En la torre principal del castillo una bella mujer mostraba sus ojos malditos, el rojo vivo de ellos sólo era un pequeño vistazo de lo que realmente esconde bajo esa perfecta piel y ropas lujosas que pronto fueron destrozadas por su forma demoníaca. Poseía garras afiladas, alas negras y colmillos. Emprendió al vuelo siendo guiada por su sed de venganza. Tras muchos años de olvido, hoy por fin podrá cobrar su agonía con la sangre del último heredero de la línea real a la que pertenecía rey que le arrebató todo.
En medio la oscuridad sólo el rojo intenso de su mirada podía apreciarse. Avanzó kilómetros en minutos por la fuerza de sus enormes alas demoníacas, resultado de servir a un demonio de sangre auténtico.
Abandonó su forma demoníaca al estar en los muros que resguardaban al Imperio del Rey Ackerman actual y se infiltró como una sombra hasta llegar a la torre donde dormía tranquilamente la familia real, sin embargo estando dentro notó de inmediato como su poder mágico se debilitaba y le era pesado respirar así que se apresuró a terminar su objetivo.
Nuevamente sacó a relucir sus dotes como demonio de sangre y asesino a los guardias que vigilaban para llegar a la cuna del próximo heredero a la corona.
-Este reino será mío y sus habitantes serán mi alimento por un larga temporada después de matar a este mocoso.
Levantó al bebé en brazos y lo observó fijamente, su aura era divina, muy distinta a la de ella y recordó cuántas veces suplicó al Señor de la luz su bendición pero en cambió fue ignorada.
-Duerme para siempre.
Acercó sus colmillos al brazo del bebé para tomar hasta la última gota de su sangre.
-Tsk... ¿Qué? ¿Qué es esto?
En su intento fue lastimada por la bendición divina que cubría al bebé que recién despertaba. Su boca recibió quemaduras que estaban regenerandose lentamente.
-Maldito mocoso.
El bebé la miraba intrigado por su extraña apariencia.
-Entonces sólo debo apuñalar tu corazón.
Acercó su garra al pecho pero nuevamente bendición divina la rechazó.
-Mierda...
La pequeña mano del bebé tomó su garra y se negó a soltarla.
-¿Eres idiota? - lo cuestionó - he venido a matarte.
El bebé sólo sonrió y eso hizo hervir la sangre del demonio que lo miraba con odio.
-Supongo que no es una lucha justa si sólo eres un mocoso.
Dejó al bebé en la cuna y salió de la habitación finalmente, se sentía agotada por la presencia de la Luz divina que emanaba el niño cuanto más tiempo pasaba a su lado.
Camino hacia la otra habitación donde los padres descansaban y los miró por un instante.
-Sólo el niño tiene la bendición.
-¿Qué esperas? - escuchó tras su espalda - al menos mata al rey actual, él también es culpable de tu martirio.
-Sí.
Levantó sus garras y en un sólo movimiento terminó con la vida del rey que ya jamás despertaría.
La sangre cubrió su cara y saboreo sus labios.
-Es amarga... ¿A qué sabrá tu esposa?
Se acercó a la muñeca de la mujer que seguía sumergida en un profundo sueño derivado de los efectos que provocaba Mikasa.
-Sabe a agonía y tristeza... odio ese sabor, no tiene ningún nutriente para mí.
En sombra se convirtió y salió del castillo para volver a dónde pertenecía, ya no había nada que hacer además de esperar el momento en que aquel heredero se alejara de la protección del castillo y ella encontrara la manera de asesinarlo.
-Debes ganar poder antes de volver a intentar asesinarlo.
-¿Me darás más poder?
-No me gusta dar nada sin recibir algo a cambio- el demonio la abrazó por la cintura - dame más... dame tantas almas que me colme de ellas.
-Sí, mi señor.
El demonio la adoraba, cada vez que la miraba se sentía orgulloso de su creación. No podía evitar caer en los más bajos instintos por ella a pesar de ser un demonio.
Besó a Mikasa y curó las quemaduras de sus labios, la devolvía a la oscuridad. Y en una entrega pasional ambos fundieron sus cuerpos guiados por la necesidad de sentir placer y un poco de compañía.
-Quiero preguntar... ¿Cuál es tu verdadera forma?
La chica lo cuestionaba estando aún sobre su pecho desnuda y relajada después del orgasmo.
-Soy un demonio aterrador, dulzura. Conformate con sólo haber visto en mí estas dos formas.
-Creí que eras mujer la primera vez que apareciste.
-Esa forma sólo es para cerrar tratos pero en realidad prefiero esta forma.
-¿Por qué?
-Puedo follarte así.
Mikasa sonrió y volvió a besarlo, cedía a todas las órdenes y deseos de ese demonio por una fuerte convicción.
Él la salvó cuando estaba al borde de la muerte, cuando nadie más la escuchaba él abandonó la oscuridad por un alma sin remedio, la tomó en sus brazos y le dio una nueva oportunidad. Ella lo servía en sus caprichos más viles puesto que toda la inocencia que alguna vez tuvo Mikasa fue borrada cuando aún era una mortal y de entre todos, el demonio que goza de su piel es el único que la hace sentir extasiada.
Todo termina y ambos se separan una vez más, él esperará desde el abismo las almas que Mikasa obtenga para dejarla beber de su propia sangre y otorgarle el poder que necesita para cumplir su venganza. Desde que resurgió de la sangre y la oscuridad, Mikasa sólo busca el medio para consumar su venganza, a pesar de que esté condenada por la eternidad a servir a un demonio de sangre del que no conoce nada y más sin embargo no ha dejado de consumir su alma y cuerpo en oscuridad.
Mikasa se levanta de la cama y se asoma por la ventana, es de mañana y en sus adentros sólo desea imaginar la desgracia que sacudira al reino vecino cuando se enteren que su rey ha muerto.
Muy lejos...
Todos en el reino estaban de luto su protector había muerto de una forma tan desagradable e inexplicable. La reina sin embargo seguía con vida pero su fuerza había sido robada.
-Levi... querido hijo, has nacido con la dicha de la Luz, crecerás y serás el siguiente rey que proteja nuestro reino con su propia vida. No ha sido casualidad que recibieras la bendición.
Ella debía recuperar su salud para proteger al reino y criar no sólo al próximo rey sino también al caballero de la Luz que lucharía en contra de los demonios de sangre. No tenía duda, ella sabía que un demonio de sangre era el culpable de todo, sólo esos viles seres robaban almas y bebían sangre para sobrevivir en el mundo que no les pertenece.
-Has sido elegido, querido hijo.
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LOVE & WAR
FanfictionLa guerra destruye todo a su paso llevándose consigo las esperanzas de las víctimas, en la frontera del reino de Paradis una pequeña niña vive los horrores que harán que su corazón caiga al abismo y en el futuro, cuando el último heredero a la coron...
