“Will you stay by my side? If I let go of your hand, you might fly away and break, I’m scared... ”
Seúl - El presente
La residencia se encontraba en completo silencio. No había ningún perro jugando, ni ningún petauro saltando de aquí para allá. Desde que Jjangu y los demás animalitos murieron, Seokjin no se había sentido listo para adoptar otras mascotas. De hecho, seguía sin sentirse listo para deshacerse de sus juguetitos y otros objetos de una vez.
Pero había comenzado por algo. Quitó de su vista la antigua camita del canino y lo llevó al cuarto donde solían estar Eomuk y Odeng, que ahora permanecía cerrado todo el tiempo.
Tampoco habían sonidos de personas limpiando o aspirando, pues Sooyoung había renunciado muy repentinamente. Ni siquiera se había presentado a la hora de renunciar, sólo le dejó un mensaje al castaño diciéndole que ya no podía prestarle sus servicios. Seokjin anunció en el periódico y redes sociales que estaba buscando una nueva ama de llaves, y hasta ahora, habían muchas solicitudes, pero ninguno lo convencía.
Sooyoung había trabajado con él los últimos cuatro años, y siempre había sido fiel. Era difícil encontrar a alguien confiable en estos días, por lo que Seokjin decidió investigar detenidamente a todas las personas que se habían ofrecido para el trabajo. Más todavía ahora que casi nunca estaba en casa.
Se la pasaba trabajando, desde temprano hasta casi el anochecer, incluso tomando responsabilidades que no le correspondían, con tal de no quedarse en su casa. Salía a cenar, iba al gym, visitaba a sus amigos... Trataba de hacer todo lo posible por permanecer distraído.
Para no pensar en Taehyung.
Habían pasado veintinueve días desde la ruptura de su relación, y diecisiete días, nueve horas, y cuarenta y dos minutos desde la última vez que supo algo de él, cuando fue a verlo al hospital. El día que había decidido a sacar a Taehyung para siempre de su corazón.
Tal vez el proceso era más lento de lo que pensaba. Quizá era porque se negaba a hablar del tema, y hacía como que nunca sucedió. El sólo siguió adelante, con su característica amabilidad y actitud positiva de siempre.
Al menos eso era lo que veían sus amigos y familiares. Incluso él mismo. Se había convencido de que no le afectaba tanto. Era sólo una despedida más.
Seokjin era perfectamente capaz de engañarse a sí mismo y a los demás, pero no podía engañar a su terapeuta. El hombre, sabía lo mucho que le estaba costando al castaño aceptar que todo se había acabado. Sabía cuánto le costaba dejar el apego hacia alguien a quien él apreciaba. Le había sucedido con Sandeul, cuando era más joven, también con Hyunah, cuando se divorció, y ahora con el que verdaderamente creyó que era el amor de su vida.
Él era de los que se aferraban y daban múltiples oportunidades, porque creía en las personas. Pensaba que todos eran como él, bien intencionados. Creía que todos merecían la empatía, la confianza y el perdón. Pero cuando alguien lo hería de verdad —cosa que era muy, muy difícil— ya no había vuelta atrás.
Y él, lamentablemente, había caído en todas las manipulaciones del atractivo neurocirujano. Él creía desde el fondo de su corazón, que Taehyung lo había utilizado y que le había mentido.
Su terapeuta le recomendó plasmar sus sentimientos en una carta, pero casa vez que iba a hacerlo, terminaba empapando las hojas con sus lágrimas y se le hacía imposible escribir.
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Distimia - Jintae/Taejin
Fiksi RemajaTaehyung ha sido capaz de superar la depresión y salir adelante. Ahora, a sus 26 años, tiene un trabajo que le apasiona, es atractivo, independiente y seguro de sí mismo. Al menos eso es lo que aparenta... Sólo hay un pequeño detalle: a lo largo de...
