Me sentí raro durante el resto de ese día, de cierta forma no lograba arreglar mi mente alrededor de lo que había hecho. Recibí un golpe de la realidad y uno muy duro, tener el olor a su sangre en mi cuerpo durante el evento fue muy acogedor, tanto que casi me arrepentía de mis acciones. Ya estoy seguro que me hará mejor, pues he regresado a dormir en las noches (cosa que nunca pude imaginar), me alimento mejor dado que finalmente le he perdido el temor a la carne y por último he tenido un mejor manejo de mi persona: ya no salto a la pelea de inmediato a menos que me provoque una razón justificada. Falta esperar a ver los resultados de este encuentro, pero puedo aceptar que al fin tengo un techo donde dormir, comer y llevar una vida más que plena. Este techo era la casa de mi abuelo, no la llamaría una mansión, solo llega a ser modesta con sus adornos de mármol en color negro y su gran pastizal que llega hasta el bosque. Hmm... ¿Me he vuelto más exigente? No me hubiera puesto a decir que una casa tan sofisticada como la mía es algo común, bueno, en fin... No puedo moverme, estoy atado a mi cama y sin control de mi cuerpo.
-¡Jajaja! ¿Como estás? Te extrañe querido -dijo aquella voz conocida anunciando su llegado, una que venía de mi alma-. Me perdí en tu memoria por mucho tiempo pero ya me he recuperado, nos divertiremos mucho juntos.
-¿Juntos? No sé quién eres, por favor déjame ir ¡Quiero levantarme! -grité a sus palabras.
-Te detendré un momento -dijo la voz, de debajo de la cama en forma de sombra salió él anunciandose- ¿Cómo me veo? Muy bien, yo lo sé.
El dolor de mi pecho se agravó.
-Me quedo sin aire, ayúdame -dije a mi último aliento exigiendo su asistencia.
-Está bien, tu ordenas maestro -dijo la figura demoníaca, inclinando su cuerpo hacia el mio con su garra inmensa que encajó en mi pecho- ¡Justo en el blanco! Ya puedes dejar los lloriqueos ¿No te acuerdas de mí?
El aire regreso a mis pulmones y con él una incertidumbre ¿Él? Sí le recuerdo pero no de esta manera pues él solo era una mancha que me atormentaba en el espejo, cada día más cerca se aproximaba a mis espaldas. No sé lo que es, antes de este encuentro creí que era una imagen de mi demencia haciendose presente para asustarme.
-¡Ah! Mira esos ojos azules y redondos -dice la figura y se acerca a mi rostro tomando forma de un diablo- que recuerdan este instinto peculiar.
-Déjame ir hice todo lo que pediste -le dije.
-Yo no he pedido nada muchacho, tú has sido el único responsable -dice él-. Eres mi rey, dejá la actitud inútil que no podrás dormirme y eso es lo que único que no obedeceré; ahora que me has despertado haré que reines tu tierra, claro, si eso es lo que quieres.
-¡Quiero despertar, déjame ir ahora! -le ordené.
-De acuerdo, deidad -me nombra con su voz sombría-. Solo haz memoria de lo necesario, para que no haya problema con tú instinto sangriento donde ese soy yo... ¿Quién jaló del gatillo? Fuiste tú.
En un segundo desperté a la mirada cansada de Daniel halagado de que por fin regresé y quién me vio saliendo de la pesadilla. Daniel no pudo saber que fue realmente lo que me sucedió pero en ese momento se alegró de verme despierto y saludó a mi nueva imagen, una de la que yo no estaba conciente:
-¿Está ahí? Ya pasaron tres días desde que asesinó a su primer herbívoro. No podrá quedarse en cama toda su vida, necesita superar sus acciones y convertirse en quién necesitamos. -saludó mi abogado-. Aún no se ha enterado ¿Verdad? Ya es alguien más, no tema, yo se lo digo de corazón, me gusta más esta nueva versión suya. No es que me importe, pero puedo ver lo bien que se sentirá en su nuevo cuerpo, ya que al fin y al cabo es el dueño del mundo.
-¿Que quieres decir con dueño del mundo? -pregunté-. Hasta dónde yo sé solo he ganado la herencia de mi abuelo y sí entiendo que me he vuelto dueño de muchas cosas, como del mercado negro por ejemplo ¿Pero del mundo?
-Eso es lo que he dicho ¿No me ha entendido bien? Dijé: "ya que al cabo es heredero" -me explicó.
La primera mirada que tuve al espejo fue espeluznante, me veía mejor que nunca, aunque para algún conocido sería alguien totalmente diferente. ¿Ha sido la carne lo que me ha hecho esto?
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Quiero Ser Un Beastar
Fiksi PenggemarDe pura suerte nuestros caminos se cruzaron, ahora soy alguien diferente y no puedes estar conmigo. No sé que es lo que te depara el destino pero te deseo suerte Jack. Ahora mismo debo concentrarme en descubrir quién soy, eso es, si logro salir de m...
