CAPÍTULO 10

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Sentimientos de Ranma.

POV de Ranma.

Akane iba caminando a mi lado muy lentamente, a cada paso que daba trataba de memorizar el camino, fijándose en cada poste de luz, barda, carteles coloridos pegados en paredes... cosas por el estilo. De reojo miraba cada uno de sus movimientos, algo inseguros y tímidos.

Finalmente, llegamos a la escuela. Sus ojos se abrieron al divisar el gran edificio frente a nosotros y todos los demás estudiantes vestidos con el mismo uniforme entrando. Sus manos apretaron con fuerza el maletín. Algo me decía que me odiaría por lo que debía hacer el día de hoy, pero si no lo hacía ahora que encontré el valor, sabía que no podría hacerlo otra vez.

Suspirando, me convencí mentalmente de que todo iría bien. Ella es Akane Tendo ¿No? Siempre todo le sale bien. ¿Cómo lo hace? No tengo idea. Pero se sale con la suya.

-Bien, aquí te dejo—dije, empezando ya un dilema en mi interior. Sabía que era difícil para ella ir a la escuela sin memorias, que ella necesitaría ayuda. Pero... esto también era importante. Y aunque Akane no lo apreciara ahora como de seguro lo hubiera hecho en un pasado, las consecuencias serían positivas. Algo me lo decía.

Ella me miró con horror y sorpresa en sus ojos.

-¿Cómo?

-Tengo unos mandados por hacer—expliqué, aunque no eran precisamente unos mandados pero era una forma de decirlo—Volveré más tarde, lo más pronto que pueda.

-¿Y no puedes acompañarme toda la mañana?—Akane tenía miedo, lo supe por su expresión, por sus ojos. Leerlos seguía siendo fácil.

-Me gustaría, pero debo hacer algo urgentemente. —respondí. —Te prometo volver pronto.

Sabía que no regresaría hasta la salida, pero si decía algo más ella no me dejaría ir o volvería a la casa. Y tampoco podía permitir que hiciese eso. Lo que hoy estoy a punto de hacer nadie debe saberlo hasta días después. No es en realidad que me avergüence o algo por el estilo, simplemente que deberá ser algo más personal, más privado. Es algo que me cuesta trabajo y necesito que nadie interrumpa.

No le di tiempo a Akane de vacilar y salí corriendo por la calle, di la vuelta y salté hacia el techo de una casa, donde pude esconderme bien. No me fui de ahí hasta que vi a Akane entrar a la escuela, cada paso le costaba, y parecía una alumna nueva. Tímida, insegura... ¡Maldición! Quisiera estar ahí pero... ya tenía que hacerlo.

El que ayer se hubiera desmayado en plena escalera me arruinó los planes. Se supone que el lunes íbamos los dos a acudir a clases, yo podría guiarla, decirle los nombres de maestros, de compañeros, un recorrido rápido por la escuela. No obstante, se puso lo suficientemente mala como para no venir.

Y le dije a Kasumi que mejor no viniéramos hoy, en parte porque yo ya tenía éste compromiso y no quería dejarla sola. Pero...

-Ella dice que se siente bien y quiere ir, mejor que vaya Ranma, si se pone mala la traerás ¿Verdad?—fue su respuesta. Y tuve que decirle "si".

Ay Akane, de verdad, por ti he tenido más preocupaciones en un año que en toda mi vida antes de conocerte.

El timbre sonó y entonces me fui en dirección al U'chans. Me costó algo de trabajo entrar y eso hice. Ahí dentro, como de costumbre, estaba Ukyo preparando sus okonomiyakis. Yo ya sabía que no acudiría esta semana a la escuela por una promoción rara que en estos momentos no recuerdo. Así que aproveché...

-¡Hola Ranma!—me saludó, tan efusiva como siempre— ¿Cómo has estado? ¿Y Akane? ¿No deberías estar en la escuela?

-Ah...

Ranma 1/2: La Última VezDonde viven las historias. Descúbrelo ahora