Poché se miro una vez más en el espejo dudando si lo que llevaba estaba bien o debía cambiarse por quinta vez en la mañana, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la risa de su pequeña hija quien se escondía detrás del marco de la puerta.
- Antonia - la llamo y Antonia cubrió su boca con sus manos tratando de ocultar su risa y entrando a la habitación - ¿Podría saber de qué te ríes?
- Es que es gracioso - admitió la pequeña - estás nerviosa porque tienes una cita con mamá Calle
- Yo no tengo una cita con Calle - dijo mirándose al espejo una vez más - solo vamos a ir a un evento de tu abuela al cual ella me invitó y Calle simplemente nos va a recoger en su auto
- Nosotras también tenemos un auto mamá - dijo la pequeña girando los ojos -¿Porque te molesta tanto salir con mamá Calle? - pregunto con algo de enojo haciendo que Poché se volteara y suspirara para agacharse a su altura
- Mi amor eres muy pequeña y no lo entenderías - contesto acariciando su mejilla - es cosa de adultos
- Ojalá yo nunca sea adulta - dijo frunciendo el entrecejo y cruzando sus brazos - si ser adulta es estar enojada con quién te ama pues quiero ser chiquita siempre
- Anto - hablo Poché calmada - quiero que cambies tu actitud ahora, no quiero que estés enojada
- Es tu culpa - casi grito la pequeña - mamá Calle quiere estar contigo y tú eres quien no quiere, yo quiero que estén juntas - admitió la pequeña entristecíendo de inmediato - quiero que seamos una familia y vivamos juntas, no quiero pasar unos días con ella y luego otros contigo - el corazón de Poché se contrajo contra su pecho sintiendo varios pinchazos, no sabía que hacer al respecto, sabía que pronto saldría a flote alguno de estos días pero jamás planeo que respondería.
- Prometo que verás a Calle más días - dijo cerrando los ojos sin querer pelear - si eso es lo que quieres
- No - grito la pequeña recuperando su enojo - yo quiero que estemos juntas las tres
- Mi amor no puedo hacer eso - hablo apenada
- Por tu culpa mamá Calle va a conseguir otra familia - grito Antonia haciendo que Poché se sintiera aun peor - hay muchas señoras que quieren salir con mamá Calle y una vez ví una quien la beso pero mamá Calle solo quiere estar contigo - contó enojada - y tú no quieres estar con ella y ella se va a cansar y ya no nos va a querer y nos va a dejar y va a ser tu culpa
Antonia corrió antes de que Poché pudiera reaccionar, pequeñas lágrimas resbalaron por sus ojos y se sentó en el piso de su habitación sin saber muy bien que hacer, su objetivo en la vida desde que tuvo a Antonia siempre fue hacerla feliz a costa de todo y no dejar que nada le faltase pero ahora la situación era completamente diferente, lo que Antonia pedía era lo más difícil de aquel momento. Le costaba admitir que aún amaba a Daniela y que extrañaba estar con ella, su corazón aún se aceleraba cuando la tenía junto a ella, sentía pequeñas mariposas cuando los hermosos ojos de Daniela la miraban directamente como leyendo su alma y sentía la necesidad de saltar a sus labios cada vez que la tenía cerca.
Tal vez Daniela se había equivocado y de la peores maneras pero su corazón no diferencia aquello y seguía amándola con cada parte de su ser, mientras Antonia crecía siempre imagino como hubiera sido tener a Daniela a su lado para ayudarla y ver crecer a su pequeña princesa.
Todos sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escucho el grito alegre de Antonia y la voz que tanta paz le daba escuchar, la castaña había llegado por ellas así que secó sus lágrimas y se paro de golpe de dónde estaba, se miro una vez más al espejo y todo seguía en orden, así que decidió salir.
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La llegada de Antonia
FanfictionDaniela Calle, 25 años, dueña y presidenta de Calle's Banck Company. María José Garzón (Poché) 24 años, bisexual, especialista en repostería. ~~~~~~~~~~~~~~~~•~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Está historia no es mía, era igual de Calle y Poché, una gran historia...
