Jamás temió a las bestias que rondaban en los alrededores más alejados de su reino, su perfecta piel nunca fue cortada, él no conocía el dolor. Era el hijo favorito del Señor de la Luz y ese título tenía sus beneficios.
Él crecería saludable, sería dotado de belleza, fuerza, inteligencia y juventud relativa, su tiempo de vida se extendería conforme su poder aumentara. La espada que empuñara debería ser especial para soportar el poder que de él provenía y bajo su criterio traería la justicia. La bendición además lo protegería de encantamientos mortales y ataques demoníacos.
Nació entre oro y amor, su bondad era tan grande como su fuerza, sería amado y respetado desde el inicio de los tiempos.
Él era el elegido para exterminar a los demonios y confirmar la existencia del Señor de la Luz entre sus devotos. Un símbolo de esperanza.
Tras dos semanas de viaje Levi había recolectado dos de los materiales para la fabricación de su espada definitiva, se enfrentó al Guardián de las Runas del Sur y tomó el oro necesario después de acabar con los orcos que se habían apropiado del lugar, los mineros de la zona agradecidos le ofrecieron hospedaje a él y los dos caballeros que lo acompañaban, sin embargo los materiales restantes significaban un riesgo mayor e incluso podrían ser imposibles.
-Tsk... ¿Cómo puedo recolectar lava?
-Nosotros podemos ayudarle, majestad- un hombre mayor se le acercó - existe un recipiente sagrado que puede soportarlo.
-¿Dónde lo encuentro?
-En las profundidades del mar, este es el mapa.
-Oh ya veo, también era uno de mis destinos pero...
-Todo tiene solución.
-¿Cómo puedo hacerlo?
-Debe convencer a una guardiana, ellas se posan al atardecer a las orillas.
-¿Cómo logró eso? ¿Cómo la encuentro?
-Ellas piden lo mismo siempre... el amor de un joven o atención.
-¿Atención?
-Son sirenas al final de cuentas, ellas sólo quieren que escuchen su canción pero la verdad es que eso es como elegir el suicidio, si usted se duerme durante su canto no volverá a abrir los ojos.
-Uhmm ya veo... lo intentaré.
-¿Qué? ¿Usted mismo?
-No pienso exponer a mis acompañantes.
-En realidad, uno de nuestros jóvenes está dispuesto a quedarse con ellas a cambio de su deseo.
-¿Podría ver al muchacho?
-Ah... sí, por supuesto.
Levi lo miró a los ojos e inmediatamente descubrió el pánico en los ojos de aquel joven. El príncipe simplemente tocó su hombro y agradeció por la información para luego retirarse a cumplir el trato con las sirenas por sí mismo.
Pasaron cinco días antes de que pudiese llegar a la costa y esperar el avistamiento de alguna de ellas. Sus acompañantes aún trataban de convencerlo de no arriesgar su propia vida de esa manera pero el joven príncipe sólo sonreía y les pedía que confiaran en él.
Levi subió a una pequeña barca y se acercó a las rocas de la costa donde según su informante, ellas se posaban a cepillar su cabello y esperaban pacientes a algún joven que pudiesen atrapar.
-Uff jamás había visto un ave como esa- dijo al ver en el cielo el vuelo de una criatura de plumaje oscuro.
Poco después se percató de la llegada de una mujer de pelo rizado que lo miraba desde arriba de una roca.
-Te esperaba.
-¿Qué quieres humano?
-Un favor... en realidad dos favores.
-No voy a ayudarte- la sirena se hecho al mar nuevamente.
-Sé lo que quieres.
-No eres mi tipo.
-Ofrezco mi atención.
-Sí, claro... ¿Sabes a cuántos he tenido que asesinar por dormirse en medio de mi canción?
-Déjame intentarlo y si lo logro harás caso a mis demandas.
-Y si te duermes, aquellos que te acompañan sólo verán tu cabeza ser de vuelta por la marea.
-Acepto.
Levi sabía mucho más de las sirenas, su mentor siempre le advirtió del mortal canto de ellas, puesto que no había ser capaz de escuchar completa la canción de una sirena sin quedarse dormido ante el encanto de su melodiosa voz. Pesé a eso confío en la bendición que lo protege.
La sirena se acercó más al bote y comenzó a cantar para Levi quien se dispuso a mirarla a los ojos con un gesto lleno de gracia.
A la mitad de la canción algo inesperado sucedió, la sirena se sumergió en el agua y dejó de cantar, aquella criatura no pudo sostenerle la mirada y nerviosa volvió al agua.
-¿Qué pasa? ¿Eso es todo?
-Sí... ¿Por qué no has caído dormido antes?
-Disfrute de tu canción pero no sabes quien soy. ¿Cierto?
-No, para mí todos los humanos son iguales.
-No tengo poder sobre tu hogar, soy sólo el próximo rey de las tierras vecinas y también un elegido por el Señor de la Luz.
La sirena lo miró con los ojos muy abiertos sin poder creer que estaba frente a alguien tan importante, incluso en el mundo de las sirenas el Señor de la Luz era un personaje muy relevante.
-Adelante puedes decirme... ¿Qué deseas de esta humilde guardiana?
-Terminar de escuchar tu canción, me sentiré mal de no cumplir exactamente con nuestro trato.
-¿De verdad?
-Sí.
La sirena se sumergió en el agua y regreso a la cima roca para terminar su canción mientras Levi escuchaba atento y aliviado de que su plan funcionara.
Al terminar la canción, la sirena preguntó nuevamente a Levi sobre sus deseos. Ella regresó al mar y después de una horas regresó con los objetos solicitados y su propia gobernante para conocer en persona a quien podría ser un fuerte aliado.
-Es un honor para mí conocerla alteza.
-Un bendecido de la Luz... no creí al escucharlo pero realmente tienes el aura divina alrededor de ti.
En los mares existían bestias aún peores que en la tierra y aunque todas estas fueron selladas años atrás era un riesgo latente para ambos reinos. La gobernante de los mares pidió a Levi regresar cuando fuese capaz de destruir a las bestias que amenazaban a su reino junto a sus guerreras más fuertes, él aceptó por gratitud, bondad e interés en proteger a su propio reino si el sello llegase a romperse en el futuro.
Levi comenzaba a extender la grandeza de su nombre por los distintos territorios que cruzaba, estaba comenzando a actuar como un rey.
Para la tercer semana lejos de su reino, casi todos los materiales para su espada habían sido obtenidos y sólo restaba encontrar a un auténtico dragón demoníaco para matarlo.
Levi envío de vuelta a sus acompañantes con los otros materiales y se dirigió solo por primera vez a las desoladas tierras donde según los rumores, los demonios se refugian y por supuesto un dragón demoníaco habita desde hace mucho tiempo.
El camino más largo y peligroso recién comenzaba para él, pese a la bendición que lo cubre, la fuerza demoníaca de ese lugar es mayor, podría ser capturado y torturado hasta que se encontrara la forma de matarlo.
-Ese pájaro otra vez.
Levi se sentó y tomó papel y una pluma para intentar dibujarlo. Aquel pajaro se acercó a él y se posó en su mano sin dudarlo.
-Su plumaje es único... es como si tuviera la oscuridad de la noche en las alas. Quisiera conservarlo.
El ave se hecho a volar de repente y se posó en un árbol lejos del alcance de Levi. Este gesto lo hizo sonreír y desear aún más el ave que no lo abandonaba a pesar de su declaración de cacería pero la verdad es que aquella ave es en realidad el cazador.
-Estúpido hijo de la Luz- pensaba sin quitarle los ojos de encima al joven príncipe.
Mikasa se había percatado que Levi abandonó el reino y después de buscarlo por los cielos al fin lo había encontrado solo. Ella no era la misma, después de tantos años su poder había sido aumentado al igual que su sed de venganza y por su parte Levi había dejado de ser un niño para volverse un hombre.
La noche había caído y Levi cansado del viaje decidió acampar en un lugar aparentemente seguro.
-Si no puedo matarlo al menos puedo corromper su alma y corazón.
Mikasa abandonó la forma de pájaro y como una mujer preparó sus encantos para cazar a Levi después de tanto tiempo.
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LOVE & WAR
FanficLa guerra destruye todo a su paso llevándose consigo las esperanzas de las víctimas, en la frontera del reino de Paradis una pequeña niña vive los horrores que harán que su corazón caiga al abismo y en el futuro, cuando el último heredero a la coron...
