¿Qué probabilidad hay...?

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-Ya chiquillos, pie derecho... amarillo -indicó la Sofía aguantandose la risa.

De primera estábamos todos jugando al "Twister", pero mi amiga se dobló entera y se cayó jodida de la risa, ahora solo quedabamos los dos.

Jaely en acción, nuevo computo! Veinticuatromilquinientosrayacerotres UH PARARAPARARAPAAAARA.

-Mano izquierda, verde.

Busque el verde más cercano a mi y la única forma de llegar a él era pasando o encima de las piernas del Javier o por debajo de ellas.

Mente sana como manzana, mente sana como manzana...

-¿Estai segura que salio verde? -pregunté esperanzada a mi amiga.

-Si po? si aca esta, mira -mostró la bendita rueda y estaba en el color mencionado- tienen 5 minutos y si no tienen su mano ahí estan descalificados.

-Ni se te ocurra moverte o perdimos los dos -advertí, intentando no quedar colorada como tomate y que el lo notara.

Pase con cuidado por encima de sus piernas para no botarlo y caer los dos.

-Están como para sacarles una foto, que les digo... -la mire feo y el Javier solo se puso a reír.

-Sofi otro color porfaa, nos vamos a derrumbar aquí -pidió el Javier entre risas.

-Pie izquierdo, rojo -le hicimos caso.

Menos mal y no quedamos tan doblados... mi autocontrol estaba en juego en este momento como para quedar en una posición peor.

-Mano derecha, azul -me moví con facilidad y llegue al color que había dicho. Pero mi acompañante fue mas lento y tuvo que pasar por encima mio. Conchemiawela...

Madre Purísima de los cielos, perdona mis pensamientos impuros.

-Pie derecho, azul -genial, con esa pose quedábamos haciendo lagartijas.

Volví a moverme rápido porque estaba super incómoda y nerviosa en esa posición. Pero mala cuea es mi segundo nombre y pase a llevar el pie del Javier causando que cayeramos.

No alcanzó ni a aplastarme, porque se levanto de inmediato quedando como si hiciera lagartijas pero con las rodillas pegadas al suelo. Por mi parte tenia toda la cara pegada al suelo así que di la vuelta y quedamos cara a cara... lo único razonable que encontré en mi mente fue:

Mmmm... un manjarsh.

-¿Estai bien? No te aplasté ¿cierto? -sus facciones denotaban preocupación más que otra cosa.

Pero para que te molestas bombón, aplastame todo lo que quieras.

-No tranqui -me reí un poco para aliviar el ambiente- todo es culpa de esta hueona que da puras opciones complicadas.

-Menos mal estai bien... me asusté hueon, pensé que te había echo daño -se sinceró, con carita de afligido.

Quiero llenarle de besitos toda su carita preciosa, ayudaaaa.

-Ay que eris tierno... -hueonamente me quedé mirando sus ojos.

De por sí ya me encanta el café, pero si los ojitos de este hueon lo fueran... me tendrían que llevar a rehabilitación por lo adicta que me vuelvo. Ellaaaa.

Estaba tan en mi mundo, que ni siquiera recordé que mi mejora estaba al lado de nosotros. Despegue mi vista de los ojos del javier y la observe y no se veía enojada para nada, al contrario me guiñó un ojo pero le devolví una mirada incomoda.

Hueona, me fleché.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora