Capitulo 36

18.1K 718 87
                                        

- Hasta que al fin llegas - se quejo Paula girando los ojos fingiendo estar muy enojada - llevo quince minutos esperando

- Lo siento - se disculpo la peli azul sentándose con más cuidado del necesario y dando un pequeño brinco al sentir el frío y firme material de la silla tocar sus glúteos - tarde un poco más de lo que pensé

- ¿Estás bien? - pregunto preocupada al percatarse del gesto de su mejor amiga al sentarse - ¿Te duele?

- No es nada - dijo tratando de desviar el tema poniéndose nerviosa

- No me digas que Daniela te golpea - dijo alarmada llenándose de coraje al ver pequeñas marcas que se asomaban por la falda de Poché

- ¿Qué?¡No! - respondió - tal vez pero no como tú lo piensas y no contra mi voluntad

Pau frunció el ceño confundida tratando de darle coherencia a lo que su amiga decía, su cara paso de enojo y confución a cara de asco total.

- Ewwwww - grito meneando sus manos en el aire - ya entendí a lo que te refieres

Poché giro los ojos riendo - Lo siento había olvidado que aún eres virgen - bromeó

- No lo soy pero tampoco ando siendo la Anastacia de nadie -

- Eres idiota - rio Poché - simplemente creo que se emociono más de la cuenta

- Se emociono - bufo la rubia girando los ojos - además no entiendo cómo pasaste de odiarla con toda tu vida a ser las 50 sombras de Grey versión lesbiana

- No es algo que te pueda explicar Galindo - dijo divertida - sabes que la amo y lo que pasó es algo que vamos a dejar en el pasado, no voy a volver a pensar o hablar de eso nunca más

- Veo que al fin pudiste superar aquello -

- No puedo guardarle rencor toda mi vida y menos cuando nos vamos a casar - hablo tranquila - me explico porque lo hizo y en parte tiene sentido y se que fue sincera así que no hay que vivir pensando en aquello

- Menos con la mansión que te está construyendo - le dijo en broma - así hasta yo la perdonaría

- Podríamos vivir en mi casa y seguiría pensando de la misma manera - le dijo divertida - ella quiere un lugar más amplio dónde Antonia y Ramón tengan donde correr, dónde ella pueda tener su oficina y cada quien su habitación - explico - hasta pensó en tí, cuando hacíamos los planos pidió dos habitaciones extras para huéspedes por si un día te quieres quedar a dormir

- Lo haré, eso tenlo por seguro - dijo sonriente - ¿Va a construir un cuarto rojo también?

- ¡Pau! - se quejo con voz chillona - obvio no, aunque...

- ¿Aunque...que?-

- Nuestra habitación tiene un sistema de insonorización para que el ruido no salga y el que entre sea muy poco -

- Ewwwww - grito con asco falso - al menos asi Anto no las escucha

- No era la razón principal pero creo que sirve mucho - dijo riendo - además que vamos a ponerle seguro a todas las puertas, no queremos que nuestra hija vea algo que no debe antes de tiempo

- Va a terminar con la pequeña rubia de ojos verdes, la hija de Alba que parece del mismo grupo de Calle -

- Suenas como Barbara - dijo negando con la cabeza

- Creo que somos hermanas perdidas - aplaudió y varios clientes las voltearon a ver - es muy divertida

- Como digas - río - ahora déjame buscar un mesero porque muero de hambre y quiero ordenar

La llegada de AntoniaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora