Capitulo 30

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- Es que no comprendo a la Gomela Millonaria - dijo Bárbara negando con la cabeza - está castaña es muy tonta, todas son iguales mira como Alba termino con Aida

Aida giro los ojos ante el comentario de su amiga al igual que su peli negra esposa, por su parte Micaela golpeó el hombro de Bárbara por aquel comentario, todas estaban reunidas en la casa de Alba pasando la tarde mientras las niñas jugaban.

- ¿Pero que puedo hacer? - cuestiono Daniela como si fuera obvio - no quiere estar conmigo, no puedo obligarla

- "No quiere estar conmigo"- arremedó Barbara poniendo su voz más aguda y cruzándose de brazos - ¿Crees que se hubiera acostado contigo si no quisiera estar contigo? - Dani frunció el ceño, la castaña había dado aquel detalle pero no a Barbara

- Aida - grito Alba al decifrar quien había sido la chismosa - yo te lo conté a ti, no para que se lo contarás a la boca floja de Barbara

- Mica yo te lo conté a ti no a Barbara - recrimino ahora la más bajita

-  Pero Bar es mi esposa - dijo dandole un beso a la mejilla a su esposa y sonriéndole

- Exacto, esposas no hay secreto entre nosotras - dijo batiendo las pestañas y  dejándole ahora ella un beso a su esposa, Daniela rio al ver la interacción entre ambas parejas y quiso tener a Poché con ella para hacer lo mismo

- Bueno entonces ¿Tu que harías? - pregunto la castaña a Barbara

- Pues si me lo preguntas yo ahora mismo estaría tratando de recuperarla y no rendirme por un enojo que aún tiene - Daniela giro los ojos y resoplo al tiempo que se acostaba más en su silla de sol en la que se bronceaba

- Ya saben todo lo que le hice - dijo como si fuera algo obvio - creo que de verdad está decidía a no volver conmigo

- Calle, Calle, Calle - hablo Barbara arrastrando las palabras con pereza y mientras se levantaba de su silla para ponerse frente a Daniela - si de verdad quieres tenerla de vuelta vas a tener que hacer algo más que lamentarte y repetir los que hiciste hace muchos años, si no te pones en el juego lo más probable es que alguien más lo haga, no conozco a Poché pero debe ser hermosa y no dudo que ya tenga a alguien detrás - Daniela miro a todos lados pensando que responder, era cierto, la peli azul era hermosa pero jamás se había detenido a pensar que tuviera a alguien detrás de ella.

-¿Crees que eso pueda pasar? -  pregunto incrédula

- Es lo más probable - contesto aún parada con los brazos cruzados - ahora saca tu palido trasero de esa silla y ayúdame a asar las hamburguesas, estoy muriendo de hambre

- Necesito recuperarla - hablo rápidamente parándose de su silla preocupada

- Si, si, pero primero las hamburguesas - hablo Barbara - Alba tu también ven a ayudarme, Aida prepara las cosas y Mica amor ve dentro y vigila a las niñas

- Tu no das órdenes en mi casa - dijo Alba parándose de su silla

- Cállate Ferrer y apúrate antes de que me dé más hambre y me coma a tu hija -

Compartieron la tarde comiendo, platicando y bajo su bronceado de sol, Antonia y Alex no podían estar más que felices de volverse a ver después de tantos días sin verse y no había poder humano que las separasen, tuvieron que esperar a que ambas cayeran rendidas ante el cansancio para poder separarlas aprovechando que están dormidas.

Daniela puso a Antonia en el auto y condujo a la parte opuesta de la ciudad, aquella noche Antonia dormiría con Poché quien había olvidado la regla que había impuesto el juez y ahora compartía a Antonia con Daniela sin medir tiempo, solo bastaba cuadrar las horas y los días y la castaña comenzaba a verla con más frecuencia. Dani no había podido dejar de pensar en lo que había dicho su amiga en la tarde, jamás se había planteado a nadie más en la vida de Poché desde que la había vuelto a encontrar, en los años anteriores no había ni rastro de ella, había imaginado que entabló una relación con alguien más pero ahora era muy diferente, no quería ni imaginar a su hija conviviendo con alguien más o llamando papá o mamá a una tercera persona, no quería ser egoísta pero quería ser la única que recibiera el amor de ambas mujeres, tanto de Poché como de su pequeña hija.

La llegada de AntoniaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora