“We can make it to the end, nothing can come between you and I. Not even the gods above can separate the two of us”
Nueva York — El presente
El verano en la gran ciudad estaba llegando a su fin. La temperatura era realmente agradable durante el día, y algo fresca por la noche. A Taehyung le agradaba. Fue muy fácil adaptarse al clima, aunque no tanto al estilo de vida acelerado de la Big Apple.
Aunque en Seúl también tenía un estilo de vida parecido, en Nueva York todo podía describirse con el adverbio más: más rápido, más populoso, más caro, más emocionante. Siempre había algo que aprendía, o algo que lo asombraba al final del día.
Llegó completamente exhausto a su pequeño apartamento —uno aún más pequeño que el anterior— tiró sus llaves sobre una mesita y colgó su chaqueta. Tomó un poco de agua y fue a ducharse. Salió y se miró al espejo. Cada día se veía mejor.
Las verdaderas cicatrices, las permanentes, las llevaba por dentro. Pero durante un considerable espacio de tiempo, su aspecto físico también delataba el tormento que cargaba sobre sus hombros todos los días. Hace un par de meses, sin embargo, había progresado: volvía a sonreír de verdad.
No era la sonrisa que mostraba ante el mundo, una premeditada y falsa. Sino una sonrisa real, ante algo que le parecía gracioso, ante una buena noticia, al experimentar alguna sensación agradable.
Su terapeuta asintió con satisfacción cuando Taehyung le contó que había vuelto a sentirse como un ser humano normal. Las actividades que realizaba lo habían ayudado bastante. Ahora seguía capacitándose en un reconocido instituto, tenía una dieta saludable, practicaba ejercicio con regularidad, y trataba de mantener sus relaciones interpersonales lo más cercanas posible.
Lo último no era nada fácil, en especial cuando sus amigos íntimos y parientes se encontraban a más de once mil kilómetros de distancia. Por lo que obligatoriamente tuvo que socializar con las personas con quienes interactuaba más a menudo, por ejemplo sus compañeros de estudio.
Le había costado muchísimo al principio. Sus habilidades sociales habían quedado completamente atrofiadas desde... aquellos acontecimientos. Cualquier persona que usara cierto perfume, o tuviera determinado sentido del humor que lo recordara a cierto médico, detonaba en él todas sus alarmas, causándole terribles ataques de pánico.
Esa había sido una de las cosas que más le había costado controlar. Los ansiolíticos y antidepresivos le ayudaban a controlar sus ciclos de sueño y su estado de ánimo durante el día. El ejercicio y las actividades académicas lo ayudaban a mantener ocupada su mente en cosas productivas y a segregar más endorfinas.
Y ahora, después de un largo proceso de recuperación, se encontraba sintiéndose bien, al ver su reflejo en el espejo de su baño. Sus mejillas estaban teñidas con un ligero rubor saludable, sus ojeras habían desaparecido y su pelo, que seguía negro, estaba corto, liso y muy brillante.
Suspiró y fue a tomar sus —ahora muy controlados por un profesional competente —medicamentos, y se acostó en su cama. Esbozó una pequeña sonrisa al revisar el grupo de chat compuesto de tres individuos en total: él mismo, su mejor amigo Jimin, y al que ahora podría considerar como un amigo íntimo también, Namjoon.
Jiminie: “Taeeeee dime que ya tienes esas maletas listas o me iré hasta NY para arrastrarte de las orejas!!! 😤”
Namjoonie: “Yo que tú le creería, Tae. Está hecho una furia #sendhelp 😰”
TaeTae: “lol, ya tengo todo listo, nos vemos pronto! ”
Tras enviar el mensaje, apagó su celular y se preparó para dormir. Su vuelo salía al día siguiente a las diez de la mañana, por lo que tenía que descansar bien. Estaba emocionado y al mismo tiempo nervioso por volver a su país natal después de un año y medio.
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Distimia - Jintae/Taejin
Teen FictionTaehyung ha sido capaz de superar la depresión y salir adelante. Ahora, a sus 26 años, tiene un trabajo que le apasiona, es atractivo, independiente y seguro de sí mismo. Al menos eso es lo que aparenta... Sólo hay un pequeño detalle: a lo largo de...
