Capitulo 26

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- Antonia enjuágate bien los dientes - pidió el hombre - o te saldrán caries

- Está bien abuelo la próxima vez no olvidare mi cepillo de dientes -

- No se porque regañarte - dijo girando los ojos- porque me sigues llamando abuelo o porque crees que tendrás que salir sola otra vez

- Debería estar feliz de tener una nieta como yo -

- Mejor vamos - Juan Carlos cambio de tema - el edificio de tu madre está muy lejos de aquí y nos llevará varias horas llegar

- ¿No tienes auto abuelo?-

- Un hombre como yo no tiene auto- río- pero tampoco dejaré que camines tanto así que te llevaré en el carrito de comprás que uso para recolectar latas y botellas

- ¿Te robaste un carrito de supermercado? - pregunto sorprendida

- Claro que no - se defendió comenzando a caminar hacia unos arbustos - lo tome de la basura, solo tuve que reparar una de las ruedas - Juan Carlos se metió detrás de los arbustos y saco el carrito - solo déjame ponerle un cartón dentro para que estés más cómoda

- Gracias abuelo- la pequeña castaña abrazo al hombre agradeciendo, Juan Carlos sonrió ante la acción, hace tanto tiempo que no se sentía especial.

- Vamos que se hace tarde-

El hombre colocó el cartón en el fondo del carrito y sentó a Antonia junto a Ramón, su maleta y fonefo para comenzar a caminar.

- Ya que vamos a ir lejos voy a recolectar botellas en el camino ¿Está bien? - quiso saber si la pequeña no tenía problema con eso - las colocaré en esta bolsa - señaló a un costado del carrito

- ¿Puedo ayudar?- pregunto

- No, tu eres una niña y vas a ir ahí sentada -

- Yo quiero ayudar-

- Si ves botellas me tienes que avisar ¿Trato? -

- Bien - suspiro

Llevaban alrededor de dos horas caminando y ya tenían una bolsa grande llena de latas y botellas de plástico.

- Ahí abuelo ahí - dijo la pequeña señalando a un joven que terminaba su jugo a lado de ellos

- Pero aún no la tira - explico

- Pero está vacía -

- Pero no puedo quitársela aún - dijo - y deja de llamarme abuelo

- Señor - comenzó a gritar Antonia - señor - el joven se volteó a la pequeña y le sonrió

- Dime pequeña-

- ¿Puede darme su botella?- dijo pestañeando rápidamente

- Claro que sí - se la tendió - aquí tienes y...- el joven reviso su maletín sacando una bolsa de Doritos - esto es para ti

- Muchas gracias - agradeció feliz por lo que había conseguido - tenga un buen día señor - el joven río

- Tú también - dijo antes de irse

- Viste abuelo era fácil y hasta tenemos snacks - le mostró la bolsa roja llena de Doritos

- Bien tu ganas - volteó los ojos - pero no mas pedirle las cosas a las personas sin conocerlas ¿Entendido?

- Bien -

• Casa de Poché •

Daniela se removió incómoda por la posición que tenía, se había quedado dormida sentada en el mueble con la peli azul en sus brazos, con cuidado acostó a Poché en el sillón tratando de no despertarla, había seguido llorando casi hasta quedarse dormida y apenas había probado bocado desde que Antonia desapareció, la castaña llevo sus manos a la frente de Poché y apartó unos cabellos rebeldes de su cara apreciando su hermoso rostro que parecía tranquilo.

La llegada de AntoniaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora