Erick Colón
"Creo que hay que pelear contra el miedo, que se debe asumir que la vida es peligrosa, y que eso es lo bueno que la vida tiene para que no se convierta en un total aburrimiento."
—Eduardo Galeano
Leí esta frase en Arde la vida. Es tan buena… no pude evitar tuitearla.
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...
Son las 6:00 de la mañana. No he dormido muy bien, estoy nervioso. ¿Y si salen las cosas mal? Pero también está la pregunta: ¿y si salen bien? Hay que arriesgar, así es la vida.
—No dormiste mucho.
—¿C-como sabías que estaba despierto?
—Tus suspiros… y acabas de tuitear.
—Oh… ¿me sigues en Twitter?
—Así es, peque —asiente, como si nada.
—Acosador.
—¿Yo? Fue pura coincidencia encontrarnos en los lugares.
—Cuéntame de ti —suelto de repente.
—¿Puedo sentarme?
—Es tu cama.
Joel se acomoda en el colchón, despreocupado, mientras yo me siento junto a él. Observándolo, siento un extraño nerviosismo: su postura, la manera en que sus ojos siguen mis gestos, la tranquilidad que proyecta… me hace sentir pequeño, vulnerable, y a la vez seguro.
—Tengo 24 años, los cumplí hace un mes. Soy profesor de Ed. Física, estudio contaduría, hago boxeo de vez en cuando. Toco piano, guitarra, y canto a veces.
—¡Qué genial!
—Sí… me gustaría hacer más cosas, pero los horarios complicados y los estudios a veces lo impiden.
—Sí, me imagino.
—¿Y tú? —me mira, sonriendo.
¡Dios! Tiene una sonrisa hermosa. Niego varias veces, intentando concentrarme. No puedo pensar en eso.
—¿Es en serio tu pregunta?
—Sí, sé cosas de ti por Twitter, pero me gustaría que me las cuentes personalmente.
—Ok… tengo 17 años, cumpliré la mayoría en unos meses. Voy a clases de piano y actuación, estudio en casa por videollamada excepto inglés, que es presencial. Tengo un único mejor amigo: Rich. Así de interesante es mi vida —suspiro, con un leve rubor en las mejillas.
—Dos semanas para Año Nuevo, ¿vida nueva? —ríe— Empezarás a estudiar, conocerás gente, me tendrás de profesor de Ed. Física, seguirás tus clases, saldrás con tus amigos… vivirás como un chico de 17 años.
—¿Seguro?
—Sí, muy. Ahora vamos a tu casa y pondremos en marcha el plan.
Al llegar, entre esquivando las cámaras, me quedo escondido tras la pared. Joel habla con Franco, y yo corro hacia adentro sin que se dé cuenta. Entro a mi cuarto y sonrío: todo va bien. Me asomo a la ventana y lo veo, hace un guiño antes de subir a su auto y marcharse.
Bajo a la cocina y preparo el desayuno. Amalia llega y me saluda:
—Buen día, Erick. ¿Cómo te sientes?
—Mucho mejor. ¿Y vos?
—Ayer golpeé tu puerta y no respondiste.
—Me dormí con los auriculares puestos… quizá por eso.
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El ruido del amor - Joerick
FanfictionErick nunca pensó que alguien pudiera desordenarle la vida con una simple sonrisa. Había aprendido a vivir entre reglas, horarios y silencios impuestos, hasta que conoció a Joel, el tipo que le enseñó a mirar el mundo con otros ojos. Pero amar no si...
