-No puedo darte de alta, lo siento. Tendremos que seguir con las terapias -decía Susan- no puedes basar tu felicidad en la de alguien más, como tú lo has dicho la vida da muchas vueltas. Te puedo decir que yo también me he enamorado y no es fácil decir adiós. ¿No has considerado lo que quieres tu, lo que te hace feliz a ti?
-La verdad es que no.
-Bueno pues ya tienes tiempo para pensar -decia Susan al guardar sus papeles- considera la posibilidad en la que tú eres el que controla tu felicidad. Nos veremos mañana, quiero hablar más contigo.
Lo que me dijo Susan me dejó un poco tonto. Ya he considerado como soy el dueño de mi propio destino. En qué manera controlo las cosas y como respondo hacia ellas es bastante diferente. Si bien puedo tomar decisiones que afectarán mi futuro estas no solo me involucran a mi pero pueden causar daño a terceras personas. ¿Es justo ser egoísta y enfocarme en lo que yo quiero a pesar de que lo que haga afecté indirectamente a alguien más?
En ese caso, solo soy dueño de mi destino hasta un punto, ya que cualquiera de mis ejecuciones pueden ser contradictorias para las de otra persona. En el caso de Legoshi, por ejemplo, el actúa en contra de dificultades y no a favor de expectativas.
Lo veo casi todos los días y no me es fácil enredar mi mente en el asunto. Soy un omnívoro y he tenido suerte de nacer con preferencia hacia los vegetales pero la sociedad me cataloga como un carnívoro, es más fácil así mantener dos grupos sociales distintos. Por último, el tercer caso, que ya describí y es en dónde por deseos colectivos mi destino se ve truncado. Yo no he escogido nacer como soy pero si he decidido aceptar el acomodo que un grupo de personas ajenas a mi creyó necesario. En resumen, primer caso: tengo la oportunidad de decidir y mis decisiones afectarán a alguien más. Segundo caso: no decido y no tengo expectativas, creando un efecto falso de libertad. Tercer caso: no se me otorga la oportunidad de decidir y no tiene valor lo que yo quiera, pues ya estoy predefinido a un estilo de vida y de decisiones. Ya lo entendí, todos estamos atados a los tres casos de diferentes maneras, por ello lo que yo quiero tendrá efecto en todo lo demás. Si que soy el dios de mi destino, cada cosa que hago tiene una razón y afectará a mis alrededores. De mi dependerá si lo que haga no hará daño a otras personas. Es complicado y nunca tendré un control absoluto, haré lo que pueda para que lo que yo quiera sea por mi felicidad y no afecte la de alguien más o también que a veces la beneficie. Quiero terminar mi estudio en Cherryton, quiero que Jack esté a mi lado, quiero volver a caminar, quiero tener un trabajo, un hogar, amigos, familia y al menos puedo decir que quería ser un Beastar...
-¿Por qué la cara larga? -decia Legoshi al entrar.
-Nada, solo es que apenas y me doy cuenta de que existo.
-Felicidades, a veces ser conciente de ti mismo puede llevar mucho trabajo. Estar en coma no ha sido en vano después de todo -dijo.
-Pareciera que la vida me ha dado otra oportunidad. Dime Legoshi, para ti ¿Cómo es ser carnívoro?
-Para mi es bastante complicado, todos me temen, incluso mis propios amigos. Tengo suerte de ser alguien que asusta, he hecho uso de ello para ayudar a los que puedo. Está en mis planes proteger a los herviboros de Cherryton. Busco justicia por Tem y los otros que han sufrido -dijo.
-Su nombre era Tem. Es triste conocer el nombre de alguien que murió de esa manera y no consiguió tener una vida plena. Espero que encuentres tu felicidad Legoshi, es maravilloso cuando entiendes la tuya. Que no te importe si en el fondo tus instintos te vuelven peligroso, no elegiste nacer así y si que eres capaz de cambiar eso, aunque sea egoísta con los demás. No solo lo haces por tu felicidad y la de Haru, pero la de todas las especies.
-Que risa, hablas justo como alguien que conozco -dijo.
-¡¿Que?! ¡Solo trato de ayudar y te desvias del tema! ¡Que te aguante alguien más!
-¿Has considerado estudiar psicología? ¿¡Pues me pregunto yo porque estas en el club de drama si claramente te encantan pensar!? -gritó Legoshi.
-Bobo, la beca que gane es de Cherryton y adivina qué el club de drama es lo único que mantiene a esa escuela en pie, no tenía otra opción.
-Tienes razón y a esto ¿Cuando saldrás de aquí? -preguntó.
-Parece que estaré otro par de días. No te preocupes por mi, haré lo que pueda para volver con Jack lo más rápido posible.
-Él no para de hablar de ti. Estoy feliz de que por fin encontrará a alguien, desde que somos pequeños me preocupaba que sin mi él no podría andar solo. Las cosas ya cambiaron, ahora él se preocupa por ti. ¿Me harías el favor de hacer lo mismo por él? -pidió.
-Si Legoshi, no importa que pase, cuidaré de Jack aunque no estés. Le conozco y se que algún día logrará valerse por sí mismo, cuando eso pase yo estaré ahí para compartir el camino si es que es lo que quiere.
-Gracias Kris, te debo una -mencionó Legoshi.
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Quiero Ser Un Beastar
FanfictionDe pura suerte nuestros caminos se cruzaron, ahora soy alguien diferente y no puedes estar conmigo. No sé que es lo que te depara el destino pero te deseo suerte Jack. Ahora mismo debo concentrarme en descubrir quién soy, eso es, si logro salir de m...
