De aire delgado la escuela decidió darnos 3 días de descanso en Cherryton. Obvio era que lo maestros no nos iban a dejar sin nada que hacer. Tome todas las medidas para que el tiempo se aprovechará al máximo, dividí mis trabajos en tres secciones por día y cada 8 horas eran para el desayuno, comida, cena y una tarea. No salí del cuarto nunca y no le permitiría a Jack visitarme. Todas las noches recordaba lo que me había dicho, ya no era necesario abrir mi ventana para sentir el viento, solo tenía que tocar mi pecho y pensar. El último día un cartero mencionó que una carta se había enviado a todos los dormitorios. Recibí la mía con sospecha, desde la puerta podía ver qué más que carta la que los demás estaban recibiendo era solo un panfleto. La mía es era un sobre con mi nombre en el de parte de coordinación académica, se leía lo siguiente: "Después de varias juntas y decisiones tomadas por los directivos de Cherryton nos vemos en la penosa necesidad de repartir a los estudiantes a nuevos campos y secciones de las cuales podrás encontrar una lista debajo. Tú situación es única para la institución y no hemos visto favorable tu ingreso. Lo sentimos mucho y te deseamos suerte en tu futuro próximo. Puedes pasar a coordinación académica a dejar la llave de tu dormitorio, recuerda que tendrás que hacerlo en un horario de 10 a 15 horas. Es un honor para nosotros ofrecer oportunidades a estudiantes foráneos como tú, por ello recibe este cheque con el que podrás obtener un boleto de autobús a casa. Sentimos que no puedas continuar con nosotros, un abrazo". Mi destino se vio truncado, después de tres días solo y sin ver a Jack por una estúpida decisión que hice, sin saber que podían ser los últimos con él. Mi corazón latía rápido y desesperado, mi sueño de terminar una carrera estaba roto. Ví ante mis ojos que todo en lo que creía no valía para nada, nunca fuí el dios de mi destino. Durante la mañana del día siguiente dejé de ir a clases, duré recostado y si hacer nada, Jack me mandó mensajes diciendo que no olvidara entregar las tareas. No me duche, no fui al desayuno con los chicos y no quise hacer nada hasta que fuera hora del club de drama. Abrí mi vestidor y con desilusión me quedé mirando el uniforme de Cherryton. Limpio y lavado la noche anterior como siempre, era mi único juego así que todas las noches tenía que ir a la lavandería para tenerlo reluciente. Pase mis pulgares por mis delgadas libretas rotas, sentí con mis dedos las marcas que dejó la pluma por detrás de cada hoja. Dentro del vestidor estaba mi maleta vacía y que ahora debía estar llena. Guarde mis pocas cosas en ella y la colgué de mi hombro. Tiré las libretas al basurero de camino al club de drama. Entre ellas iban las cerezas que le había comprado a Jack, apenas eran unas pocas en la caja. Llegué al club y note una linda sensación, todos querían continuar y no dejarían que lo disolvieran sin dar un poco de pelea. Durante todos los pasillos note lo mismo, una unión entre los carnívoros y los herbívoros. Huelgas y otras cosas se hablaban mientras yo esperaba a que Legoshi dejará de pelear con un oso grandísimo. El chico nuevo les detuvo y me acerque para preguntar dónde estaba Jack, me dijo que en clase de matemáticas.
Busqué su clase y le miré desde la ventanilla en la puerta. La sensación de no volver me comía el alma. Espere ahí hasta que salió.
-¡Te extrañe! -dijo al abrazarme.
-Yo también ¿Cómo estuvo la clase?
-Estubo como siempre, dime ¿qué haces con la maleta? -preguntó.
-Me muevo, ya has escuchado seguro.
-No tenía entendido que era hoy el reacomodo -dijo.
-Solo el mío es hoy.
Al decir esto no pude mirarle, terminé con los ojos al suelo.
-¿A qué te refieres con eso? -decía.
-Ya no podremos vernos, me iré.
-¿Porque tendrías que irte? ¿Ocurrió algo en casa? -dijo.
-Nada ocurre en mi casa Jack, tu sabes que no he vuelto en mucho...
-¿A dónde vas? -preguntó.
-Eso no lo sé todavía, será mejor que me retire antes de que no pueda dejarte.
-¿No me merezco saber a porque te vas? -pidió.
Le mostré la carta que recibí. La leyó de pies a cabeza, por unos segundos se quedó en silencio. Pude ver en su corazón que la desesperación que yo sentía todos los días le había llegado a él.
-Esto no importa, puedo pedirle dinero a mis padres, pagaré tu colegiatura -ofreció.
-No puedes hacer eso, ya no hay nada que hacer.
-¿No has escuchado? Todos estamos en contra de lo que van a hacer con nosotros, seguro que podemos intentar algo -insitió.
-Nada queda por hacer Jack -dije con enojo.
-Seguro que mis padres lo entenderán podrán pagar por ti también... -dijo.
-Ya hice todo lo que hay por hacer Jack -dije- creí en Cherryton, me vestí de su uniforme todos los días, lo lavé todas las noches, trabajé en cada tarea y proyecto, luché dos meses en un hospital, tomé mi medicamento, me enamoré... Hice todo lo que se podía hacer para ser algo más y solo una de esas cosas rindió frutos, tú.
-Las cosas pueden mejorar, solo espera un poco más -dijo.
-He esperado toda mi vida para estar aquí y no me sirvió de nada, te amo, espero que encuentres tu felicidad Jack, yo la encontré en ti.
-No te dejare irte Kris, no así -dijo al detener mi caminata.
-Chico tonto, desde el día que me amaste en ese hospital me dejaste ir, he volado desde entonces, me hiciste alguien libre.
Ya que estoy aquí y recuerdo estos momentos me es difícil decir cuánto llevan en la memoria. Las calles siguen igual de sucias, lo más probable es que ya van unos meses...
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Quiero Ser Un Beastar
Fiksi PenggemarDe pura suerte nuestros caminos se cruzaron, ahora soy alguien diferente y no puedes estar conmigo. No sé que es lo que te depara el destino pero te deseo suerte Jack. Ahora mismo debo concentrarme en descubrir quién soy, eso es, si logro salir de m...
