Erick Colón
"Tal vez los mejores caminos
Son los que no nos llevan
Al lugar que esperábamos."
#magalitajes #ardelavida
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...
Me despierto siendo las 9:00, pues cabe recordar que terminé el estudio. Ahora el mes que viene seguiré la carrera de medicina, los años que me faltan, mientras tenemos días libres de descanso.
—Buenos días. —saludo entrando a la cocina.
—Buenos días, Erick! ¿Cómo te encuentras? —pregunta Lucas.
—Muy bien, ¿tú?
—¡Bien! —responde sonriéndome— Tengo que comentarte algo, sabes que trabajo de lunes a viernes desde las 10:00, hasta las 18:00. Y en ese horario, en el que no estaré, vendrá Joel a cuidar de ti.
—¿Cuidar de mi? —suelto una risa seca, bastante molesto.
—Sí, tu padre no quiere que te deje solo, así que para eso estará Joel. —me informa amablemente.
Genial.
Por supuesto, no pienso que así sea.
—Ok. Normal, no todo sería genial. —respondo ya cansado de todo lo mismo.
—La pasarás bien con él.
Puede que sí, puede que no. ¿Qué tan “bien” puede pasar con alguien que apenas conozco?
—Yo me iré ahora, aunque voy en el auto siempre hago unas vueltas antes. —ríe y me hace una guiñada—. Joel estará por llegar.
—Ok, que tenga un buen día.
—Gracias, igualmente.
Al irse me senté a tomar un capuchino, y comer unas medialunas que había.
—Sabes que debes de cerrar la puerta con llave cuando estás solo.
Su voz me sobresaltó.
—Pensé que lo había hecho. —respondo quitándole importancia.
—¿Ah sí? Hablo en serio.
—No me digas.
—No estoy jugando. —dice, más serio de lo normal.
—¿Tanto te va a molestar que dejara la puerta abierta?
—Sí. Espero que para la próxima ya lo sepas.
—Perfecto. —respondo, intentando no mostrar lo nervioso que me hace sentir su tono serio.
Se sienta frente a mí en la mesa. La mesa es para cuatro personas y la distancia entre nosotros no es mucha. Su mirada se posa en mí, con cierta atención más de la habitual, pero a la vez lo disimula. Es raro, me confunde.
—¿Qué tal ha empezado tu lunes? —pregunta, sacando conversación.
—Como todos lo de siempre.
—¿Y cómo es eso?
—Sin nada bueno.
Pimentel me mira moviendo la cabeza de un lado al otro, y ríe. Se levanta y se sienta en la silla que está a mi lado, tan cerca que puedo percibir un leve calor que emana de él. Un instante tenso, y de pronto noto que no quiero moverme, ni apartarlo.
—¿Cómo estás del brazo?
—Bien. —respondo, olvidándome de eso al tenerlo cerca—. Mucho mejor que la otra vez.
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El ruido del amor - Joerick
FanfictionErick nunca pensó que alguien pudiera desordenarle la vida con una simple sonrisa. Había aprendido a vivir entre reglas, horarios y silencios impuestos, hasta que conoció a Joel, el tipo que le enseñó a mirar el mundo con otros ojos. Pero amar no si...
