Las flores se vuelven hermosas al llegar su temporada, lucen preciosas en los campos donde las doncellas danzan libres y serenas.
En la última habitación de un burdel, una hermosa flor crecía contra la tempestad, sin sentir el delicado roce de la luz. Una flor que era deshojada cada noche, perdiendo su pureza, su inocencia y su libertad por monedas que le son arrebatadas por la mañana. Su sonrisa debe ser pagada de otro modo sus labios sólo dibujan una triste línea, su mirada se encuentra perdida todo el tiempo y sólo sigue viviendo por vivir, su fe se marchita como la inocencia que alguna vez existió en ella. La niña que fue vendida como esclava se ha convertido en una mujer cuya belleza ha sido opacada por su agonía interna y los malos tratos que la vida le ha proporcionado desde años atrás. Todo el tiempo se pregunta el por qué de su desgracia, todos y cada uno de los días que despierta en ese oscuro lugar, los momentos en que su cuerpo es descaradamente utilizado, cada vez que lava la suciedad de su piel y todas las madrugadas que cierra los ojos para dormir, nunca encuentra respuesta a la injusticia en la que fue involucrada.
-Si tan sólo... hubiera muerto ese día junto a mi madre.
Un pulso débil, una mente perdida y un espíritu roto es todo lo que ha quedado de la última sobreviviente de su clan.
-Todo es culpa del rey...
Aprieta los puños y su mirada se llena de lágrimas.
-¿Qué tonterías dices?
-Por culpa del rey he acabado aquí, con un bastardo como tú.
-Silencio, zorra. Llegaste aquí por tus propias decisiones.
El joven que desgarró su virginidad aprovecha su posición en el burdel para hacerla suya cada vez que se siente aburrido de si mismo y la pobre chica sólo puede abrir las piernas mientras deja que su mente se apague para hacer menos doloroso su martirio.
-Al menos pagame esta vez.
Le dice después de terminar su encuentro.
-Que te dejen vivir aquí es tu pago.
-Maldito cerdo, pudrete.
Ha perdido su encanto, de sus labios sólo se producen palabras fuertes. Es lo único que puede hacer.
-¿Qué has dicho? - la toma del cabello y la somete- deberías aprender a cerrar la boca.
-Me das asco, idiota. Anda y come una menta, cerdo asqueroso.
El sujeto comienza a darle una golpiza en el suelo de la que Mikasa sólo puede reírse, su alma y cuerpo están tan agotados de la miseria que se encuentra al borde de la locura para este momento.
-Tu madre golpea más fuerte, hijo de puta.
-La única puta eres tú.
-No... yo no elegí esta mierda, el rey me forzó a vivir esta mierda.
-Loca.
La mira con desprecio después de partirle el labio y dejarla hecha un lío, camina hacia la puerta y antes de abrir el cerrojo siente las uñas de la mujer clavandose en su cuello, sus dientes arrancan un pedazo de su oreja.
-Dame mi dinero, maldito.
Con el tiempo Mikasa comenzó a tomarle mayor importancia al dinero porque en ese mundo la cantidad de monedas sobre sus manos es lo que establece su propio valor ante los demás.
-Desde que llegue hasta ahora, me debes demasiado.
-Sueltame, maldita loca.
-Ya no más.
Su furia incontrolable causada por los abusos constantes son la fuerza en sus manos. Ella sigue peleando por sus monedas pero sin éxito cobra la vida de un hombre repugnante, tras el forcejeo de ambos, él ha resbalado y golpeado su nuca.
-No... no puedes morir, idiota.
La gravedad de esto va más allá de recibir el castigo de dejarla sin comer o darle una golpiza, ha asesinado por primera vez y aún peor, acaba de asesinar al hijo de esa malvada mujer.
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LOVE & WAR
FanfictionLa guerra destruye todo a su paso llevándose consigo las esperanzas de las víctimas, en la frontera del reino de Paradis una pequeña niña vive los horrores que harán que su corazón caiga al abismo y en el futuro, cuando el último heredero a la coron...
