Poché se encontraba en la cocina terminando de preparar el desayuno para las mujeres que más amaba en el mundo, era cuestión de tiempo para que ambas aparecieran en la cocina renegando por tener que ir a trabajar y la otra por tener que ir al colegio, aunque sin embargo a la segunda se le pasaba al recordar que vería a su mejor amiga.
Cuando colocó el último plato sobre el mesón de mármol de la enorme cocina escucho las pequeñas pisadas de su hija mezcladas con las de Calle quienes venían conversando de algo chistoso o eso parecía ya que las escucho reír.
- Buenos días mamá - grito Antonia entrando a la cocina y corriendo a abrazarla
- Hola mi amor - dijo tomándola en brazos y dándole un enorme beso en la cabeza
- Yo quiero uno - bromeó Calle acercándose a ellas y agachándose un poco para que la peli azul besara su cabeza pero fue Antonia quien lo hizo - aún mejor que los de Poché
- Buenos días - dijo la peli azul riendo y dándole un corto beso en los labios
- Corrección - bromeó tomando a Antonia de los brazos de Poché y llevándola a una de las sillas - ese es aún mejor
- ¿Cómo durmieron? - pregunto
- Con los ojos cerrados - respondió Antonia - y acostadas
- Muy graciosa - dijo Poché fingiendo una sonrisa - termina tu desayuno que ya debes colocarte el uniforme
- Mamá Calle me dijo que respondiera eso antes de llegar aqui -
- Chismosa - dijo la castaña bajito mirando a su hija
- Desayunen y sin pelear - dijo siguiendo la broma - ¿Cuando tuve a mi segunda hija? Porque no lo recuerdo
Calle se acercó a Poché abrazandola por la espalda y dejando un beso en su cuello, la peli azul instintivamente se giró sobre sus pies para quedar frente a su prometida y enredar sus brazos en su cuello para poder besarla mientras la castaña llevaba sus manos a sus glúteos para apretarlos haciendo reír a la más bajita.
- Las hijas no hacen estas cosas -
- Los adultos son raros - hablo Antonia cortando el momento viendo la interacción que ante sus ojos parecía extraño - ojalá nunca crezca
- Continuamos luego - susurro Calle
- Tú a comer tu desayuno - regaño Poché a Antonia - vamos que ya estás tarde
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Poché entro a la pastelería viendo cómo las mesas estaban llenas de personas disfrutando de algún postre o dulce, a un lado de ahí estaba una considerable fila que se formaba frente a la caja principal que tomaba los pedidos para quienes preferían llevarse sus órdenes aquel día, Poché sonrió al ver cómo su negocio con Mariana prosperaba de manera increíble, claro que sabían que mucho de esto era gracias a Calle quien se encargo que el negocio tomara popularidad las primeras semanas luego de aquello, ya ni siquiera necesitaban estrategias de marketing porque de ser así necesitarían abrir un nuevo local o cambiarse a alguno más grande.
- Poché que bueno que llegas - suspiro uno de los empleados que se veía contrariado con el tiempo - tu esposa volvió a ordenar lo de siempre y estábamos esperando a que llegarás
- Pero salió de la casa hace menos de tres horas - dijo divertida - sabe que no puede comer postres tan temprano
- Pues no lo sé pero hizo su pedido hace media hora y ya sabes cómo es la señora Calle - dijo divertido - en cualquier momento debe llamar a preguntar dónde está su pedido
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La llegada de Antonia
Fiksi PenggemarDaniela Calle, 25 años, dueña y presidenta de Calle's Banck Company. María José Garzón (Poché) 24 años, bisexual, especialista en repostería. ~~~~~~~~~~~~~~~~•~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Está historia no es mía, era igual de Calle y Poché, una gran historia...
