15 minutos...
Habían pasado 15 minutos desde su orden y no fue realizada como se debió, el rubio no hacía presencia en la sala donde estuvieron ellos dos recientemente, a su secuaz no le convenía desobedecerlo porque desde que él era su jefe había remarcado estrictamente los castigos tras hacerlo enojar. Impaciente se levantó de su asiento yendo en busca del mencionado para tomarlo y someterlo a lo que sería su "minuciosa condena."
Recorrió todo su hogar que no era nada ínfimo, buscándolo en cada habitación donde él solía encontrarse, fue al sótano del lugar, la temperatura empezó a descender mientras más se adentraba al sitio, sitio donde guardaban unas 4 cápsulas que contenían lo ordenado, no habían sido movidas de su lugar, sus pupilas tomaron nuevamente un color escarlata desatando su enojo, con paso acelerado y con brusquedad abrió azotando cada puerta que viera recorriendo cada pasillo con su enojo muy presente y remarcados en el eco de los pasos del mismo.
Por otro lado, un grupo de 4 hombres se encontraban en la cocina de aquella casa auxiliando al pobre rubio que tenía marcas del apretón de su jefe.
- Ya me tardé mucho... Me va a matar...
- Relaja la raja Gabriel, él debe aprender a tener un cachito de paciencia además te lastimó bien feo, ira nomas los moretones que te dejó. -dijo uno de ellos de brazos cruzados traía el cabello castaño largo y lacio alzado en una coleta, era de piel pálida lleno de algunas cicatrices que no le quitaban el atractivo en lo absoluto pero el centro de atención realmente eran sus ojos de color rosa relucientes. Los 4 hombres portaban el mismo "uniforme", por así decirlo, que el rubio. - Samu, trae tus cosas y oculta esas marcas. -habló nuevamente el castaño fijando su vista en uno de los hombres presentes, el mencionado era el más femenino de entre todos, usaba maquillaje y bastante sombra para ojos de distintos colores acompañados de unos delineados perfectos como también labiales suaves mate que resaltaban sus finos labios, peinó su cabello rubio ceniza hacía atrás asintiendo tras la acción, se rebuscó de entre una mochila extrayendo de ésta un valijin.
- Vamos a ver Gaby, joder estás horrible! Tú tranquilo te dejaré como nuevo. -se acercó al rubio desprendiéndole algunos botones de su camisa apartando la tela de su cuello para comenzar con su labor, agarró algunas bases y las probó por su piel hasta encontrar el color adecuado al tono de piel de su compañero, fue tapando cada uno de los moretones dejándole el cuello sin ningún rastro de agresión. - Espera, falta algo. -habló nuevamente sacando de su valijin un labial transparente, tomó del mentón al rubio y se lo aplicó sobre sus labios.
- Eso era necesario? -dijo el rubio entre risas.
- Pues claro querido, ira nomas tus labios to' secos! Y así piensas "complacer" al je-fe?~ -canturreo moviendo la cabeza de izquierda a derecha acompañado de su mano con sus uñas ligeramente largas y pintadas en negro.
- Uuuuhhh. -dijeron los 3 restantes.
El rubio se incómodo un poco reflejando en su semblante una leve tristeza, todos se pusieron serios tras ver su reacción
La puerta es abierta tras una azotada, del umbral se asoma el amo y señor de aquel entorno, se adentró a la cocina con el semblante de completo enojo. Todos los presentes se juntaron poniéndose frente a Gabriel para protegerlo, uno de ellos se acercó a su jefe con completa insubordinación.
- Usted no se atreva a tocarle ni un pelo más! -habló Samuel apuntándolo acusadoramente.
- Vayan a llevar las cápsulas del sótano a mi sala, es una orden! Y en cuanto a ti marico, el delineador no se te mantendrá por siempre... Ve a maquillarte, es lo único que sabes hacer... -todo aquello salió de sus cuerdas vocales en un tono diabólico, Samuel retrocedió ejecutando con obligación la orden dicha, tras pasar a lado del rubio y del castaño les dedicó un semblante de pena y disculpa, dos de los presentes lo siguieron con la misma desdicha y culpa cargadas en sus hombros. El castaño le dedicó una mirada de recelo a su jefe, no quería y no debía dejar a Gabriel sólo con él, tenía miedo a que le haga daño.
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La Afortunada Vida De Un Desafortunado ¦ PaperHat Heroic
Fiksi PenggemarVida... Dolor... Decepción... Amor... Procreación... Paz... Muerte... Todos estos hechos son el ciclo de la vida de un individuo... Así fue la mía... Fue una aventura completamente loca y mereció la pena, todo mereció la pena por él. -Alexander Slug...
