Fue una muy mala idea pensó Calle cuando vio a Antonia envuelta en un llanto ensordecedor mientras ella sostenía lo que parecía el cadaver de Fonefo.
Calle trato una vez mas de colocar el pequeño ojo del muñeco pero este cayó al piso sin éxito haciendo gritar a Antonia aun mas fuerte como si eso fuera posible.
Aquella mañana ella había despertado primera sorprendiéndose al sentir a la pequeña Antonia entre sus brazos que dormía despreocupadamente y con gesto apacible, cuando la dejo en la cama para que descansara un poco mas noto que Fonefo estaba olvidado al otro lado de las sabanas, Calle se ato el cabello en una cola alta, tomo al rosado muñeco y camino hasta el cuarto de lavandería donde metió a Fonefo en la lavadora con una copa de detergente liquido y apretó los botones sin tener idea de cual era el correcto pero sintió que iba bien cuando escucho como comenzaba a llenarse de agua y a moverse.
Preparo huevos revueltos con jamón y queso, coloco pan tostado
sobre la barra de la cocina y sirvió
jugo de naranja que encontró en la
refrigeradora. Escucho el pitido de
la lavadora y corrió para meter el
muñeco en la secadora.
Todo marchaba de maravilla pensó,
cuando estaba sentada para comenzar
a desayunar sintió el sonido de unos
pasitos acercándose a ella, Antonia corría con su pijama rosa llena de cupcakes hasta donde estaba ella y se subió a la silla que estaba a un lado con algo de dificultad
-No encuentro a Fonefo- fue lo primero que dijo la niña- ¿me ayudas a buscarlo?
-Primero cepillaté los dientes y luego
desayunas- le pidió- metí a Fonefo a la
secadora para que lo tengas limpio
La niña la miro detenidamente
y asintió
-Mamá Poché lo lava a mano y luego
lo deja secando en una silla en el patio
trasero-dijo tranquilamente mientras
comenzaba a desayunar
Daniela sonrío con ternura y ambas desayunaron en silencio, lo único que se escuchaba era el sonido de los cubiertos contra el plato y como Antonia balanceaba sus pies haciendo que la silla se moviera ligeramente.
Ahora ambas estaban en el cuarto de lavado, Fonefo había perdido uno de sus ojos y su brazo colgaba roto dejando ver el relleno.
Calle ni si quiera estaba segura de si tenía un hilo o una aguja en casa para arreglar a Fonefo y los gritos de Antonia ni si quiera la dejaban pensar claramente.
Tomo a la niña en brazo y camino hasta la puerta principal, se colocó un par de zapatos de correr y tomo las llaves del auto para salir disparada por el ascensor, el llanto de Antonia no cesaba y cuando llego a la entrada de su edificio se gano la mirada de muchas personas que no entendían la situación, sin decir nada Calle salió hacia la puerta que se dirigía al parqueadero y agradecía por tener su auto justo en uno de los espacios principales y no tener que buscarlo más, metió a Antonia en el asiento de atrás y colocó el cinturón de seguridad que le quedaba demasiado grande haciendo que la cinta superior casi quedara sobre su cara.
Cuando arranco el auto y comenzó a conducir hacia el Toys RUs mas cercano sintió que Antonia comenzaba a dejar de gritar para reemplazarlo por simples sollozos, que tampoco era bueno pero era menos escandaloso. Por mirar a Antonia por el retrovisor giro a la derecha en una esquina sin hacer el "Stop" que tenía marcado en el octágono color rojo, sólo pudo avanzar unos metros más cuando escucho la sirena del auto de policía y vio como el oficial le pedía que se orille a la derecha.
-Solo esto me faltaba-dijo soltando un fuerte suspiro
El auto del policía se parqueo detrás de Calle y pasaron varios minutos antes de que se acercara hacia ella con paso lento pero seguro
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La llegada de Antonia
FanficDaniela Calle, 25 años, dueña y presidenta de Calle's Banck Company. María José Garzón (Poché) 24 años, bisexual, especialista en repostería. ~~~~~~~~~~~~~~~~•~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Está historia no es mía, era igual de Calle y Poché, una gran historia...
