Daniela y Antonia salían del hospital
como todos los días, habían ido a hacer su visita diaria a Poché y esta vez habían desayunado junto a ella aunque esta simplemente hubiera estado recostada, la castaña y la pequeña se sentían más que bien de estar las tres juntas en el mismo lugar.
Las cosas comenzaban a mejorar de
a poco, a Antonia ya no le molestaba que todos se refirieran a Daniela como su madre y tampoco se oponía cuando está la llamaba hija, sin embargo, aún la ojimarron no había conseguido hacer que la pequeña la llamara mamá como tanto quería.
Antonia seguía recibiendo consultas con la psicóloga infantil quien la había ayudado a canalizar y a manejar su ira y las frustraciones que sentía a raíz de los últimos acontecimientos en su vida, la pequeña iba mejorando poco
a poco, sin embargo, había muchas
ocasiones donde Calle encontraba a
la pequeña apagaba como si estuviera
pensando en algo y aunque esta le
decía que podía hablar con ella la
pequeña prefería negar con la cabeza y simplemente abrazarla.
Mafe por su parte estaba más que feliz
porque Antonia iba a visitarla todos los miércoles y jueves en la tarde y a veces los fines de semana, no había perdido oportunidad de retratar el rostro de su nieta y ahora su casa estaba llena de fotos de la pequeña y hasta uno de Fonefo quien siempre la acompañaba, tampoco perdió la oportunidad de presumirla con sus amigas del club quienes estaban encantadas con la pequeña Anto por lo educada que solía ser está en las reuniones en las que su abuela la había llevado.
Todo parecía marchar en orden
salvo por un pequeño detalle, un
castaño pequeño Tom quien hacía
la vida imposible de la pequeña ojimarron, en la escuela, ya había tenido quejas de él en varias ocasiones pero pese a todas las llamadas de atención el pequeño
no daba su brazo a torcer y seguía
molestando a Antonia.
- Daniela - gritó Ana entrando a la
oficina sin siquiera tocar la puerta- es
de la escuela de Antonia
La castaña se asustó al escuchar el
tono de su secretaria y ver la cara
que traía así que sin perder tiempo
tomo el teléfono.
-Buenas tardes- saludo educadamente
aunque sus nervios comenzaban a
hacer bulla en su interior
-Buenas tardes señora Calle - Daniela percibió el nerviosismo de la
mujer al otro lado de la línea- lamento
comunicarle esto pero Antonia fue
trasladada al hospital, sufrió
un pequeño inconveniente en la hora
de receso y....
-¿Cómo que sufrió un pequeño
inconveniente? Si fuera así mi hija no
estuviera ahora mismo en un hospital - gritó alterada -No puedo creer que esto ocurra en sus instalaciones con una niña de solo cinco años cuando estaba bajo sus cuidados y su responsabilidad
-Señora Calle de verdad lo sentimos
no sabemos cómo esto sucedió -
-Pues más les vale averiguar qué
sucedió o prometo demandar a la escuela por negligencia, ahora salgo para el hospital -
Calle tomó su chaqueta y su cartera para salir disparada del lugar como si hubiera visto un alma, estaba tan nerviosa para manejar que prefirió que Charles la llevara, apenas llego al hospital hablo con la enfermera en la recepción y esta le indicó la habitación de su hija.
-Mi bebé- dijo con apenas un hilo de voz al ver a la ojimarron llorando y junto a ella una enfermera tratando de consolarla- ya estoy aquí- dijo colocándose a su lado y agachándose para abrazarla.
La frente de Antonia estaba roja y con una enorme protuberancia color púrpura la cual estaba cubierta por pequeños triángulos de papel, Daniela estaba más que segura que le habían puesto puntos y su brazo izquierda estaba inmovilizado por un yeso.
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La llegada de Antonia
FanfictionDaniela Calle, 25 años, dueña y presidenta de Calle's Banck Company. María José Garzón (Poché) 24 años, bisexual, especialista en repostería. ~~~~~~~~~~~~~~~~•~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Está historia no es mía, era igual de Calle y Poché, una gran historia...
