la misma parte de su cuerpo, causando que yo soltara un jadeo de sorpresa; el Javi agarro mis piernas casi en el aire para que no me fuera a caer.

Recé mentalmente para que no me hubiese escuchado, e intente a toda costa no mirarlo a los ojos por la vergüenza.

Dios, sentía un calor impresionante junto a la necesidad de abanicarme.

-¡Pero no empujen!- estaba callada hasta que empezaron a empujar. Asi iban a hacer que nos salieramos del cuadrado y perderiamos.

-Emy te vai a caer -habló el Javier llamando mi atención- trata de subirte un poco.

Pero no quería hacerlo porque sabía que significaría rozarnos más, y de verdad no entendía como esto se estaba tornando más tortuoso a cada minuto.

Al final hice caso y me subí más tratando lo más posible de no rozar, pero... hueon, quedamos cara a cara, fácilmente nuestra respiración de mezclaba.

sujetenme que le chanto un beso!

-Y ¡COMIENZAN LOS 10 MINUTOS!- grito uno de los profes que hacia de animador.

-¿Hola? -me pregunto sonriendo cuando empezaron a contar, yo me había quedado viéndolo como hueona sin decir nada.

Quiero llorarle a su ternura.

-Hola...- le respondí casi susurrando.

oh conchetumare si hubiera sido otra la situación, juro que le hago sendo portonazo a su boca pero todas las miradas copuchentas están sobre nosotros.

-¿Crees que ganemos? -volví a hablar yo.

-Creo que tenemos mas personas, así que sí -justo en ese rato como que perdí el equilibrio y me aferre a su cuello quedando mas cerca.

Hueona, me fleché.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora